OPINION: La Educación y la Proposición 30

  /CORTESIA.
Mike Morrell es el asambleísta estatal que representa el Distrito 40 que cubre Rancho Cucamonga, San Bernardino y Redlands.

Los estudiantes de California necesitan una opción consistente y asequible para la educación en todos los niveles, uno que asegura cualquier persona que quiera aprender tiene la oportunidad de hacerlo. Los estudiantes de todas las comunidades deben contar con los recursos necesarios para una educación de calidad y la oportunidad de avanzar en la educación superior si se desea. Por desgracia, los préstamos estudiantiles han aumentado los costos de la educación superior y los estudiantes a menudo se encuentran enterrados bajo una deuda costosa alcanzando $ 50.000 - $ 60.000 o más si es que deciden enfrentar ese obstáculo.

Cuando los votantes de California votaron “sí” para la proposición 30 el noviembre pasado, le enviaron a Sacramento el mensaje que querían proteger a los estudiantes de los recortes presupuestarios y del aumento de costo de las matrículas universitarias. Pero con la proposición 30 convertida en ley, ¿respetara la legislatura estatal la voluntad del pueblo?

En su reciente discurso del Estado del Estado, el gobernador Brown le advirtió a la legislatura que “celosamente” protegieran el dinero de la proposición 30 y que lo gastaran responsablemente, y en las prioridades de la gente.

Pero la verdad es que la proposición 30 no fue escrita con ningún lenguaje específico que garantizaría que los ingresos del nuevo impuesto irían a las escuelas públicas y universidades de California. A pesar de lo que los partidarios de esta iniciativa le dijeron a los estudiantes y a sus familias, la legislatura puede utilizar una parte significativa de estos nuevos impuestos en otras áreas aparte de las escuelas.

Independientemente del hecho que la proposición 30 generará $6.25 mil millones en nuevos ingresos este año, la propuesta del gobernador ni siquiera le da la mitad de ese dinero a la educación K-12, y no garantiza nada para la escuelas UC y CSU. Para cumplir con su palabra al pueblo, estos fondos deben ir a nuestros estudiantes como estaba previsto, no hacia otros programas o intereses especiales.

A pesar de que si hay un aumento en fondos para los sistemas universitarios UC y CSU en el presupuesto del gobernador, ese dinero no está garantizado. Se puede eliminar a través de un voto mayoritario de la asamblea legislativa. En respuesta, me pareció prudente escribir dos proyectos de ley para garantizar que la educación sea financiada como se había prometido y crear un camino hacia una educación de calidad a precios razonables.

Para asegurar que este dinero realmente será otorgado a la educación superior como los votantes lo vean previsto, mis colegas republicanos y yo hemos presentado el proyecto de ley AB 67. En lugar de simplemente esperar lo mejor, nuestra legislación garantiza que el dinero generado por la proposición 30 es concedido a la educación superior como nos prometieron.

Nuestra medida es simple. Congelaría las colegiaturas y cuotas para los estudiantes de la universidad de California, la universidad estatal de California y de los colegios comunitarios a los niveles establecidos en el año académico 2011-12 por siete años, los años que la proposición 30 estará en efecto. La medida también establece la intención de proteger el financiamiento educativo superior de la legislatura y hace que cualquier aumento potencial de tasas sea innecesario.

Los estudiantes de California no deben salir perdiendo en su sueño de asistir la universidad debido a los precios altos.

La otra parte de mi plan para volver a abrir la oportunidad para que los estudiantes reciban una educación de calidad es el proyecto de ley AB 51. Es un modelo que ya está en práctica con mucho éxito en otros estados y servirá inicialmente como un programa piloto para probar su éxito aquí en California. Esta medida permitirá que un estudiante reciba un título de licenciatura en las áreas de ciencia y tecnología de una universidad de cuatro años en tan sólo 18 meses, y por sólo $10,000. Esto es menos que el proyectado precio de asistir la universidad UC un año, de acuerdo con la comisión de educación post-secundaria de California.

He hablado con muchos en las industrias técnicas y de fabricación, y han expresado la necesidad grave de tener empleados con formación en estos campos. En lugar de importar estos puestos de trabajo desde el exterior de California, debemos entrenar a nuestra comunidad para impulsar estos sectores de trabajo y a la vez impulsar las industrias a los alrededores y ofrecer oportunidades de empleo en muchos otros campos.

La reconstrucción de nuestro sistema educativo para proveer un acceso igual para todos los que buscan aprender está a nuestro alcance, pero antes que podamos tener éxito, nuestros líderes realmente deben convertirlo en una prioridad. Hay que subir el listón y parar la financiación insuficiente de nuestras escuelas. Es hora de cumplir con nuestras promesas a nuestros hijos y trabajar para darles las más oportunidades posibles. Por favor, únanse a mí en hacer a nuestros estudiantes una prioridad, por encima de la política.

Mike Morrell es el asambleísta estatal que representa el Distrito 40 que cubre Rancho Cucamonga, San Bernardino y Redlands.