MÉXICO: Iglesia promueve perdón para eliminar violencia

  /THE ASSOCIATED PRESS
El Centro Católico Multimedial (CCM) produjo el video “Hermano Narco”, en el que promueve un mensaje de perdón entre las víctimas del crimen organizado.

Ciudad de México -- Los hombres armados entran a una casa y masacran salvajemente a un matrimonio, mientras sus hijos ven con horror desde otra habitación.

En el funeral, la hija ve a los pistoleros y se acerca a uno de ellos, y lo abraza.

La escena es parte de una polémica serie, “Hermano Narco”, basada en un hecho de la vida real y parte de 12 cortometrajes que la Iglesia Católica en México está produciendo para enseñar la importancia del perdón a una nación doliente y, dicen muchos, resentida.

“Tenemos que encontrar el bien unos en otros”, dijo el sacerdote Omar Sotelo Aguilar, productor de la serie.

“Tenemos que aprender a perdonar, sino los asesinatos van a continuar hasta futuras generaciones. La iglesia puede ayudar, especialmente en tiempos de cambio para la iglesia y el país”.

La iglesia en México está batallando para definir su propio papel en medio del creciente temor por la seguridad de sus sacerdotes, las pasadas conductas de la iglesia y la inquietante pregunta planteada a una nación doliente: ¿Puede uno perdonar a la persona que mató a su madre, padre, hermano o hermana?

Más de 70,000 personas han perdido la vida, incluidos 22 sacerdotes, en tanto que surgen revelaciones de que ni siquiera la Iglesia Católica está exenta de las extorsiones, una práctica común de parte de criminales que en los últimos años empezaron a “cobrar impuestos” a las empresas.

Dirigentes de la iglesia en varios estados han confesado en días recientes que han estado pagando extorsiones, muchas veces con el diezmo de sus fieles.

Otros están tan desesperados que están haciendo un llamado a los ciudadanos dirigidos por líderes espirituales a tomar las calles el sábado para protestar por el reciente asesinato de un sacerdote de 83 años en el estado de Colima y la desaparición de otros sacerdote en diciembre en el estado de Michoacán.

Mientras muchos aquí dicen que si el próximo papa es de América Latina podría ayudar a evitar que muchos fieles abandonen la iglesia, los sacerdotes están buscando la forma de hacer que la iglesia sea más relevante en la vida diaria.

“Simbólicamente, que el papa fuera latinoamericano sería algo enorme, pero el Espíritu Santo obra de forma misteriosa”, dijo el seminarista Carlos Velasco Riano.

“Por ahora, tenemos mucho trabajo por hacer como iglesia en México. Tenemos muchos problemas, y como iglesia tenemos que ayudar a dar respuestas”.

Parte de esa respuesta, insiste Sotelo, empieza con el perdón.

Por ejemplo, la Iglesia Católica está produciendo 12 cortometrajes -Hermano Narco- que aborda el impacto que la violencia del narcotráfico ha tenido en varios ámbitos, como el haber destrozado familias, la muerte de inmigrantes y la destrucción de sus sueños de hallar mejores oportunidades en el norte, la censura de la prensa y en regiones enteras.

Como director de la campaña, Sotelo considera que su función es ser sacerdote y periodista, viajar por el país para hablar con las víctimas en las regiones más violentas de México, como Nuevo Laredo, Monterrey, Ciudad Juárez, para aprender la importancia de perdonar.

“Estoy de acuerdo con la campaña”, dijo José Luis Aguilar, un hombre que perdió a su hijo y un sobrino a manos de criminales que confundieron a las víctimas con rivales, en Ciudad Juárez.

“Tenemos que personar para poder sanar y hallar paz”.

Sotelo agregó: “El arma más poderosa que tenemos para romper las cadenas del odio, las cadenas de la venganza, es aprender a perdonar. Ese es el mensaje de Hermano Narco”.

Sotelo dijo que la iglesia misma está aprendiendo a olvidarse del pasado, que incluye acusaciones de la iglesia tomó dinero mal habido de criminales para que ignorara la violencia, o que ha apoyado sus actividades al guardar silencio.

“La iglesia no está exenta de errores”, dijo. “Estamos aprendiendo de los errores porque, a final de cuentas, somos de carne y hueso y suceden errores. Hemos sufrido por nuestros errores como el país”.