Dolores Figueroa pensó que finalmente había encontrado una forma de salir de su destartalado vecindario de casas móviles, conocidas en inglés como ‘trailers’.
Después de vivir en una casa donde el agua tiene un sabor extraño y algunas veces un color anaranjado, con agujeros en el techo y una apariencia deplorable en general, Figueroa se sintió muy feliz el año pasado cuando se enteró de que las autoridades de Hemet querían comprar el vecindario, reubicar a sus residentes y demoler lo que quedara del lugar.
Pero una vez que las autoridades estatales anunciaron que le quitarían a las ciudades fondos de reurbanización, las autoridades de Hemet tuvieron que abandonar su plan de rehabilitación para el vecindario ‘Town and Country Mobile Home Park’, ubicado en la intersección de la Calle State y la Avenida Menlo, a poca distancia del centro de la ciudad.
“Pensé que finalmente podría salir de aquí”, dijo Figueroa. “Si lo compraban, podrían haberme mudado a un lugar mejor, pero ahora estoy atrapada aquí”.
Y las autoridades municipales, por ahora, se encuentran atadas de mano y con un parque que consideran un problema.
Durante un año, funcionarios de Hemet trabajaron en lograr un acuerdo para adquirir el vecindario de 1.97 acres y 37 casas con fondos de reurbanización, esperando tomar el control del lugar de la ya desaparecida ‘Riverside County North Hemet Redevelopment Area’.
Las autoridades municipales gastaron casi un millón de dólares, incluyendo honorarios legales y costos de consulta ambiental e informes ambientales. Sostuvo reuniones con los residentes del vecindario, muchos de los cuales estaban emocionados con la posibilidad de mejorar su situación de vida y obtener ayuda de la ciudad para lograrlo, pero otros se opusieron y no querían salir.
El vecindario es frecuentado por la policía y muchos de las casas están destartaladas, dejando a los líderes municipales con la duda sobre la seguridad de permitir a los residentes, incluido algunos niños, vivir allí.
Una caminata a través del camino polvoriento que cruza el vecindario muestra hogares con senderos deteriorados hasta las puertas principales, unidades donde los objetos apilonados llegan hasta el techo y hogares con muchos artefactos electrodomésticos y casas manchadas en los porches. En una ciudad donde un tercio de las casas son móviles, el deterioro del vecindario no pasa desapercibido.
ROMPE EL CORAZÓN
John Jansons, director de inversiones en la comunidad para la ciudad de Hemet, dijo que si el acuerdo hubiera podido llevarse a cabo, las autoridades municipales habrían invertido 3 millones de dólares en fondos de reurbanización en el proyecto.
Si las autoridades municipales hubieran comprado el vecindario, habría ofrecido a los residentes ayuda para la reubicación, probablemente a otras urbanizaciones para personas de bajos recursos.
El Organismo de Reurbanización podría haber ofrecido hasta cuatro años de ayuda para compensar los alquileres en los nuevos hogares de las personas o los residentes podrían haber pedido un pago único, el cual podría haber sido utilizado en el pago inicial para la adquisición de una casa.
Pero cuando el gobernador Jerry Brown amenazó con acabar con las reurbanizaciones, las autoridades municipales detuvieron las negociaciones. En diciembre, la Corte Suprema del estado ratificó la medida de Brown, dejando frustradas a las autoridades de la ciudad.
“Es descorazonador en cierta forma”, dijo Jansons. “Estuvimos cerca de ayudar a 37 familias y ahora no podemos hacerlo”.
CONDADO PODRÍA AYUDAR
“En esto reside mucho el espíritu de reurbanización de la ciudad y en ayudar a la población frágil y vulnerable”, dijo Jansons. “No es un proyecto fácil o barato de hacer y no es por debilidad de corazón. Es complicado, costoso y exige mucho tiempo, pero si llega hasta el final, se ayuda a la gente que lo necesita”.
Tom Freeman, portavoz del Organismo de Desarrollo Económico del Condado de Riverside, dijo que las autoridades del condado se encuentran en la búsqueda de fondos para adquirir el vecindario y remodelarlo, y añadió que es demasiado pronto para decir qué se construiría en su lugar.
“El Condado de Riverside ha enfrentado una historia desafortunada de poseer algunas áreas que proporcionan alojamiento a personas de bajos y moderados recursos económicos que se convierten en lugares destartalados e inseguros”, dijo Freeman. “La Junta de Supervisores nos ha dicho que eliminemos esas condiciones y mejoremos los estándares y la calidad de las viviendas. Town and Country encabeza esa lista”.
En el 2011, el Departamento de Policía de Hemet respondió a al menos 124 llamadas en el vecindario, incluyendo asalto, robo, vandalismo, drogas, intoxicación pública, negligencia infantil, violencia doméstica y disputas verbales.
Muchos de las casas se encuentran en malas condiciones, con problemas estructurales. Desde la Calle State, una calle principal que va de norte a sur, el parque se observa arruinado, incluso si es comparado con otros edificios envejecidos y un refugio para personas sin hogar que se encuentran en la misma intersección.
Dentro del parque, las pequeñas casas, muchas en malas condiciones, ofrecen cuartos pequeños. Hace poco, familias con varios niños se congregaban afuera. En una de las casas había una sábana colgando frente a su entrada mientras sus residentes arreglaban un auto viejo frente a la misma.
“Mucha gente estaba emocionada con la idea de ser reubicadas”, dijo Joseph Rodriguez, quien se mudó al vecindario hace un año para ahorrar dinero mientras su esposa se encontraba en entrenamiento en el ejército y destacada fuera del estado. “Mucha gente aquí no tiene mucho dinero. Estaban emocionados con la idea de un lugar más grande y ayuda para pagar el alquiler. Le dije a la gente que alguien debería lanzar una bomba aquí y comenzar de nuevo. Es un peligro, no hay seguridad. No sé por qué pero todos los drogadictos quieren venir a este lugar”.



