REFORMA MIGRATORIA: Obama busca el apoyo público

  /THE ASSOCIATED PRESS
Julián Castro el alcalde de San Antonio, Texas,, al centro, acompañado por su hermano el representante Joaquín Castro, demócrata de Texas, antes de testificar ante el Comité Judicial de la Cámara Baja.

El presidente, Barack Obama, discutió el martes, 5 de febrero, en sendas reuniones con 16 representantes de sindicatos y grupos progresistas y 12 líderes empresariales, estrategias para que el Congreso apruebe una reforma migratoria integral este año.

Tanto Obama como el Senado, bajo control demócrata, han dejado claro que la reforma migratoria será una de sus máximas prioridades legislativas este año.

Las reuniones de Obama se enmarcan en la estrategia de su segundo mandato de buscar el apoyo directo de la opinión pública y de los diversos actores políticos dentro y fuera de Washington para avanzar sus metas legislativas, incluyendo el control de armas, la reforma migratoria o medidas para reducir el déficit.

“Hablamos sobre la mejor estrategia posible para impulsar esta iniciativa de forma rápida. Creemos firmemente que hay un sentido de urgencia de avanzar lo más rápido posible”, dijo Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional de La Raza, la organización hispana más antigua del país.

El presidente de la federación sindical AFL-CIO, Richard Trumka, señaló que existe una urgencia de poner en marcha una reforma que tenga “sentido común”, corrija los problemas del sistema migratorio e incluya “un camino amplio hacia la ciudadanía”.

Cristina Jiménez, directora de la red “Juntos Soñamos”, afirmó que los activistas no aceptarán otra cosa que no sea una reforma “incondicional” y un camino claro y directo hacia la eventual ciudadanía, aunque reconoció que será “una lucha muy dura”.

Muchos republicanos en ambas cámaras del Congreso quieren supeditar la legalización de los indocumentados a que se certifique antes la seguridad fronteriza.

Castro enfrente el congreso

En paralelo a las reuniones en la Casa Blanca, el Comité Judicial de la Cámara Baja realizó su primera audiencia sobre inmigración este año, centrada en la reunificación familiar.

El alcalde demócrata de San Antonio (Texas), Julián Castro, se mostró contundente en el Congreso y aseguró que no contempla para la futura reforma migratoria ninguna vía que no incluya un camino a la ciudadanía para los inmigrantes indocumentados.

Castro, que compareció como experto en la primera audiencia sobre inmigración de la 113 sesión legislativa de la Cámara de Representantes, chocó en este punto con gran parte de los congresistas republicanos, quienes consideraron esta posibilidad “una opción extremista”.

“No considero que el camino a la ciudadanía sea extremista, y creo que nadie defiende las puertas abiertas”, replicó Castro al representante conservador por Virginia Bob Goodlatte, quien alertó ante los peligros de tomar decisiones “de forma precipitada y sin meditarlas”.

“Lo que sería un hecho sin precedentes es que EE.UU. negase el camino a la ciudadanía a once millones de personas. Queremos que esa gente sean ciudadanos, es lo mejor para sus intereses y para los del país”, insistió el alcalde de San Antonio ante los periodistas a la salida de su comparecencia.

La garantía de un camino a la plena ciudadanía para los once millones de indocumentados que se calcula que residen en EE.UU. es una medida defendida abiertamente por el presidente, Barack Obama, y que cuenta con gran consenso entre las filas demócratas, pero que divide a los republicanos.

“Deberíamos fraccionar la reforma en varias partes que nos permitiesen distinguir los puntos más tóxicos y contenciosos como la ciudadanía de aquellos que cuentan con apoyos más generalizados”, propuso el representante republicano por Alabama Spencer Bachus.

El asunto sobre si los indocumentados, una vez regularizados, podrán acceder a la ciudadanía está generando grandes divisiones en el Congreso.

Tanto activistas como empresarios señalaron que, tras los comicios generales del pasado 6 de noviembre -- en los que los republicanos perdieron apoyo entre los latinos -- Estados Unidos afronta un ambiente propicio para poner en marcha la reforma migratoria.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, ha dicho que ese órgano legislativo pronto presentará su propia versión de la reforma, si bien muchos conservadores se oponen a cualquier medida que ofrezca “amnistía” a los indocumentados