MÉXICO: Hartos ante violencia, mexicanos dan oportunidad al PRI

  /AGENCIA EFE
Fotografía cedida por IFE que muestra, de izquierda a derecha, a los aspirantes a la presidencia de México Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional, Josefina Vazquez Mota, Del Partido Acción Nacional (PAN), Gabriel Quadri , del Partido nueva Alianza, y Andrés Manuel López Obrador del Partido de la Revolución Democrática (PRD), antes de empezar el primer debate televisado domingo 6 de mayo en Ciudad de México.
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Encuesta revela que Enrique Peña Nieto, del PRI, tiene amplia ventaja para elección presidencial mexicana

Monterrey - A menos de siete semanas de que los mexicanos elijan un nuevo presidente, la violencia es la principal preocupación, y el descontento es tan profundo que los electores parecen resignados a darle una segunda oportunidad al partido al que tanto batallaron para echar del poder, revela una encuesta del The Dallas Morning News, Al Día y El Universal en todo México y publicada el lunes.

Alrededor del 29% de los encuestados escogió seguridad sobre economía -- que obtuvo el 20% de las menciones -- como la mayor prioridad de México. Asimismo, más de la mitad aprueba una intervención más directa de Estados Unidos para ayudar a México a combatir el crimen organizado, donde casi una tercera parte -- el 28% -- pide la presencia de tropas estadounidenses en suelo mexicano. El 36% se opone a la llegada de soldados estadounidenses, mientras que el 27% se dijo indiferente.

Más del 74% opinó que Estados Unidos no está haciendo lo suficiente para detener el flujo de armas de alto poder a México, que han contribuido a las más de 50,000 muertes desde que el presidente Felipe Calderón asumió el poder en el 2006 y lanzó una ofensiva militar contra los cárteles de la droga.

El siguiente gobierno va a tener que decidir si continuar la cada vez más impopular guerra contra las drogas -- apoyada por Estados Unidos -- o retroceder.

“Lo que esto nos dice es que los mexicanos están divididos sobre el papel de Estados Unidos en ayudar a México a combatir el crimen organizado”, manifestó Jorge Buendía, presidente de Buendía & Laredo, una firma encuestadora independiente de la Ciudad de México que realizó el sondeo nacional entre el 7 y 10 de mayo. La consulta de 1,000 personas en 29 precintos tiene un margen de error de 3.5%, y se tiene planeada otra en junio.

“La oposición a la participación de Estados Unidos no es tan grande como era de esperar”, agregó Buendía. “Pero eso nos dice que los mexicanos están muy, pero muy cansados de esta guerra contra las drogas y que preferirían que acabara pronto y no esperar años luchando contra esto por sí solos”.

“Ya que ven que Estados Unidos tiene mucha culpa en el problema, los mexicanos ahora son más prácticos y tolerantes a las alternativas”, agregó.

A lo largo de la historia México ha sido definido como un país nacionalista, por siempre desconfiado de un vecino del norte que le arrebató casi la mitad de su territorio, evento que puso fin a la guerra de 1848 entre Estados Unidos y México con la firma del Tratado de Guadalupe.

“Es algo desconcertante dada la historia entre Estados Unidos y México”, dijo Eric Olson, experto en seguridad del Instituto México del Woodrow Wilson. “Pero la realidad política es que ninguno de los políticos, particularmente los candidatos presidenciales, va a pedir más intervención de Estados Unidos”.

La encuesta se realizó justo después del debate presidencial e indica que ese duelo tuvo poco o ningún efecto en el puntero Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El priísta parece dirigirse a la jornada electoral del 1 de julio con una ventaja de dos dígitos, con el 41.9% de las preferencias; seguido, para sorpresa de muchos, por Andrés Manuel López Obrador del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), con un 20.9%; y por Josefina Vázquez Mota del Partido Acción Nacional (PAN), que parece estar quedándose atrás, con el 19.4%.

Sólo aproximadamente una cuarta parte del electorado sigue indeciso, aunque al parecer ya se está inclinando por alguna opción.

El PRI, a lo largo de su historia muchas veces calificado como semiautoritario, fue expulsado del poder en el 2000 y ahora Pena Nieto está posicionado para convertirse en el primer priísta en gobernar a México en el Siglo 21 después de 12 años de gobierno panista.

“Esta es la primer vez que vemos a López Obrador colocarse en segundo lugar, y esa es la tendencia sorpresa”, añadió Buendía. “Pero Peña Nieto no se ve realmente vulnerable”.

En general, Peña Nieto está teniendo buena respuesta entre los independientes y los electores de clase media, según la encuesta. El apoyo a Peña Nieto parece extendido a través de los segmentos de género y edad, aunque tiene más apoyo entre la población mayor, y es competitivo incluso en regiones donde el PAN ha sido fuerte, como en el noreste de México.

