RIVERSIDE - Cuando vivía en Tijuana, México, ni Ramón Rangel ni su esposa votaban en las elecciones. “¿Para qué?”, dijo en su casa en Riverside. “En ese tiempo ya se sabía de antemano que iba a ganar el PRI”.
Rangel se refería a las elecciones de 1982, cuando el candidato único era el priísta Miguel de la Madrid Hurtado, sucesor de José López Portillo.
Eran otros tiempos, reconoció Rangel, quien ha seguido de cerca el actual proceso electoral de México que se llevará a cabo en julio de este año y en el que por segunda vez se permitirá el voto de los mexicanos que viven en el extranjero.
“Me inscribí para votar desde hace varios meses”, dijo orgulloso, mientras sacaba su credencial de elector que renovó durante uno de sus múltiples viajes a Tijuana.
El entusiasmo de Rangel contrasta con la actitud de millones de mexicanos residentes en el extranjero que potencialmente podrían participar en las elecciones para elegir al presidente que gobernará México del 2012 al 2018, y que por varias razones no se inscribieron durante el período que dio inicio el 1 de octubre del 2011 y culminó el 15 de enero de este año.
Y es que para poder votar en México, el Instituto Federal Electoral (IFE) requiere que la persona cuente con una tarjeta expedida por ese organismo. El problema es que dicha tarjeta sólo puede ser expedida en territorio mexicano, por lo que en la práctica, la posibilidad de que los mexicanos residentes en el extranjero puedan participar en las elecciones es más simbólica que real.
“Son muchas las personas que no cuentan con los documentos legales para salir de Estados Unidos y viajar a México para obtener ese documento”, dijo Rangel.
El IFE calcula que entre tres y cuatro millones de mexicanos residentes en EE.UU. reúnen los requisitos necesarios para obtener su credencial de elector.
De acuerdo a la Coordinación de Votos en el Exterior del IFE, hasta el 31 de enero se habían registrado para votar un total de 45,213 mexicanos en EE.UU.; 2,093 en España; 1,666 en Canadá; 1,159 en Francia, 375 en el Reino Unido y 367 en Alemania, entre otros, para un total de 57,950 solicitudes procedentes de 82 países.
Al igual que en las elecciones del 2006, en esta ocasión el estado de California encabeza las solicitudes. En las elecciones del 2006, 12,000 de los votos de mexicanos en el exterior fueron del Sur de California, informó Dalia Moreno, coordinadora del programa de Voto de los Mexicanos en el Extranjero del IFE.
Ante la escasa participación en las elecciones del 2006 (sólo votaron 32,000 mexicanos residentes en el exterior), el gobierno de México decidió recortar el presupuesto para este rubro, dejando 207 millones de pesos (alrededor de 15 millones de dólares). El presupuesto fue recortado en 63 millones de pesos con relación a las elecciones del 2006.
Si se toma en cuenta el número de personas registradas y el presupuesto destinado al voto de los extranjeros, se podría decir que cada voto costó alrededor de 3,572 pesos (unos 264 dólares).
En un intento por aumentar el número de votantes, el IFE aprobó pagar el costo del envío de la solicitud y de la boleta electoral (alrededor de 30 dólares) desde el extranjero. En el 2006, los mexicanos en EE.UU. gastaron 657,360 dólares para enviar sus solicitudes de registro.
“Muy pocos mexicanos que residen en Estados Unidos van a cruzar la frontera para votar”, dijo por su parte José Gustavo Maciel, exconsejero del Consejo Consultivo del Instituto Mexicanos en el Exterior. “Aquellos que lo hagan, lo harán por razones simbólicas, pero no porque sea mas conveniente”.
Maciel y otros activistas aseguran que los requisitos para obtener la credencial de elector, en realidad, desaniman a la mayoría de los mexicanos residentes en el extranjero que tienen derecho a votar, ya que no es práctico y en muchas ocasiones es imposible regresar al territorio mexicano para obtener dicha identificación.
“Aunque las autoridades mexicanas aseguran que se ha avanzado en el proceso democrático para permitir la participación de los mexicanos en el exterior, lo cierto es que mientras no se modifique el requisito para obtener la credencial electoral, este derecho no será completo”, agregó. “De entrada, al menos el 70 por ciento no cuenta con documentos para viajar a México para obtener la credencial de elector, con lo que se les está negando el derecho a ejercer el voto desde el extranjero, el cual está garantizado en la Constitución de 1917”.
El procedimiento
Los mexicanos residentes en el extranjero que cumplieron con los requisitos para registrarse podrán empezar a recibir sus boletas electorales a partir del 16 de abril del 2012. Una vez que elijan a su candidato favorito, podrán devolver la boleta gratuitamente al IFE, siempre y cuando lo hagan antes del 1 de julio.
Los que se hayan registrado tendrán hasta el 15 de febrero para solucionar posibles inconsistencias en dichas inscripciones.
Otra opción para votar es que las personas se registren para votar en los 10 módulos que serán colocados en ciudades fronterizas de México.
Los requisitos para ejercer el voto siguen siendo los mismos: contar con una tarjeta de elector e inscribirse en la lista nominal de mexicanos en el extranjero.
El primer requisito es un problema mayor para millones de mexicanos indocumentados.
“El único documento que me traje cuando crucé la frontera fue mi credencial de elector, pero cuando estábamos a punto de cruzar, nos asaltaron y me la robaron”, explicó Juana López, una chihuahuense que cruzó sin documentos hace poco más de un año. “No hay forma de que obtenga otra credencial, ni modo que me regrese a México nomás para eso”.
Por su parte, Luz María Ayala, activista comunitaria en los condados de San Bernardino y Riverside, considera que la solución sería que el IFE aceptara la matrícula consular como documento oficial para ejercer el derecho al voto.
“Si el Departamento de Estado de Estados Unidos la reconoce, entonces por qué nuestras autoridades no pueden reconocer un documento que ellos mismos expiden”, se preguntó la activista.
Aunque se han presentado numerosos proyectos para eliminar el requisito de la credencial de elector, no han tenido éxito, dijo Dalia Moreno, coordinadora del Voto en el Extranjero para el IFE, durante una conferencia de prensa en mayo del año pasado celebrada en el Consulado de México en Los Angeles. “La credencialización es un tema que rebasa los poderes del IFE”.
En detalle
Para más información, visite www.votoextranjero.mx o llame gratis al (866) 986-8306/ (877) 343-3639.
Luz María González Ayala, consejera del IME 2003-2005, San Bernardino, (951) 943.1955.



