INMIGRACIÓN: Republicanos presentan propuesta alternativa al “Dream Act”

  /THE ASSOCIATED PRESS
La senadora Kay Bailey Hutchison de Texas, uno de dos senadores republicanos que presentaron una propuesta alternativa al Dream Act.

Activistas critican la propuesta republicana de visa para jóvenes por falla al no garantizar un camino a la ciudadanía.

Dos senadores republicanos presentaron martes, 27 de Noviembre una propuesta alternativa al Dream Act que permitiría a los jóvenes indocumentados que realicen servicios militares o estén estudiando una carrera universitaria residir en el país de forma permanente.

La propuesta republicana se ceñiría a aquellos jóvenes menores de 28 años y que emigraron a EE.UU. junto a sus padres cuando tenían menos de 14 años, a quienes se facilitaría un visado que les permitiría terminar sus estudios, luego trabajar y, a largo plazo, obtener la residencia permanente.

Aun así, en ningún caso se les abrirían las puertas a la ciudadanía estadounidense, algo fijado para impedir que, según aseguró el senador por Arizona Jon Kyl -uno de los promotores del texto-, estos jóvenes “pasen por delante de otros en el camino a la ciudadanía”.

Junto con Kyl, la otra firmante de la propuesta es la senadora por Texas Kay Bailey Hutchison, y, en rueda de prensa, ambos aseguraron contar con el apoyo del senador por Arizona y candidato presidencial republicano en 2008, John McCain.

Además, según los dos promotores, se mantuvieron “conversaciones productivas” con el senador hispano por Florida, Marco Rubio, quien durante los últimos años se ha alzado en una voz autorizada en el Partido Republicano en asuntos migratorios y que, además, está preparando su propia alternativa al Dream Act.

A la medida presentada hoy por los republicanos podrían acogerse quienes, además de reunir las condiciones anteriormente detalladas, no tengan un historial delictivo “grave” y acepten no beneficiarse de programas gubernamentales como préstamos de estudios.

Los senadores explicaron que el texto es el resultado del trabajo de “todo un año” y no una respuesta rápida a los resultados electorales del pasado 6 de noviembre, en los que los republicanos cosecharon un pobre apoyo por parte de la comunidad hispana, la más afectada por esta situación.

El Dream Act, la propuesta de ley demócrata para dar solución a los aproximadamente 1,7 millones de jóvenes en situación irregular, permanece varado en el Congreso desde 2010.

Se trata de una proposición de ley más ambiciosa que la presentada hoy por los republicanos, ya que abre más puertas a estos jóvenes de cara a una futura ciudadanía y rebaja los umbrales requeridos para beneficiarse de ella, de modo que beneficiaría a más personas.

Sin embargo, ante la negativa del Congreso a darle salida, el presidente, Barack Obama, activó el pasado 15 de agosto un alivio temporal, conocido como Acción Diferida, que les permite postergar por dos años su deportación y obtener un permiso de trabajo temporal.

ACTIVISTAS CRITICANS

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA, en inglés) criticó la propuesta alternativa al Dream Act de dos senadores republicanos al considerar que falla al no garantizar un camino a la ciudadanía.

“(La propuesta) Puede ser bien intencionada, pero no logra sacar de las sombras a más de cinco millones de familias que viven y trabajan en este país sin la autorización correspondiente”, criticó hoy Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA.

Al referirse a la propuesta, la activista señaló que se trata de un intento inicial “de los republicanos para cumplir con un mandato del voto clave latino e inmigrante en la elección del 6 de noviembre”, pero que “pierde la oportunidad de presentar un proyecto para solicitar la ciudadanía en el futuro”.

La propuesta de los dos políticos republicanos beneficiaría a jóvenes menores de 28 años que emigraron a EE.UU. junto a sus padres cuando tenían menos de 14 años.

Estos jóvenes podrían acceder a un visado que les permitiría terminar sus estudios, posteriormente trabajar y, a largo plazo, obtener la residencia permanente, aunque no podrían obtener la ciudadanía estadounidense.

En su comunicado, Salas también señaló que una aproximación a una reforma de inmigración “humana, justa y de sentido común, no debe dejar a nadie por fuera, enfrentando la crisis de la separación de las familias y los estancamientos en las cortes”.

La coalición, que agrupa cerca de 100 organizaciones defensoras de los inmigrantes y de los derechos civiles, igualmente urgió tanto a demócratas como republicanos a que “continúen trabajando conjuntamente para encontrar una aproximación sería que ayude a estos jóvenes inmigrantes y a sus familias”.