El nacionalismo parece más débil en ciudades golpeadas por la violencia, como Monterrey, un importante dínamo económico que tiene proximidad geográfica y profundos lazos económicos y culturales con Texas.

Entre los incidentes ocurridos durante la semana de la encuesta figuraron el arresto de vigilantes del narco de hasta 12 años de edad y una mujer conocida como La Tosca que ganaba $1,700 al mes por matar. En otro caso, una tarde, tres guiadores fueron despojados de sus automóviles y éstos incendiados en horas de tráfico pico, mientras los demás conductores miraban impotentes.

En los suburbios de Monterrey, como Guadalupe, donde también se realizó la encuesta, espías contratados por el crimen organizado pasaban en sus vehículos a baja velocidad u observaban al reportero desde alguna puerta, con armas a la mano.

Electores como Rosa Leonor Valladares, de 38 años, prefieren que organismos internacionales como las Naciones Unidas o el gobierno de Estados Unidos restablezcan el orden.

Su principal motivo de inconformidad es que la estrategia de Calderón no tomó en cuenta el profundo descontento que hay entre los jóvenes y los pobres de México, mismo que, dicen ella y otros, muchas veces los orilla a integrarse al crimen, y que ninguno de los tres candidatos principales ofrece una solución o una esperanza verdadera por el futuro de México.

“Estados Unidos puede hacer mucho para ayudar”, dijo. “Pueden dejar de consumir drogas, o dejar de enviar tantas armas, o enviar tropas o agentes para que trabajen lado a lado con los nuestros, porque hay tanta corrupción de nuestro lado que fácilmente son corrompidos por los narcotraficantes. Ninguno de los candidatos ha ofrecido una solución real al problema”.

Valladares dijo que en un inicio pensó en votar por Vázquez Mota, pero la candidata presidencial “no parece muy genuina”, dijo, haciendo eco de otras críticas de que Vázquez Mota se vio muy opacada en el debate y hasta desesperada y acartonada.

“Yo todavía me inclino por ella, pero necesito alguien con soluciones genuinas y se nos está acabando el tiempo, así que estoy volviendo a pensar en el PRI”, dijo Valladares.

Agregó que su esposo ha trabajado en la policía estatal durante los últimos 20 años y que nunca a tomado un peso. “Si así fuera, no estaríamos viviendo con mi suegra”.

Hace poco ella y otros pasajeros de un autobús urbano fueron asaltados a punta de pistola. Esa noche Valladares estuvo esperando con impaciancia para decirle a su esposo, quien “sólo miró a otro lado, derrotado, impotente. Eso me dijo todo. Estamos rebasados por los criminales”.

Manuel Sánchez, soldador de 41 años, expresó con entusiasmo su apoyo a Peña Nieto. Sánchez nunca apoyó al PAN, aunque su familia “votó por el cambio en el 2000 y mire el desorden que tenemos ahora”, dijo desde atrás de las rejas que protegen su casa. “Todos tienen miedo de andar en la calle, hasta en el día. El PAN habló mucho de democracia, pero de qué sirve la democracia si no hay seguridad. Es como vivir en el infierno”.

¿Debe involucrarse más Estados Unidos?

“No, lo podemos hacer solos”, dijo Sánchez. “Todo lo que necesitamos es comprometernos más y que haya menos corrupción allá arriba”.

Alberto González González, de 37 años, empleado de limpia, votó por el PAN en el 2000 y el 2006, pero está listo para volver al partido de sus ancestros, el PRI.

Es realista al pensar que acabar con el crimen organizado es prácticamente imposible “mientras tengamos frontera con Estados Unidos. Lo importante es reducir la violencia, y si para eso es necesario que Estados Unidos envíe agentes armados o soldados, estoy a favor. Si no, vamos a perder al país.... se nos va a ir de las manos. ¿De qué sirve el nacionalismo sin seguridad?”, dijo.

En otros rubros, alrededor del 64% de los consultados aprobó el papel de las fuerzas armadas mexicanas en el combate al crimen organizado, aunque el 22% se dijo indiferente.

Casi el 21% dijo creer que la estrategia de Calderón está funcionando, mientras que el 49% consideró que está teniendo éxito sólo en parte.

Cerca del 21% dijo que el gobierno debería aprobar un pacto de paz con el crimen organizado y el 34% se opuso a ello.

Más del 80% se opuso a permitir que los ciudadanos se armen, en tanto que el 18% se pronunció a favor.

El 52% dijo estar a favor de la pena de muerte para los delincuentes condenados por crímenes violentos y secuestros; el 24% fue indiferente y sólo el 20% se opuso a la idea.