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Interior del sur de California

Promesas sin recompensa

ESTAFA: Las falsas cartas de lotería, uno de los fraudes más comunes entre hispanos.

05:00 PM PST on Thursday, February 16, 2006

Cuando hace unos días Concha Gómez recibió una carta felicitándola por haber ganado la lotería de Canadá, su primera reacción fue de incredulidad.

Ahora se lamenta ahora de no haber escuchado sus instintos.

En la carta, que llegó en sobre certificado a su residencia de Highlands, la compañía Crawlin Gaming Corporation le aseguraba que había ganado 116 mil dólares.

El único requisito para cobrar el premio: enviar 2,500 dólares en materia de impuestos. Junto a la carta se adjuntaba un cheque de 2,700 dólares para saldar esa cantidad.

"Cuando llegó el sobre creí que era basura", dijo Gómez. "Pero al ver el cheque y hablar con mi hermano me convencí de que era cierto".

Gómez llamó por teléfono a la compañía, con teleoperadores en inglés y español, y siguiendo sus instrucciones, acudió al banco, canjeó el cheque y envió el dinero a nombre del administrador a través de un servicio de envío de dinero.Sin embargo, nunca recibió nada. Es más, ahora tiene que pagar al banco los 2,700 dólares que retiró de su cuenta.

Vulnerabilidad hispana

Gómez es tan sólo una de las miles de personas que han sido estafadas a través del conocido como timo de la lotería.

Cada año, redes de crimen organizado utilizan este tipo de fraude para obtener dinero de sus víctimas, a través del correo postal o electrónico.

"En 1999, 3 de cada 10 personas habían sufrido algún tipo de fraude, y ahora son 7 de cada 10. Es un negocio gigantesco", dijo Annie McGuire, encargada de la organización de ayuda a víctimas de fraude Fraud-aid, con sede en Long Beach.

Muchas de las víctimas son de origen hispano.

"La necesidad de dinero y la tradición de jugar a la lotería son factores que convierten a los hispanos en presas prioritarias por ser extraordinariamente vulnerables", aseguró McGuire, quien puso en funcionamiento Fraud-aid tras sufrir ella misma una estafa en 1999.

"Yo no pude encontrar a nadie que me ayudara y por eso decidí crear esta organización", explicó. "Lo que hacemos es primero determinar qué paso y después ver si se puede hacer algo para detener el cheque".

Cariño Casas / La Prensa
Concha Gómez, residente en Highlands, muestra los documentos y el cheque con el que una compañía fantasma le estafó cerca de 2,700 dólares.

Crimen organizado

De acuerdo a McGuire, la policía asocia la mayoría de los fraudes de lotería con una red de criminales de origen nigeriano y rumano.

En los últimos años, el método de enviar cartas por correo ha descendido debido a la llegada de Internet pero, al parecer, desde agosto del pasado año comenzó una nueva campaña postal cuyas cartas se caracterizan por tener un número de teléfono y un cheque.

El problema está en que una vez que el cheque es canjeado y el dinero enviado, la persona que depositó el cheque en el banco es responsable cien por cien de ese dinero si el cheque resulta falso.

McGuire asegura que en muchos casos, la emoción de haber ganado un premio impide que la víctima vea las señales de que está siendo víctima de una estafa.

La primera advertencia es que si nunca se ha comprado un boleto de lotería, no se puede uno convertir en ganador. La segunda, que ninguna persona puede ganar la lotería de otro país si no es ciudadano. Y la tercera, si la empresa está en realidad otorgando premios no pediría al ganador que mantuviera el secreto sino que lo utilizaría como técnica de publicidad.

"Es importante recordar que todo lo que dicen es falso", enfatizó McGuire.

Pasando la voz

En caso de recibir una carta de este tipo, el primer paso es devolver el sobre a correos indicando que contiene un cheque falso. En caso de canjear el cheque, es importante comunicarse con el banco para intentar detener la transacción.

McGuire reconoce que si la víctima ya envió el dinero es casi imposible recuperar la cantidad perdida. "Los estafadores desaparecen sin dejar rastro", explicó. "Utilizan teléfonos móviles prepagados y siempre recaudan dinero en metálico".

Además McGuire no aconseja seguir manteniendo contacto con los estafadores "porque son gente muy peligrosa, peor que traficantes de drogas".

Por eso, para ella la manera más eficaz de detener estas estafas es la de no caer en ellas. "Nuestras campañas se enfocan en dos cosas: escucha tu primer instinto y pasa la voz".

Gómez está de acuerdo con McGuire.

Para ella, el único consuelo ahora es compartir su experiencia con el mayor número de personas para evitar que caigan en su error de credulidad.

Para solicitar la ayuda de Fraud-aid puede llamar al teléfono (562) 436-1076 o escribir un correo electrónico a annie_mcguire@fraudaid.com. La página en Internet es www.fraudaid.com.

Para contactar con Yolanda Sansegundo llame al (909) 806-3209.

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