VOTO 2012: Hispanos desencantados con republicanos

  /THE ASSOCIATED PRESS
Gene Rodríguez, de Earlton, Nueva York, posa para una foto en el capitolio estatal en Albany, el 27 de enero de 2012. Rodríguez, que dejó el Partido Republicano en 2012, era el director de “Somos Republicanos” en Nueva York y acudía a registrar latinos para participar en el proceso electoral. Rodríguez decidió dejar el partido por la actitud de éste hacia los temas migratorios.

DeeDee García, una estadounidense de origen mexicano, dice que empezó a dudar de su fidelidad a los republicanos cuando escuchaba las posiciones del partido en torno a la inmigración: proclamas de vetar leyes que ayudarían a los jóvenes inmigrantes a integrarse a la sociedad o echar a andar una base de datos para que empleadores verificasen el estatus migratorio de sus trabajadores.

García era una republicana convencida. Durante 20 años votó por el partido y ayudó a fundar el grupo hispano Somos Republicans en 2009, en Arizona, que llegó a tener 6.000 miembros a lo largo del país. En la época fue considerada la principal organización republicana de hispanos de mayor crecimiento.

Sin embargo, dos años después, García vio cómo muchos abandonaban el grupo, que ahora se encuentra en cuidados intensivos: según la mujer, de los 6.000 miembros que antes tenía, en Somos Republicans, sólo quedan unos 1.200 que casi no se comunican.

“Ya era bastante difícil para ellos defender el Partido Republicano ante los hispanos, así que cuando el Comité Nacional Republicano adoptó la ley antinmigrante de Arizona como parte de su plataforma, ahí terminó todo, ¿que otra cosa podían hacer?”, dijo García a The Associated Press. “Esa fue la gota que colmó el vaso”.

García y quienes desertaron de esa organización simbolizan el desencanto de buena cantidad de hispanos republicanos con la candidatura presidencial de Mitt Romney que, dicen, ha alienado a una comunidad cuya mayoría nunca se ha identificado con las posturas del Partido Republicano, que cada vez parece más distante.

Según el Centro Hispano Pew, 25% de los hispanos registrados para votar en 2010 se consideraba republicano. La simpatía se ha reducido a un 22% para este año.

“El punto más alto en nuestros sondeos fue el 2004, cuando un 28% de los hispanos registrados para votar dijeron que eran del Partido Republicano o se decantaban hacia el Partido Republicano”, dijo Mark López, director adjunto del Pew.

“El 2004 fue también el año en que el presidente George Bush obtuvo un alto porcentaje del voto latino, entre el 40 y el 44%”, dijo Sánchez. “Desde ese punto álgido del 2004 las cifras para los republicanos, entre votantes hispanos, han caído seis puntos, llegando a un 22% hoy en día”.

El apoyo al Partido Demócrata, en cambio, va en aumento. Un 61% de hispanos asegura que los demócratas son los que más se preocupan por los ciudadanos de origen latinoamericano. Un 45% decía eso en 2011, asegura el Pew, con sede en Washington.

Los republicanos dicen que Romney luchará por mejorar la situación económica de las familias hispanas. Destacan que el nivel de desempleo entre hispanos (9,9 es más alto que en el resto de la población (7,8%).

Jóvenes estrellas hispanas del partido, como el senador de origen cubano Marco Rubio o la gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, tuvieron papeles protagónicos en la Convención Nacional Republicana y, al igual de otros, han defendido el presunto plan de reforma migratoria permanente que propone Romney.

La popularidad del candidato republicano ha aumentado, de hecho, en muchas zonas y en varios sondeos se encuentra empatado o, incluso, arriba por un estrecho margen del presidente Barack Obama. Salvo entre la comunidad hispana, claro está.

Steven Rodríguez, un hispano de origen mexicano e indio que vive en Pueblo, Colorado, abandonó Somos Republicans hace aproximadamente un mes.

“Dejé el Partido Republicano porque el pensamiento antihispano que tiene el 'tea party' no es lo que yo apoyo”, dijo Rodríguez, quien fue vicepresidente de esa organización. “No hay oportunidad para el diálogo con ellos. Hablan mucho de acercarse a los hispanos pero realmente no creo que quieran acercarse a nosotros. No quieren hispanos en el partido”.

Rodríguez dice que fue rechazado por la comunidad hispana de Colorado por ser republicano y finalmente acabó planteándose si era cierto lo que decían otros demócratas de origen latinoamericano.

“Me di cuenta de que a los republicanos no les importa la comunidad hispana”, dijo Rodríguez, de 50 años.

Pero ahora no sabe si votar por el presidente Barack Obama, que “ha deportado a un millón de personas”, o por Romney, que “parece favorecer mano dura en temas relacionados con hispanos”.

Portavoces del Partido Republicano no contestaron a varias solicitudes de entrevistas de la AP por correo electrónico y telefónicamente.

El senador republicano John McCain dijo recientemente que el voto latino es clave en estas elecciones y que su partido se esfuerza en comunicarse y atraer a los miembros de esa comunidad.

“Estoy seguro de que podemos atraer a los votantes latinos”, dijo McCain en respuesta a una pregunta de AP durante una conferencia telefónica con periodistas. “Sé que ahí hay gran patriotismo, pequeños negocios y un deseo de lograr un nuevo camino hacia la recuperación económica, ya que el que tenemos ha fallado”. “Pero no subestimo el desafío, al igual que no subestimo el hecho de que tenemos una montaña que escalar y estoy haciendo todo lo posible para comunicarme, al igual que lo hace (Mitt) Romney, con nuestros ciudadanos hispanos”.

