El D
Alcohol, causante de violencia y crímenes en S.B.
COMUNIDAD: Programas comunitarios ayudan a disminuir el consumo y venta de alcohol.10:00 PM PDT on Thursday, July 3, 2008
La venta y el consumo de alcohol se está convirtiendo en un grave problema en la ciudad de San Bernardino, según expertos.
Algunos de estos problemas sociales son crimen, violencia y prostitución en áreas cercanas a las escuelas, indicó Amelia López, coordinadora del programa de prevención de abuso de alcoholismo y drogas del Departamento de Salud Pública del Condado de San Bernardino.
Estos problemas causados por el alcohol están creando efectos de violencia, afectando principalmente a los jóvenes, dijo por su parte Dan Skiles, director de proyectos del Instituto de Investigaciones de Estrategias Públicas, organismo que estudia los problemas de la ciudad.
Con el propósito de disminuir las ventas de bebidas alcohólicas en los jóvenes de San Bernardino, el programa de prevención está reforzando varios proyectos preventivos, donde los adolescentes y dueños de licorerías puedan involucrarse.
Para prevenir esta violencia entre los jóvenes, el programa Friday Night Live (FNL o Noches del viernes en vivo) cuenta con 10 grupos en todo el condado, donde los adolescentes aprenden a mantenerse alejados del consumo.
"En el vecindario mucha gente toma alcohol", aseguró Raquel Vallarta, madre de Gloria y quien involucró a su hija en el programa por el exceso de ventas en su comunidad. "Es común ver pasar a las personas con su botella de cerveza en plena luz del día".
Por la noche, Vallarta evita salir de su casa de noche debido a la inseguridad que se vive en su comunidad.
De acuerdo al teniente Scott Paterson, del Departamento de la Policía de San Bernardino, el alcohol es un factor importante en la violencia y crímenes en la ciudad, principalmente en la mayoría de los casos de violencia doméstica.
Gloria, de 14 años y quien lleva participando en el proyecto FNL desde hace un año, comparte con sus compañeros los peligros del consumo del alcohol.
"Les digo a mis amigos que el alcohol no es bueno, que es peligroso".
En el programa, los jóvenes también aprenden sobre las consecuencias de manejar embriagados y además participan en proyectos comunitarios, como ferias de salud y educando a otros con presentaciones escolares.
"Definitivamente entiendo más la situación porque nos dan ejemplos de la vida real, de lo puede pasar y de lo que puedes prevenir", expresó Gloria.
El otro proyecto se enfoca en ofrecer seminarios a propietarios, manejadores y vendedores de licor en la ciudad, donde aprenden sobre la importancia de pedir y revisar las identificaciones de los compradores de alcohol para asegurarse de que sean mayores de edad.
El próximo seminario será el lunes 28 de julio en las oficinas del ayuntamiento de la ciudad.
La disponibilidad del alcohol
Solamente en la ciudad de San Bernardino existen más de 190 tiendas que venden alcohol, incluyendo licorerías, gasolineras, supermercados y tiendas de mayoreo.
Algunas licorerías han sido multadas por vender alcohol a menores, señaló López.
Aunque el 98 por ciento de los vendedores de alcohol colaboran con el departamento de salud pública, existe un 2 por ciento de las licorerías que no piden identificación a menores, aseguró López.
También existen casos donde personas mayores de 21 años colaboran con los menores y les compran el alcohol, lo cual va en contra de la ley federal, añadió.
"Lo que estábamos viendo era que se estaba vendiendo alcohol a menores y se estaba creando un problema de violencia serio en el área", dijo López. "Los vendedores no estaban revisando las identificaciones de los consumidores de alcohol".
De acuerdo a un estudio realizado por el Centro de Estudios Presley de Crimen y Justicia, de la Universidad de California en Riverside (UCR), titulado "Disponibilidad, violencia entre pandillas y alcohol", la disponibilidad del alcohol en la sociedad tiene un impacto en la violencia entre la juventud, contribuyendo a la violencia entre pandillas.
Asimismo, la ubicación de las licorerías también juega un papel significativo, haciendo accesible la venta de alcohol a menores, señaló.
La mayoría de estas licorerías están ubicadas estratégicamente en las comunidades más pobres del condado, donde residen latinos y afro-americanos.
Estas son las comunidades que cuentan con los niveles de crímenes más altos de la ciudad.
Alcohol cerca de escuelas
Un claro ejemplo es la Secundaria Arrowview y la Preparatoria San Bernardino, las cuales se encuentran a menos de una milla de distancia de cada una y entre ambas escuelas existen dos licorerías.
Esta es una área muy circulada por menores, aseguró López.
Aunque la ciudad de San Bernardino prohíbe la instalación de nuevas licorerías a menos de 600 pies de distancia de una zona escolar, la realidad es que ya existen algunos establecimientos a sólo cuadras de distancia de las escuelas, de las cuales muchas eran tiendas regulares hace varios años y con el pasar del tiempo se convirtieron en licorerías, explicó López.
En dos encuestas realizadas por la misma organización entre el 2002 y el 2004, se preguntó, a más de 350 estudiantes de preparatoria en las comunidades del norte de la ciudad, ¿Qué tan accesible era obtener alcohol?
Más del 50 por ciento respondió que obtener alcohol era un proceso fácil y que muchos de los vendedores no les pedían identificación.
Para comunicarse con Gabriela Gonzalez, llame al (909) 806-3207 o escriba a ggonzalez@pe.com.






