Varios muertos en tiroteo

Alejandro Cano / Especial Para La Prensa
Las tres víctimas mortales del tiroteo en San Bernardino.
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Tres muertos, dos arrestados y una familia destrozada fue el saldo de un violento ataque ocurrido el lunes 11 de julio en un complejo habitacional de casas móviles en la ciudad de San Bernardino.

Jesús Tiburcio Sánchez, de 18 años, su hermano Rubén Sánchez, de 19, y su primo Evaristo Contreras, de 20, murieron la tarde del lunes 11 durante un tiroteo supuestamente perpetrado por Jesús Urzua, de 19 años, y Emmanuel Pimental, de 25.

Según las autoridades, el incidente ocurrió en el complejo habitacional Manor, ubicado en la cuadra 1600 de la Avenida West Highland, en San Bernardino, alrededor de las 7:05 de la noche.

El teniente David Harp, del Departamento de Policía de San Bernardino (SBPD por sus siglas en inglés), indicó que se desconoce el motivo del incidente pero no descartó estar vinculado con pandillas.

Loe hermanos Sánchez murieron en la escena del crimen mientras que Contreras falleció alrededor de las 10:47 de la noche en el Centro Médico Loma Linda, luego de sufrir tres infartos, dijeron las autoridades.

Gracias a la pronta intervención y a las descripciones de los sospechosos provistas por testigos oculares, las autoridades pudieron arrestar en poco tiempo a Urzua, residente de San Bernardino y quien conocía a las víctimas desde el sexto grado, y a Pimental, residente de Rialto y quien se encontraba bajo libertad condicional en el Condado de Sacramento.

Dos sospechosos

Los dos sospechosos fueron puestos a disposición de las autoridades y encaran tres cargos de homicidio, penados con hasta la pena de muerte, informaron las autoridades.

Según Gwendolyn Waters, portavoz del SBPD, los sospechosos son miembros de una pandilla de Ontario pero se desconoce si las víctimas eran pandilleros.

Brenda Sánchez, de 20 años y hermana de Jesús, padre de una niña de 2 años, y Rubén, descartó la posibilidad de que sus hermanos fueran pandilleros y los describió como dos jóvenes buenos que no se metían con nadie.

Brenda, quien el viernes 8 de julio dio a luz a un bebé, narró los hechos visiblemente emocionada.

"Gritaba y gritaba por ayuda para mis hermanos pero ya estaban muertos. No quería creerlo, quería pensar que estaban vivos y que se salvarían pero los disparos a quemarropa a la cabeza fueron letales", indicó Brenda, quien vive frente al hogar de los Sánchez.

"Mis hermanos eran buenos con todos, siempre estaban limpiando la casa, el patio, nos ayudaban a poner las sillas para el rosario de cada lunes y siempre respetaban... no merecían morir así", anadió Brenda.

La mamá de Jesús y Rubén no estuvo dispuesta a hablar con La Prensa; sin embargo, Verónica Contreras, madre de Evaristo, dijo que su hijo era un joven que recién se había graduado como programador de computación y estaba en proceso de establecerse en un trabajo donde realizó su servicio comunitario.

"Mi hijo no tenía vicios, no tenía enemigos, no tenía problemas. No era de pleitos, no era de problemas... Mi hijo estaba en buen camino, tan contento por haber terminado sus estudios y trabajar. Solamente vino a dejar unos documentos cuando encontró la muerte", dijo Contreras mientras lloraba.

puede hacerlo a través de donaciones a la cuenta de cheques con número 0196261242, bajo el nombre Verónica Contreras, en el Bank of America (BOA por sus siglas en inglés).