Martín Méndez, el presidente del grupo Colorado Hispanic Republicans, dijo que muchos hispanos son demócratas porque llevan demasiado tiempo escuchando un “mensaje erróneo”. Méndez, de origen mexicano, se describió como un conservador en contra de las políticas económicas de Obama y de la inmigración ilegal.

“Mi padre vino legalmente desde México”, dijo. “Si ofrecemos facilidades a todos los que vienen ilegalmente y rompen la ley, entonces lo hacemos difícil para los que vienen legalmente. “El presidente Obama permitió que se suspendiera la deportación de inmigrantes jóvenes y les dio visas de trabajo, introduciéndoles en la fuerza laboral cuando el desempleo ya es altísimo para ciudadanos estadounidenses que son hispanos”.

Colorado Hispanic Republicans nació en enero y cuenta con aproximadamente 600 personas que se inscribieron para recibir sus mensajes de correo electrónico. El grupo tiene como objetivo convencer a otros hispanos republicanos del estado de que salgan a votar por Romney. Ellos dicen que Somos Republicans murió porque sus miembros no eran realmente conservadores sino “de tendencia de izquierdas”.

García, la fundadora de Somos Republicans, abandonó el grupo y el partido a mediados del año pasado. Inició una nueva etapa registrándose como independiente, sin estar afiliada a partido alguno, y creó Somos Independents, un grupo que en su portal de internet asegura “que une a demócratas al estilo Tip O'Neill con republicanos al estilo Ronald Reagan”.

García es también la creadora del Partido Nacional del Tequila, un movimiento político liderado por mujeres y nacido para hacer oposición al movimiento republicano “Tea Party”.

La agrupación dedica a promover el voto de los latinos y su registro como votantes. Las organizadoras aseguran que el movimiento no está afiliado a ningún partido y que apoya las políticas favorables para los inmigrantes. En estos momentos, se dedica a promover una campaña en contra de la relección del sheriff Joe Arpaio de Arizona.

De 40 años, García dijo que Romney propone aplicar las leyes que buscan deportar a los extranjeros que están en el país viviendo ilegalmente, empujándolos a que se vayan del país por su propia cuenta, o se “autodeporten”, según dijo el candidato.

Prometió, además, vetar el Dream Act, dijo García, un proyecto de ley que abriría un camino a la ciudadanía para jóvenes que fueron traídos ilegalmente a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños.

El republicano ha prometido que trabajará para lograr una reforma migratoria permanente que sustituya a la medida temporal aprobada por Obama en el verano pasado y que suspende la deportación de estos jóvenes durante dos años, además de concederles permisos de trabajo.

Muchos consideran la medida como una maniobra electoral de Obama para lograr el voto hispano.

Gene Rodríguez fue otro de los que abandonó la agrupación a principios de este año. El hispano era el director de Somos Republicans en Nueva York y se dedicó a registrar a latinos para que participasen en el proceso electoral. Decidió abandonar el grupo porque la actitud del Partido Republicano frente a temas migratorios le parecía “descorazonadora”.

“Sus políticas no parecían abiertas a los inmigrantes y tampoco creo que estuvieran abiertos a nuevas ideas en inmigración, educación, sistema sanitario”, dijo Rodríguez de 52 años, que vive al sur de Albany.

Rodríguez dice que lo que más siente es que después de todo el trabajo realizado en Somos Republicans para registrar a votantes, “no llegaremos a ver los frutos de todo ese esfuerzo”.

La agrupación apenas sigue a flote, con una considerable reducción de sus miembros, admitió su presidente Adam Bustos, que desconoce el número exacto de colaboradores.

“La organización es menos activa ahora”, dijo Bustos, un agente de policía de origen mexicano que vive en Phoenix, Arizona. “La mayoría de directores que teníamos en los estados se han hecho ahora independientes”.

El considera, sin embargo, que las políticas migratorias de los republicanos son igual de válidas a las de los demócratas.

“Obama podría haber cambiado algo y no lo hizo. No hizo nada”, dijo el republicano de 60 años. “Además considero que esta ley que anunció en verano para ayudar a jóvenes inmigrantes es sólo una maniobra política, realizada en pleno proceso electoral”.

Por su parte, Somos Independents, ya ha apoyado públicamente al candidato a sheriff del condado de Maricopa Mike Stauffer, quien se define como independiente, y se enfrenta al controvertido Joe Arpaio, considerado por muchos hispanos como enemigo de los inmigrantes sin papeles.

Durante las primarias republicanas, cuando el candidato republicano presidencial no había sido escogido, Somos Republicans apoyó a Newt Gingrich, un político que se mostraba abierto a un diálogo sobre el Dream Act y cuyas posturas en inmigración parecían más moderadas que las de Romney.

La inmigración siempre fue un tema clave para Somos Republicans: el grupo nació en Arizona para responder a un creciente sentimiento en contra de la llegada de inmigrantes sin papeles en ese estado. Sin embargo, García destacó que cada vez hay más hispanos que se consideran independientes allí y que hay “una necesidad de un movimiento independiente latino”.

La activista dice que votará por Barack Obama, algo que, asegura, jamás hubiera hecho hace algunos años.

“Esto es histórico para mi”, dice, riendo. “Creo que este ha sido el año político más raro que he visto. Presidentes que ganan un segundo término no se enfocan más en elecciones porque no se podrán volver a presentar. Pueden lograr cosas. Y Obama podría lograr una reforma migratoria en un segundo término”.