MÉXICO: Arrestos arbitrarios en cambio de poder

  /THE ASSOCIATED PRESS
Policía federal mexicana con equipo antimotines lanza gases a manifestantes frente al Congreso, donde el presidente Enrique Peña Nieto prestó juramento el 1 de diciembre de 2012.
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Policías de la ciudad de México incurrieron en arrestos arbitrarios durante las manifestaciones y protestas con motivo de la asunción del nuevo presidente, según un reporte preliminar de la comisión de derechos humanos de la capital.

El organismo señaló en su informe divulgado el jueves, 5 de diciembre, que tiene información “consistente” sobre la detención arbitraria de 22 personas por parte de policías locales y refirió que aún indaga cuatro posibles casos de tortura, tres mediante choques eléctricos y uno con tormentos físicos.

El 1 de diciembre asumió Enrique Peña Nieto como presidente de México para los próximos seis años, mientras en las calles se manifestaban cientos de personas opuestas al político y su partido, el PRI. Algunas de las protestas se tornaron violentas y derivaron en enfrentamientos con la policía, así como en destrozos en el centro de la ciudad.

Las autoridades locales informaron aquel día que fueron detenidos 92 adultos y 11 menores de edad por su participación en actos de vandalismo y confrontaciones con policías, aunque de ellos reportó que sólo 69 personas fueron acusadas formalmente ante un juez y enviadas a un penal.

La comisión señaló que ha recabado elementos para señalar que policías capitalinos “privaron de la libertad a personas que se manifestaban de manera pacifica; a personas que se encontraban dando seguimiento y cobertura a la manifestación (tomando fotos, videos, grabaciones); a personas que se acercaron a auxiliar a otras que eran agredidas físicamente por los policías y a personas que circunstancialmente se encontraban en lugar”.

En un video difundido en Youtube bajo el título “Si uno de nosotros está preso, todos lo estamos”, más de veinte mexicanos piden el esclarecimiento de lo sucedido durante las protestas contra la llegada de Peña Nieto a la Presidencia.

Frente a las versiones truncas de medios tradicionales que “responden a intereses personales o de grupos”, las redes sociales y medios independientes “han difundido evidencias de arbitrariedad en muchas de las detenciones, así como su clara naturaleza represora”, señalan.

Ese día “se violó el derecho a manifestarse en desacuerdo, a disentir y mostrarse inconforme si se percibe una amenaza contra la democracia y contra la libertad”, aseguran.

“La violencia ejercida por el Estado no tiene razón de ser en una democracia. La represión y el uso desmedido de la fuerza pública (...) está alejada de la población y de sus verdaderas demandas”, sostiene el actor Héctor Bonilla, uno de los más reconocidos en México.

Las protestas y choques comenzaron el sábado por la mañana cuando algunos manifestantes lanzaron bombas molotov, piedras y petardos a policías federales que resguardaban la sede de la Cámara de Diputados, donde horas después Peña Nieto juraría como presidente.

Las manifestaciones se trasladaron posteriormente hacia el centro histórico de la ciudad, donde los choques fueron ya no con policías federales sino capitalinos. Ahí se produjeron los actos de vandalismo contra comercios, fachadas de edificios y monumentos públicos, y fue donde las autoridades detuvieron a varias personas.

“Los presuntos agraviados alegan que a pesar de encontrarse sometidos, continuaron siendo victimas de agresiones físicas por los policías, incluso cuando estaban a bordo de las patrullas y camiones fueron golpeados y humillados”, refirió la comisión de derechos humanos de la ciudad en su reporte.

Añadió que “en esas circunstancias cuatro personas presentan signos físicos de ser víctimas de presunta tortura”.

El flamante alcalde capitalino Miguel Angel Mancera, quien asumió el miércoles, admitió la posibilidad de que hubiese algunas detenciones arbitrarias y dijo que se investigarán los casos.

“Asumo y me hago cargo de personas que pudieron haber sido detenidas sólo por estar en el lugar de los hechos”, dijo el alcalde en MVS Radio.

Mientras, el secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, dijo a la cadena Televisa que la Policía Federal no detuvo a ningún manifestante y aseguró que su papel fue únicamente contener las protestas y evitar que hubiese mayores disturbios alrededor del Congreso.

Algunos manifestantes han declarado a medios que además de gases lacrimógenos y chorros de agua, la policía utilizó balas de goma. Osorio aseguró que la fuerza federal no fue autorizada a utilizarlas.

La Cruz Roja Mexicana reportó también que el día de las protestas atendió a 76 personas, de las cuales 29 tuvieron que ser trasladadas a hospitales y dos con heridas graves.

Osorio dijo que también hubo poco más de 20 policías federales heridos, aunque ninguno de gravedad.

Con Peña Nieto regresó al poder el Partido Revolucionario Institucional, un grupo político que ya había gobernado el país por siete décadas continuas entre 1929 y 2000.