Más de 1,000 trabajadores del Condado de Riverside tomaron las calles el martes 31 de enero en protesta por las reducciones de sus beneficios y como advertencia de más huelgas que podrían llevarse a cabo si los funcionarios del condado no reabren las negociaciones sobre contratos.
La interrupción de trabajo por un periodo de 24 horas se extendió hasta las 6:59 de la mañana del miércoles 1 de febrero y marca el enfrentamiento mas reciente entre las autoridades administrativas del condado y el Sindicato Internacional Local de Servicios a los Empleados 721 (SEIU, por sus siglas en inglés), el segundo grupo de empleados mas grande del condado.
Las autoridades del condado y la junta de relaciones laborales del estado fueron a la corte el lunes 30 de enero, donde lograron bloquear con éxito la participación en una huelga de 248 enfermeras y otros trabajadores de la salud del condado.
“Tomaremos cualquier acción laboral necesaria para traerlos de nuevo a la mesa de negociaciones”, dijo Wendy Thomas, jefe de negociaciones del sindicato y empleada del Condado de Riverside.
Pero mientras los miembros de SEIU protestaban, las autoridades del condado lograban un nuevo contrato tentativo con su grupo de empleados más grande, el Sindicato Internacional Local de Trabajadores de Norteamérica 777.
Este sindicato de trabajadores representa a aproximadamente 7,000 empleados. Un comunicado del condado señala que el acuerdo de cuatro años comenzaría el primero de julio y proporcionaría 600 millones de dólares en ahorros anuales una vez que se haya implementado por completo.
Debido a que los empleados no han votado todavía para aprobar el nuevo contrato, las autoridades del condado no han revelado mas detalles, pero señalaron que los empleados pagarían un 8 por ciento de sus salarios para sus fondos de jubilación.
“Esto es lo que sucede cuando ambas partes se sientan con metas realistas que consideran honestamente el panorama del presupuesto del condado y las necesidades de nuestros empleados”, dijo en una declaración escrita el presidente de la junta de supervisores John Tavaglione.
En la misma declaración escrita, el director de negocios del sindicato de trabajadores Stephen Switzer dijo que el acuerdo trata las tribulaciones del presupuesto del condado en una forma coherente, al mismo tiempo que valora a los empleados y su trabajo.
El SEIU representa a aproximadamente 5,800 trabajadores del condado, desde oficinistas hasta trabajadores sociales y enfermeras. Funcionarios del condado señalaron que no tuvieron muchos problemas para encarrilar las negociaciones a pesar de la huelga.
De acuerdo con las autoridades del condado, 1,394 trabajadores del condado no fueron a trabajar el martes 31. La mayoría, 556, pertenecían al departamento de servicios sociales.
GRAN DESENLACE
Vistiendo una camiseta de color morado con el símbolo de SEIU y portando carteles alusivos a la huelga, los huelguistas comenzaron a dar a conocer sus ideas a aproximadamente las 8 de la mañana en las afueras del centro administrativo del condado, en el centro de la ciudad de Riverside, donde estaba programada una reunión de supervisores del condado. La multitud fue creciendo a medida que avanzaba la mañana.
Para la hora en que los supervisores comenzaron la reunión, a las 9 de la mañana, miembros del SEIU ocuparon cada asiento disponible en las cámaras del concejo y se congregaron en el vestíbulo y otros lugares del edificio del condado.
Allí decían en voz alta: “Contrato justo ya” y “Ey-ey, i-i, Bob Buster se tiene que ir”, refiriéndose al supervisor del concejo que ha apoyado con más la idea de que los empleados deben pagar mas por sus fondos de jubilación.
Dentro de las cámaras del concejo, los empleados agitaban sus manos al aire para mostrar su desagrado con las autoridades del condado con respecto a la discusión de los contratos. Tavaglione advirtió a la multitud que los aplausos y vítores no estaban permitidos, pero, en cierto momento, cuando Buster tomó la palabra, la multitud comenzó a toser.
Afuera y adentro, la multitud alcanzó más de 2,000 personas. Aproximadamente 1,500 miembros y partidarios del SEIU marcharon luego por el centro de Riverside.


