Estudiantes protestan en San Bernardino

Estudiantes indocumentados quieren salir de las sombras, compartir sus historias y que se detengan las deportaciones y el programa de comunidades seguras.

 OLGA ROJAS/LA PRENSA
Estas cuatro estudiantes indocumentadas pusieron sus caras y dieron sus testimonios. 
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“Recuerdo la primera vez que le comenté a una amiga en la escuela que no había nacido aquí, otros estudiantes me escucharon y se burlaban de mí”.

Así empezó su testimonio Claudia Romero, una de las cinco estudiantes que compartió su testimonio frente a las oficinas de la ciudad de San Bernardino, donde se organizó una protesta contra las deportaciones y el programa Comunidades Seguras.

“Eso fue como una cicatriz, un pecado. Me bloqueé a mí misma, tenía mucho miedo”.

Tanto miedo que Hernández confesó que trató de suicidarse ingiriendo unas pastillas.

Después de sobrevivir a ese incidente, afirmó que “muchas veces uno cree que no hay salida, pero valemos mucho como seres humanos. Los invito a unirse a este movimiento”.

Un grupo de alrededor de 35 estudiantes de varias partes del Sur de California, incluyendo Los Angeles, Pasadena, San Gabriel, Riverside y hasta de Coachella, se reunieron frente a las oficinas de la ciudad de la ciudad de San Bernardino.

Fernando Romero, coordinador de la Coalición de Justicia para los Inmigrantes, dijo que es importante llevar a cabo este tipo de actividades “porque estos estudiantes simbolizan el tema de la moral en este país: ¿qué vamos a hacer con la gente inmigrante?”.

Romero confesó que hasta hace poco estaba completamente indocumentado y era uno de esos soñadores, haciendo alusión al ‘Dream Act’, proyecto de ley que busca legalizar a los estudiantes sin documentos en Estados Unidos.

Por su parte, Jesús Barrios, un estudiante de salud pública de la Universidad Estatal de San Bernardino (CSUSB, por sus siglas en inglés) expresó que “estamos declarando que la juventud indocumentada no tiene miedo”.

Igualmente, Barrios señaló que buscan que la comunidad reconozca que estos estudiantes no están solos.

“Vamos a apoyarnos unos a otros, queremos que estos estudiantes salgan de las sombras y que compartan sus historias con la comunidad”.

Barrios recordó que hace seis meses se efectuó una protesta similar frente a las oficinas de la ciudad de San Bernardino, donde siete estudiantes resultaron arrestados.

Él fue uno de ellos. Desde entonces, nada ha pasado.

“Hemos hecho de todo: platicar con congresistas, organizar protestas y todavía se siguen deportando personas. Están construyendo un centro de detenciones en Adelanto y eso es porque van a seguir arrestando gente”, informó Barrios.

Quienes protestaban marcharon a las oficinas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), donde detuvieron a cinco estudiantes.

Luego regresaron al frente de las oficinas de la ciudad de San Bernardino, donde detuvieron a otros cinco, en lo que ellos mismos denominaron como un acto de desobediencia civil.

“¿Qué vamos a hacer? Depende de cómo se desarrollen los hechos. Si los colocan en procesos de deportación, les daremos asistencia legal, pero esparamos que los dejen salir en cuestión de horas”, dijo Romero.