ELECCIONES 2012: Romney nombra a Paul Ryan como compañero de fórmula

  /THE ASSOCIATED PRESS
El aspirante presidencial republicano, Mitt Romney, derecha, y su candidato a vicepresidente, el legislador Paul Ryan, saludan a sus simpatizantes en la primera presentación pública de ambos el sábado 11 de agosto de 2012 sobre un buque de guerra en un museo naval en la ciudad de Norfolk, en Virginia.

NORFOLK, Virginia,— El candidato presidencial republicano Mitt Romney nombró el sábado al representante Paul Ryan como su compañero de fórmula para las elecciones de noviembre, recurriendo así al arquitecto de un controvertido plan de reforma al programa de salud para los ancianos.

En la campaña proselitista, los republicanos presentarán soluciones económicas “que son audaces, específicas y asequibles”, aseguró Romney al presentar a su candidato a la vicepresidencia. “Ofrecemos nuestro compromiso de crear 12 millones de nuevos empleos y llevar un mejor ingreso neto a las familias de clase media”.

Romney, de 65 años, y Ryan, de 42, fueron ovacionados por simpatizantes al presentarse por primera vez juntos — en un acto preparado para la televisión — como los dos políticos que esperan hacer que el primer mandato del presidente Barack Obama sea el último. “No me equivoqué con este tipo”, dijo Romney con regocijo.

“Estoy profundamente emocionado y me siento muy honrado de participar contigo como tu compañero de gobierno”, dijo Ryan en sus primeras palabras en el podio. Aseguró que juntos, los republicanos eliminarán del país “la deuda, la duda y la desesperación”.

Ryan consideró que “lamentablemente, el presidente Obama se ha vuelto parte del problema, y Mitt Romney es la solución” para una economía que aún no se recupera de la peor recesión en décadas.

Por su parte, el equipo de campaña de Obama advirtió que Romney y Ryan provocarán que Estados Unidos regrese a las “insensatas políticas económicas” del gobierno del presidente republicano George W. Bush “que dispararon nuestro déficit y hundieron a nuestra economía”.

Romney y Ryan tuvieron su primera aparición pública en un museo naval en Norfolk, la primera escala de una gira en autobús en sendos días por cuatro estados cruciales en los comicios. El buque de guerra USS Wisconsin, parte del museo, fue un fondo decorado con banderas, un símbolo de la fortaleza militar del país y una referencia obvia al estado donde vive Ryan.

Primero Romney y luego Ryan — de una generación posterior a la de su jefe — aparecieron en la plancha del buque en medio de simpatizantes que los ovacionaban y de la música estridente de la película “Air Force One”, nombre con el que se conoce al avión presidencial.

Cuando su familia subió al escenario, Ryan se arrodilló para abrazar a su hija y sus dos hijos, y luego besó a su esposa.

El equipo de campaña de Obama se pronunció sobre la selección de Ryan horas después del anuncio, hasta que los dos políticos republicanos aparecieron juntos.

“El arquitecto del presupuesto radical (federal) de la Cámara de Representantes (con mayoría) republicana, Ryan, al igual que Romney, propuso un recorte fiscal adicional de 250.000 dólares para los millonarios”, expuso Jim Messina, el coordinador de la campaña del presidente, en un comunicado.

Afirmó también que ambos republicanos plantearon “pronunciados recortes en la educación desde el (programa) Head Start (de apoyo a niños de 3 a 5 años y a sus familias) hasta la asistencia universitaria”.

“Su plan (de Ryan) también eliminará el Medicare como lo conocemos al convertirlo en un sistema de cupones, que trasladará miles de dólares en el costo de la atención médica a los ancianos”, señaló. El Medicare es el programa gubernamental de asistencia médica a los adultos mayores.

La selección de Ryan, al igual que la nominación de Romney, será ratificada por los delegados a la Convención Nacional Republicana que comienza el 27 de agosto en Tampa, Florida.

Obama y el vicepresidente Joseph Biden serán nominados para un segundo período en la convención demócrata la semana siguiente.

Un directivo de la campaña republicana dijo que Romney se decidió por Ryan el 1 de agosto, hace más de una semana, y le informó a Beth Myers, su asesora de largo tiempo que supervisó el proceso confidencial que llevó hasta la selección. La fuente habló a condición de guardar el anonimato para aportar detalles del asunto.

Romney y Ryan se entrevistaron el domingo pasado en una reunión no anunciada a la prensa y el congresista aceptó la oferta, dijeron funcionarios de la campaña.

Romney debió hacer a un lado a otros posibles aspirantes, como los senadores Rob Portman y Marco Rubio —de ascendencia cubana_, el ex gobernador de Minnesota Tim Pawlenty, el gobernador de Virginia, Bob McDonnell, y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

Según funcionarios, Romney le llamó por teléfono a los cinco para comunicarles su decisión.

En la aparición conjunta, Romney cometió el error de presentar a Ryan como el próximo presidente. Regresó al podio para decir: “Se me conoce por cometer errores de vez en cuando. No cometí un error con este señor. Pero sí puedo decirles esto, será el próximo vicepresidente de Estados Unidos”.

Los antecedentes conservadores de Ryan son muy apreciados por sus colegas republicanos en la Cámara de Representantes, mientras que numerosos sondeos indican que los de Romney son considerados como dudosos entre la base clave del partido durante las elecciones primarias.

Ryan, representante por Wisconsin, es jefe del comité presupuestario de la cámara baja y el principal autor de planes conservadores de gastos e impuestos que la mayoría republicana aprobó ante la intensa oposición demócrata en el 2011 y el 2012.

El plan busca transformar el Medicare —el programa gubernamental de gastos médicos para los adultos mayores— en un programa en el que los ancianos recibirían cheques del gobierno que ellos podrían usar para comprar un seguro de salud. Bajo la estructura actual, el gobierno le paga directamente a los médicos y hospitales.

Ryan y sus partidarios dicen que el cambio es necesario para impedir el desplome financiero del programa. Pero los críticos afirman que impondría costos crecientes a los ancianos.