ANÁLISIS: Busca Papa reimplulsar catolicismo

  /THE ASSOCIATED PRESS
Un coche antiguo pasa por en frente de un cartel de bienvenida el Papa Benedicto XVI, pocos días antes de su llegada, en La Habana, Cuba.

Para su primera visita a territorio hispano en Latinoamérica, el Papa Benedicto XVI escogió a dos países muy distintos: al que tiene más católicos, México, y al que menos tiene: Cuba.

En México, muchos pueblos celebran fiestas patronales para santos de su devoción, algunos peregrinos caminan arrodillados hasta iglesias y altares a cambio de un milagro y muchos se persignan cuando pasan frente a una iglesia o a cualquiera de los altares de la Virgen de Guadalupe que vecinos han erigido en sus calles.

En Cuba, el aborto es legal, divorciarse es fácil y no trae ningún tipo de sanción social y las iglesias suelen estár vacías.

Lo que ambos países tienen en común con el itinerario papal es la falta de conexión con un Pontífice alemán, con fama de académico, sin el arrollador carisma de su antecesor y que no se siente cómodo con las tradiciones religiosas latinas, que muchas veces incluyen ritos sincréticos y santos que no son reconocidos por la iglesia católica.

Los católicos de ambos países conservan la esperanza de que la visita de Benedicto XVI cierre la brecha entre el Vaticano y una región que se formó en las entrañas del catolicismo.

Al Papa le permitirá congraciarse con una feligresía que ha estado abandonada los últimos siete años, desde la muerte de Juan Pablo II y saldar, así, “una deuda… con la América hispana”, como dijo al diario local Informador Juan Sandoval Iñiguez, arzobispo emérito de Guadalajara.

Benedicto XVI se preparó para el vieje pidiendo el apoyo de los fieles y de la Virgen María.

“Les pido rezar por el viaje apostólico a México y Cuba que realizaré a partir del viernes próximo, que confío a la intercesión de la Virgen María, tan amada y venerada en esos dos países que me preparo a visitar”, expresó.

El Papa llegará el viernes a León, Guanajuato, donde será recibido por el presidente de México, Felipe Calderón. El lunes 26 de marzo emprenderá viaje a Santiago de Cuba, donde será recibido por el presidente, Raúl Castro.

Este será el vigésimo tercer viaje internacional de Benedicto XVI en sus casi siete años de pontificado.

Catolicismo a la baja

Benedicto XVI ya pisó suelo americano en dos ocasiones, Brasil en el 2007 y Estados Unidos en el 2008, pero será la primera vez que llegará a las tierras de la América hispana, en momentos en que la cantidad de católicos que hablan español ha disminuido ostensiblemente.

Según el propio Vaticano, América cuenta con la mitad de los católicos del mundo pero los países con el mayor número de fieles (Brasil y México) han visto un declive constante.

En México el porcentaje de católicos se mantuvo hasta la década de 1980 por encima del 90% de la población. En 1990 bajó a 89.7%, en el 2000 a 88% y para el 2010 está cerca de 84%.

Se trata de la cifra más bajas desde la segunda mitad del siglo 19, cuando comenzó a contarse el número de católicos.

Reneé de la Torre, académica del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social en México, dijo que este declive debe preocupar a la iglesia.

¿Preferencia por Europa?

Benedicto XVI enfocó sus esfuerzos en enfrentar el escándalo de la pederastia de sus sacerdotes en el mundo y revitalizar la fe católica europea luego de que la iglesia reconociera una crisis de fe.

“El Papa ha mostrado una clara intención por Europa”, dijo Bernardo Barranco, un experto del Centro de Estudios Religiosos de México.

Benedicto XVI visitó España en tres ocasiones, lo que convierte al país ibérico, junto a su natal Alemania, en la nación más visitada en casi siete años de pontificado.

En cambio su antecesor, Juan Pablo II, hizo su primer viaje a Latinoamérica y específicamente a tierras de habla hispana, incluido México. Benedicto XVI escogió su país natal como primera parada.

El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano, monseñor Víctor René Rodríguez, dijo que la visita del Papa “nos anima a los católicos a tomar conciencia de nuestro papel para influir positivamente en la sociedad y retomar nuestro compromiso cristiano”.

El Pontífice hara su periplo en una de las regiones más católicas del país. Visitará tres ciudades, León, Silao y Guanajuato.

Su arribo a México coincide con los preludios de una campaña presidencial, que para algunos podría ser aprovechado por el conservador Partido Acción Nacional, que busca mantener el poder y tradicionalmente ha sido visto como un partido afín a la doctrina católica.

También arribará a un México asolado por la violencia del narcotráfico que ha dejado más de 47,500 muertos desde el 2006.

Evangelización en Cuba

El 26 de marzo el Papa se trasladará al lugar menos católico del continente: Cuba. Estará en Santiago, al oriente de la isla y en La Habana.

“Sabemos que una visita del Papa no se puede sustraer de análisis e interpretaciones políticas”, dijo monseñor José Félix Pérez, secretario adjunto de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba.

Perseguida tras el triunfo de la revolución, cuando muchos sacerdotes se convirtieron en militantes contrarrevolucionarios, la iglesia quedó al margen del poder y la vida social.

Se nacionalizaron las escuelas religiosas, se expulsaron a los curas de los hospitales y se eliminó su presencia de los medios de comunicación.

Pero desde los años 90, una apertura religiosa volvió a darle aliento a las iglesias, entre ellas a la católica.

El impacto político del arribo papal a la isla no pasará desapercibido y favorecerá a los católicos.

“La Iglesia está jugando ese papel de interlocutor del gobierno cubano”, dijo Enrique López Oliva, profesor de Historia de las Religiones de la Universidad de La Habana.

“La iglesia está… insertándose en el futuro de Cuba, se está preparando para el futuro de Cuba sin los Castro y está visita viene también a respaldar eso”, agregó López Oliva.