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Las guarderías escolares son vitales para madres adolescentes y estudiantes
Educación: Para algunas madres, los centros de cuidado infantil en los planteles escolares facilitan los estudios.10:00 PM PDT on Thursday, May 8, 2008
A sus 17 años, Yolanda Campos ya es madre y también sabe que para ella y su hija de 4 meses la educación es la llave de sus futuros. Mientras Campos cursa clases en una preparatoria en Riverside, su hija Kaila está siendo cuidada en la guardería del mismo plantel.
Para Campos, al igual que otras jóvenes latinas, el ser madre a corta edad no es un impedimento para continuar estudiando, principalmente si las escuelas ofrecen guarderías.
Estos centros de cuidado infantil ya no sólo facilitan a las madres a que puedan ser parte del mercado laboral, sino también son un alivio para madres adolescentes, en su mayoría madres solteras, para que continúen estudiando.
En los últimos cinco años, la mayoría de las madres jóvenes que ingresan a la universidad vienen directo de la preparatoria y cada vez son menos las que ingresan a universidades comunitarias, dijo Judy Wood, directora del centro infantil de la Universidad de California en Riverside (UCR).
Este cambio se debe a que las estudiantes saben que ahora las universidades ofrecen guarderías. "La mayor preocupación para las madres que quieren continuar asistiendo a la escuela es el cuidado infantil", aseguró Wood.
De acuerdo a Wood, el cuidado infantil puede llegar a ser muy costoso, especialmente para las madres de bajos ingresos que estudian y no trabajan. Por esta razón, algunas universidades como UCR y la Universidad Comunitaria de Riverside (RCC) ofrecen programas de guarderías en sus planteles a bajo costo o gratis.
El tener una guardería donde las alumnas puedan dejar a sus hijos al cuidado de expertos y profesionales es una preocupación menos para ellas mientras estudian, añadió Wood. "La guardería hace una gran diferencia, en especial para madres solteras y padres jóvenes que en ocasiones estudian junto a las madres".
Actualmente, Debbie Villegas, de 18 años, estudia en una preparatoria y su madre cuida de su hijo cuando está en clases, pero pronto dejará de hacerlo por razones de salud.
Por esta razón, Villegas solicitó matricular a su hijo Nathan, de 4 meses, en la guardería de la preparatoria.
Esta es una de sus pocas opciones como madre soltera, quien cuenta con la ayuda del padre de su hijo y no planea abandonar sus estudios.
"A veces me desespero porque es mi último año... Tengo que ser un ejemplo para mis hermanos. Si me gradúo con un niño, ellos lo pueden hacer mejor si no son padres".
Existen muchas opciones para que las madres adolescentes continúen estudiando, señaló por su parte Shelbi Wilson, coordinadora del programa CAL-SAFE, el cual ofrece la preparatoria Abraham Lincoln en Riverside, una de las pocas escuelas que cuenta con dos guarderías en el plantel.
CAL-SAFE es un programa financiado con fondos federales y trabaja con agencias locales para ofrecer guardería gratis, además de otros servicios sociales para las alumnas.
Diferentes programas
Algunas estudiantes pueden calificar para pagar una cuota de hasta 1 dólar al día o gratis, dependiendo de sus ingresos, indicó Wood.
Cada universidad ofrece diferentes programas y ayudas para madres adolescentes.
"La mayoría no estaríamos a punto de graduarnos si no fuera por la guardería", admitió Campos. "Aquí sabes que están (bebés) en un lugar seguro".
Campos tienen planeado graduarse de la preparatoria en el verano del 2009 y desea ingresar a una universidad para estudiar enfermería.
Durante el receso de sus clases, la joven madre visita a su hija en la guardería.
"Mientras estoy en clase no tengo que estar preguntándome en lo que están haciendo", dijo Campos.
"Cuando estas en clase, sólo tienes dos cosas en la mente: eres madre y estudiante".
Por su parte, Celia Fernández-Hilley, de 24 años, es madre, esposa y estudiante de tiempo completo en RCC y pronto planea transferirse a CSU en San Bernardino, donde continuará estudiante su carrera de trabajadora social.
Fernández-Hilley se casó a los 19 años y aunque continuó con sus estudios, decidió abandonarlos por un tiempo hasta que quedó embarazada, lo que la motivó a regresar a la escuela.
Durante los tres días que asiste a la escuela, su hijo también lo hace, pero en la guardería de la escuela, la cual ofrece programas como el Proyecto Campus Shine, el cual asiste a estudiantes de bajos ingresos a matricular a los menores a bajo costo.
Mensualmente, Fernández-Hilley paga 226 dólares, la mitad del precio total, gracias a la ayuda federal que recibe.
"Me da tiempo para estudiar y me siento segura que lo tengo cerca de mí", dijo Fernández-Hilley. "Si lo puedo hacer con un hijo y mantener mis notas altas, todas lo pueden lograr".
Para comunicarse con Gabriela González, llame al (909) 806-3207 o escriba a ggonzalez@pe.com.






