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Cuenta regresiva: De La Hoya vs. Forbes
LEGADO: Oscar De La Hoya busca concluir su carrera con broche de oro y espera salir vencedor en tres futuras peleas planificadas para este año.04:38 PM PDT on Thursday, May 1, 2008
LOS ANGELES - Vistiendo la camiseta blanca de los Dodgers de Los Angeles, Oscar De La Hoya se acercó al campo de juego una hora antes del inicio de un encuentro de béisbol mientras los fanáticos que ya se encontraba en la tribuna empezaron a aplaudir.
El campeón mundial en seis divisiones diferentes llegó temprano para realizar el ceremonial primer lanzamiento y dar la bienvenida a los jugadores del equipo. El ex entrenador de los Dodgers, Tommy Lasorda, organizó la visita y periódicamente mostró su afecto hacia el nativo del este de Los Angeles, dándole repetidas palmaditas en la espalda.
"Tiene un brazo grandioso", dijo Lasorda. "Dios hizo primero a los zurdos, luego al resto de la gente".
Durante el anuncio antes del juego, la multitud de cerca de 50,000 personas aplaudió al escuchar el nombre de De La Hoya.
En Los Angeles, De La Hoya se ha ganado un puesto entre las celebridades de la ciudad que incluyen a héroes deportivos como Fernando Valenzuela, Shaquille O'Neal y Sandy Koufax. Esa es otra de las razones por la cual el Chico Dorado regresará a casa para pelear el 3 de mayo en el Home Depot Center contra Steve Forbes (33-5, 9 KOs).
"Recuerdo cuando me sentaba en tribuna a observar a muchachos como Ron Cey, Steve Garvey y Fernando Valenzuela", dijo De La Hoya mientras esperaba para demostrar su estilo de lanzamiento. "Solía venir aquí todo el tiempo. Fueron años maravillosos".
Después de este año, De La Hoya (38-5, 30 KOs) promete convertirse en una de esas antiguas celebridades del deporte que generaron dichos años maravillosos. El boxeador de 35 años, quien posee un monstruoso gancho de zurda, ha dicho que éste será su último año en el cuadrilátero.
Serán tres peleas más y hasta luego.
De La Hoya acababa de bajar del avión con su esposa Millie y sus dos hijos. La familia De La Hoya llegó rodeada de su equipo de relaciones públicas y numerosos guardias de seguridad. Los fanáticos se acercaron a buscar autógrafos. Un hombre pasó un billete de un dólar para que fuera firmado por el famoso boxeador.
Incluso los jugadores de los Dodgers parecían asombrados por la apariencia dócil del boxeador que ha amasado más de 400 millones de dólares enfrentándose a los boxeadores más temidos del mundo.
"Me gustaría verlo pelear la próxima semana pero estaré en Colorado", dijo el lanzador estrella de los Dodgers, Brad Penny, quien es un ávido fanático. "Parece que siempre tengo algo más que hacer cuando él pelea".
¿Último megaevento boxístico en Los Angeles?
Se espera que cerca de 30,000 personas lleguen al relativamente nuevo estadio de fútbol que es hogar del Galaxy de Los Angeles y las Chivas USA. Ya se han vendido 24,000 entradas y el resto se espera serán compradas por asistentes de último minuto, un fenómeno muy conocido en el sur de California.
El evento será en grande y podría ser la última megapelea del área una vez que De La Hoya se retire del cuadrilátero. Ningún otro boxeador parece tener la capacidad de atraer al mismo grupo de fanáticos que De La Hoya.
Y dicha expectativa es un contraste en comparación a los primeros días de su carrera en 1994 cuando se enfrentó en el Auditorio Olímpico enfrente de unos 1,000 fanáticos. En esos días, cuando fue catalogado por primera vez como "el Chico Dorado", el seudónimo pareció irritar a la gente más que atraerlos a las peleas.
De La Hoya peleó seis veces en Las Vegas y venció a figuras como Jorge "Maromero" Páez, Carl Griffith, Troy Dorsey e incluso Jeff Mayweather, de la famosa familia Mayweather.
Pero no fue hasta que se enfrentó a su contrincante número siete que De La Hoya se sacó la lotería al derrotar a Rafael Ruelas y unificar los campeonatos ligeros del mundo en 1995. Después de esa pelea, capturó los corazones de millones con su apariencia sencilla y grata personalidad.
Irónicamente, Jeff Mayweather, la víctima número 5 en la carrera de 15 años de De La Hoya, se encuentra entrenando a Forbes para la próxima pelea del sábado 3 de mayo.
Forbes, al igual que De La Hoya, tiene una personalidad amigable hasta que se pone los guantes de boxeo y escucha la campanada que lo invita a pelear. Sonríe mucho y siempre dice lo correcto, al igual que su próximo oponente.
"Es uno de los boxeadores más inteligentes que he visto", dijo Forbes, de 31 años y quien ha seguido la carrera de De La Hoya al igual que la mayoría de los boxeadores. "Será divertido medir mi inteligencia con un boxeo como el de él".
Mientras tanto, en el Estadio de los Dodgers, De La Hoya camina hacia el montículo de los lanzadores y envía la bola con fuerza directamente a las manos de Gary Bennett.
De La Hoya no teme arriesgarse.
"Mi meta es luchar en estas tres peleas y retirarme del cuadrilátero estando en la cima", dijo De La Hoya, haciendo referencia a posibles peleas contra el campeón welter del mundo si logra superar a Forbes. "Crecí en Los Angeles y va a ser increíble".






