El primero de febrero, el oficial de la Policía de Riverside, Ray Soto, asistirá a su última ronda en el turno de la noche y colgará su correa canina asignada por la ciudad como el adiestrador de perros más antiguo del departamento de policía. Soto se jubila después de 30 años de servicio en los cuales se ha desempeñado como adiestrador canino durante los últimos 19 años y es el miembro de más antigüedad en el equipo desde 1997.
Soto comenzó su carrera en la fuerzas del orden público con el Departamento de Policía de El Centro, donde había nacido y se había criado, y luego pidió transferirse al Departamento de Policía de Riverside en 1982.
La ambición de Soto fue la de convertirse en miembro del selecto equipo de la división canina en donde participó en incontables ejercicios hasta que fue seleccionado para esta división en 1993.
Desde su selección para trabajar en la Unidad Canina, Soto ha trabajado con tres compañeros de la división y ha prestado servicios en el turno de la noche y en uno de los equipos caninos asignados al selecto Equipo de Armas y Tácticas Especiales (SWAT, por sus siglas en inglés)
“Extrañaremos la devoción, compromiso y compasión de Ray en el desarrollo del programa canino de la policía”, dijo el sargento Patrick McCarthy, supervisor del programa.
“Ray ha jugado un papel importante colaborando en el entrenamiento e incontables demostraciones con su perro durante todos estos años en las escuelas, funciones para la comunidad y foros de educación pública”, dijo por su parte el teniente Chuck Griffitts, comandante de la unidad. “Su conocimiento y experiencia han sido un gran ventaja para el departamento y un beneficio para los oficiales que se encuentran actualmente en el equipo, y lo extrañaremos”.
El compañero leal de Soto, Carat, es un pastor alemán de 9 años que entregará su identificación después de seis años de servicio con Soto al mando. El perro disfrutará de su jubilación bajo el cuidado de la familia Soto.


