ELECCIONES: Algunos mexicanos del Inland están decepcionados por el triunfo del PRI

  /THE ASSOCIATED PRESS
Un elector en Puebla el domingo 1 de julio, 2012.
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“Decepcionados”, “tristes”, “enojados”, “frustrados con el sistema”, pero con “la esperanza” de que la semilla del cambio ha sido plantada y algún día germinará y florecerá en toda plenitud, así respondieron miembros de la comunidad local a los resultados electorales de México, que dieron como ganador al candidato del Partido Revolucionario Institucional, Enrique Peña Nieto.

Según resultados revelados por el Instituto Federal Electoral (IFE), Peña Nieto se llevó 38 por ciento de los votos, aunque los mexicanos que votaron del exterior del país le dieron un apoyo mínimo. De acuerdo de The Associated Press, más del 17 mil de los 40,000 mexicanos que votaron de fuera le dieron el voto a Josefina Vázquez Mota, más de 15 mil fueron para Andrés Manuel López Obrados y sólo seis mil para Peña Nieto.

Salvador Portugal, un mexicano residente de Riverside oriundo de la región de Zacapu, Michoacán, dijo que estaba satisfecho con la elección de Peña Nieto.

“Yo sabía que iba a ganar, no precisamente por las encuestas, yo tenía la impresión que todos los partidos han tenido sus oportunidades y el pueblo de México no ha tenido los cambios adecuados, y eso ha permitido que se mire a una nueva alternativa”, dijo Portugal.

Portugal dijo que tiene esperanza en esta segunda oportunidad que recibe el PRI.

Una crítica contra Peña Nieto ha sido lo novato que es en la política, pero Portugal ofrece una respuesta en defensa al candidato de su preferencia.

“Yo creo que nadie está preparado para llevar las riendas de un país, a menos que esté en esa posición”, dijo Portugal, quien no ejeció su sufragio en estos comicios.

Portugal se lamentó en no haber podido votar por correo en estas elecciones.

Sin embargo, en el Inland la mayoría de personas que siguen la política Mexicana, incluyendo a jóvenes inmigrantes y líderes comunitarios, califican las elecciones como un sistema “corrupto” y “vil”.

Sandy Flores, egresada de la Universidad del Estado de California, San Bernardino y radicada en la ciudad de Ontario, indicó que la inminente victoria de Peña Nieto es una mala noticia pero que tampoco es el fin del mundo.

Flores añadió que México no es el mismo que cuando el PRI gobernó y que la ciudadanía exige ahora una mayor transparencia — algo que Peña Nieto prometió brindar.

“Ahora más que nunca los mexicanos estamos mejor preparados que hace 40 o 50 años y con más participación ciudadana se le puede cerrar el paso a la corrupción. No se requiere de un político para cambiar el sistema político, el verdadero poder lo tiene la gente y mi gente está cansada de tanto abuso”, indicó Flores, de 24 años. “Hay que prepararse, informarse y dejar de votar basándose en “es atractivo”, o porque “es mujer”, esa mentalidad tiene que cambiar para que nuestro país progrese”.

Flores confía en las nuevas generaciones y anhela el cambio para México. Similar postura es la que tiene Reyna González, egresada de la Universidad de California, Riverside y originaria de San Bernardino. González comentó que la verdadera lucha ya comenzó y que “la semilla de la conciencia social se ha depositado”.

“Ya no sólo en el pensamiento racional de quienes afortunadamente tenemos algo de preparación académica, la semilla no sólo germina en la necesidad de quien sufre la explotación… no se fracasó, se avanzó porque las verdaderas revoluciones han llegado, todos sembramos esta génesis así que a seguir trabajando…”, dijo González.

Jóvenes como González son los que están empujando un movimiento estudiantil en México. La juventud mexicana formó desde mayo un movimiento llamado Yo Soy 132 y se ha dedicado a protestar lo que ellos llaman “fraude”.

El martes 2 de julio encabezaron una protesta ordenada y pacífica donde decenas de miles de jóvenes mostraron su desaprobación por Peña Nieto.

También portaban mantas con leyendas como “IFE, ¿quién te enseñó a contar, Elba Esther Gordillo?”, aludiendo a la autoridad electoral mexicana, el Instituto Federal Electoral, y a la desprestigiada líder del sindicato nacional de maestros. El moviento de estos jóvenes ha creado una red de partidarios por medio de Twitter, Facebook y YouTube.

Miles de personas se apresuraron el martes a algunos supermercados para canjear tarjetas prepagadas que, según dijeron, les regaló el partido que ganó la elección presidencial en México, alimentando las acusaciones de que las elecciones generales del domingo están manchadas por una enorme compra de votos.

Algunos de los poseedores de las tarjetas se quejaron de que no recibieron tanto como se les prometió o de que algunas tarjetas ni siquiera funcionaban. Los vecinos de una de las tiendas ubicada en un barrio pobre de las afueras de la Ciudad de México dijeron que la multitud de clientes, inusualmente grande, les impedía hacer sus compras diarias.

José Alfredo Pérez, residente de Moreno Valley, indicó que el “fraude” se orquestó desde hace varios meses y que la compra de votos aunado a la desinformación del votante llevarán a México a seis años de “corrupción” y “represión”.

“Me entristece saber que miles de personas votaron por Peña Nieto. ¿Por qué por él? Tal vez porque es guapo o por los 500 pesos que ofreció por voto. Lo más probable es que no estén consientes de lo que hicieron”, comentó Pérez.

Jorge Moreno, de 61 años y residente de Chino Hills, concordó con Pérez y añadió que el hombre indicado para llevar a México al verdadero cambio era Obrador.

Un reporte de The Associated Press indica que los mexicanos en México probablemente votaron por el PRI porque la violencia que azota al país – la cual ha dejado al menos unos 50,000 muertos – ensombra el impresionante trabajo que el presidente Felipe Calderón ha hecho con la economía, dijo Wayne Cornelius, experto en migración en la Universidad de California, San Diego.

Emilio García, director ejecutivo del centro de servicios comunitarios de San Bernardino, expresó que al margen de los resultados y el ganador, los mexicanos radicados en el extranjero, pero particularmente en el Sur de California, “tenemos que seguir luchando para que se nos brinde la atención que merecemos”.

García dijo que mientras que México no cambie y que mientras las elecciones sigan siendo antidemocráticas y los votos se sigan manipulando, los cambios van a ser pocos.

“¿Qué más podemos esperar? Más pobreza, más impunidad, más funcionarios con sueldos de millonarios en un país pobre, más violencia del narco, menos oportunidades para los jóvenes y por ende más migración hacia el norte”.

La reportera Olga Rojas contribuyó a este reportaje.