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Marchas pro inmigrantes en Los Angeles

1 DE MAYO: Miles de personas, aunque en menor número que años anteriores, se reúnen para apoyar a inmigrantes y pedir cambios al gobierno.

03:05 PM PDT on Monday, May 5, 2008

Por GLORIA ANGELINA CASTILLO
Especial Para La Prensa

LOS ANGELES - No fue un millón de personas como en el 2006, ni violenta como en el 2007, pero la marcha pro inmigrante del 1 de mayo de este año logró su meta de llamar la atención sobre la situación de los millones de indocumentados en Estados Unidos.

Se estima que entre 8,500 y 10,000 personas se manifestaron en el centro de Los Angeles el jueves 1 de mayo después de que tres marchas en varias partes de la ciudad se reunieran en la esquina de las calles 1st y Broadway.

El presidente de la Asamblea estatal, Fabián Nuñez, se dirigió a los manifestantes al final de la marcha.

"Este gran sueño americano de libertad, justicia e igualdad debería ser posible para todas las personas trabajadoras", dijo Nuñez.

Luego, en español, gritó junto a los demás participantes, "¢No a las redadas! ¢No a las redadas! ¢No a las redadas!".

Juan Canchota, de 65 años, jubilado y residente de Los Angeles, decidió participar en la marcha a pesar de sufrir de problemas de espalda y de tener que caminar con la ayuda de un bastón.

"También soy mexicano y también fui ilegal", admitió Canchota. "Vine para apoyar a todos, no sólo a los mexicanos, a todos los latinos. Quiero una reforma migratoria, más respeto para los trabajadores y un alto a las redadas".

Algunos residentes de los condados de San Bernardino y Riverside también estuvieron presentes.

Desde Pomona

Alrededor de 25 personas del Centro de Jornaleros de Pomona participaron en la marcha. El mexicano Juan Medina, de 51 años y coordinador del centro, dijo que le dio gusto ver a toda la gente reunida para apoyar esta causa.

"Seguimos luchando para que nos escuchen", dijo Medina. "Queremos que ya no hayan redadas, que no separen a las familias, que haya una reforma migratoria y que respeten nuestros derechos. Somos los que más trabajamos y ayudamos a la economía, nuestro único delito es trabajar, y además son trabajos que la gente de aquí no quieren hacer".

Una pareja de Riverside, que recientemente habían ido al corte de inmigración para atender su caso pendiente, también estuvo presente en la marcha.

Rubén Miranda y su esposa Mónica se encontraban en Los Angeles esperando a que una de las marchas comenzara.

"Esta marcha tiene que ver con nuestra situación", dijo Mónica Miranda. "Tenemos que participar en ella".

La pareja se encuentra actualmente intentando legalizar a Rubén Miranda, quien nació en México pero ha vivido en este país desde que tenía tres meses. Incluso su mamá es residente legal y sus hermanos son ciudadanos.

"Mucha gente que no son inmigrantes no saben qué difícil es hacerse legal", dijo Rubén Miranda. "Es difícil conseguir un seguro social, un permiso para trabajar y además es muy caro".

Una joven peruana de 22 años también se encontraba entre la multitud. Era parte de un grupo de 11 estudiantes del sur de California que decidió ir a la marcha.

Aunque la mayoría de sus amigos son documentados o nacidos en Estados Unidos, Andrea González, quien actualmente vive en Ontario, dijo que quiere amnistía para los inmigrantes porque, al igual que muchas otras personas, ella también lo necesita.

"Es la primera vez que participo en una manifestación y ha sido una buena experiencia", dijo González. "Es bonito ver cómo la gente hace que se escuche su voz".

González es una estudiante que desea convertirse en locutora radial pero actualmente limpia casas junto a su familia para poder sobrevivir.

Durante la marcha y al igual que en años anteriores, habían banderas, camisas, comida y bebidas a la venta en las calles por donde transcurrían las marchas y aunque hubo la presencia de un pequeño grupo de miembros de la organización antiinmigrante Minuteman, no reportó ningún incidente.

En una conversión telefónica con La Prensa, Jim Gilchrist, líder de Minuteman, admitió no estar sorprendido de que muy pocos de sus miembros estuvieran presentes durante las marchas porque actualmente la organización sufre de problemas internos.

"Actualmente estamos demandando a 10 de nuestros miembros", explicó Gilchrist.

Por otra parte, y a diferencia del año pasado, el jefe de policía de Los Angeles estuvo presente en el centro de la ciudad.

El jefe de la policía

"Todo va muy bien, estoy feliz", dijo el jefe de policía William Bratton, quien caminó por las calles para ver en directo cómo transcurrían las marchas y observar cómo trabaja los miembros de su departamento. "Todos están comportándose de una forma civilizada y los organizadores están manteniendo el orden".

Bratton no informó sobre cuántos policías fueron desplegados en las manifestaciones pero aseguró que fueron menos que el año pasado, cuando sucedieron los problemas de violencia policial en el Parque MacArthur hacia los participantes y miembros de los medios de comunicación cubriendo las marchas.

Por su parte, el comandante de la policía de Los Angeles, Kira Albanese, dijo que había cientos de policías y que esta vez se prepararon mejor y tenían una estratégica diferente al año pasado.

"Entrenamos a los agentes de policía durante semanas y colaboramos con las organizaciones que participaron en las marchas", explicó Albanese. "La estrategia de hoy es completamente diferente a la del año anterior. Nuestra meta ahora es encontrar y arrestar a aquellos individuos que ataquen a la policía o a otras personas y no interrumpir al resto de los participantes".

Mientras tanto, esta vez no se registraron problemas en el Parque MacArthur, donde no se llevó a cabo una manifestación pero sí la proyección de un documental sobre lo que sucedió el año pasado.

Bethany Leal, directora del Multi-ethnic Immigrant Workers Organizing Network (MIWON), dijo que llegaron a un acuerdo con las otras organizaciones presentes en el parque para luego marchar juntas hacia el centro de la cuidad.

"Comenzamos en el parque como símbolo de lo que pasó el año pasado", dijo Leal. "Y estoy feliz con cómo transcurrió la marcha. Sucedió como queríamos, con las tres marchas uniéndose para seguir marchando juntos".

Pocos manifestantes se congregaron en el parque y aunque había varias familias, la mayoría de la gente que asistió para ver el documental era jóvenes vestidos de negro.

Perla López, de 19 años y residente de Riverside, era parte del grupo de jóvenes y dijo estar sorprendida con la poca presencia de personas pero se alegró de ver a familias, algunas de las cuales tuvieron una mala experiencia el año pasado.

"De cualquier manera, la policía nos ve de forma negativa", dijo López. "Pero es importante decirle a la comunidad que salga y que no tengan miedo".

López añadió que la presencia de policías en la marcha fue extraña.

"En años pasados, la mayoría de los policías seguían a los manifestantes, pero esta vez parecía que los estaban organizando y dirigiendo".

El documental que fue presentado en el parque llevaba por título "Democracy Now", en el cual se pudo observar imágenes de la violencia captada por algunos medios de comunicación y personas con cámaras que se quedaron a documentar cómo la policía expulsó a los manifestantes y visitantes del Parque MacArthur con golpes y balas de goma.

Nadia Khan ayudó a organizar la proyección del documental y explicó que no pensaba que el video fuera a crear en los espectadores un sentimiento de odio y violencia hacia la policía.

"Hay familias y niños", dijo Khan. "Aquí nadie quiere violencia. Queremos que sea pacífico y también estimular la discusión entre todas las partes".

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