La fiscal Josefina Valdez pasó casi una hora escribiendo la solicitud y completando la documentación que necesita Gloria Borders para obtener la custodia de su nieto de 5 años.
Borders, de San Bernardino, dijo que buscó ayuda gratuita con Valdez en la “Sociedad de Ayuda Legal de San Bernardino” porque sabía que no podía comenzar el caso por sí misma. Borders es una cuidadora de pacientes a domicilio desempleada que dijo que tampoco podía pagar para contratar a alguien para que la ayudara.
“He pasado por este mismo proceso antes, en 1999”, dijo Borders mientras estaba sentaba en el pequeño cubículo de Valdez. “Tiene que hacerse exactamente igual. La corte me ha devuelto la documentación por lo menos tres veces. Ha sido un proceso frustrante”.
Sin embargo, “Ayuda Legal” tiene tantas ganas de ayudar como a los clientes que atiende.
La directora ejecutiva Roberta Shouse solicita a la gente y a las organizaciones que hagan donaciones para mantener abiertas las puertas de Ayuda Legal para muchas de las personas mas necesitadas del Condado de San Bernardino.
Borders era una de los 42 clientes que esperaban en una cola un lunes reciente temprano en la mañana en las afueras de la oficina de Ayuda Legal, una organización sin fines de lucro que ayuda a aproximadamente unas 5,000 personas de bajos ingresos residentes en el Condado de San Bernardino cada año y que necesitan presentar un caso ante la corte. El mismo escenario se repite cuando el equipo de la oficina viaja para atender a clientes en Barstow, Joshua Tree, Victorville, Chino y Rancho Cucamonga.
Muchos de los casos de Ayuda Legal tienen que ver con custodia, dijo Shouse.
“Necesitan desesperadamente esas órdenes de la corte”, dijo. “A esos niños los dejan con los abuelos. No los pueden llevar a un médico, no pueden inscribirlos en la escuela”.
Recientemente, Ayuda Legal recibió 22,500 dólares de dos hospitales de San Bernardino: el Hospital Comunitario de San Bernardino y el Centro Médico St. Bernardine, para ayudar a la gente a obtener la custodia de los niños que están bajo su cuidado.
Shouse señaló que el dinero recibido de los hospitales permite pagar la nómina por una semana y a contar con algo de efectivo. La organización, con un presupuesto anual estimado de 2 millones de dólares, está casi constantemente en búsqueda de dinero para pagar a sus 13 empleados, lograr el funcionamiento de su oficina y suministrar servicios en todo el país a los clientes que no pueden llegar a San Bernardino.
“En este momento estamos viviendo al día-día”, admitió Shouse. “Mi contador me dice que no tenemos suficiente dinero para llegar al 31 de diciembre”.
Desde el 2007, el número de clientes de Ayuda Legal ha crecido de 4,485 a 5,071. Mientras tanto, la organización perdió aproximadamente casi 319,000 dólares de sus fondos entre el 2010 y 2011. Y se espera que pierda aproximadamente 110,000 dólares en fondos durante este año.
“Tenemos mucha gente que tiene necesidades”, dijo Shouse. “Necesitan cosas como la custodia de sus niños, un régimen de visitas para esos niños que nunca pudieron ver antes, dinero para los gastos de los niños que les corresponde pero que no están recibiendo”.
Cada año, las subvenciones de los dos hospitales de San Bernardino a las organizaciones sin fines de lucro ayudan a mejorar la salud y la calidad de vida de los residentes de bajos ingresos, mujeres y niños y personas con discapacidades mentales y físicas. Ayuda Legal se ha beneficiado del programa de subvenciones de la comunidad por lo menos desde el 2009.
“No podemos hacerlo todo nosotros solos”, dijo Linda McDonald, vicepresidente de los servicios de misiones del ‘Community Hospital de Inland Empire’. “Trabajamos conjuntamente con las agencias para ofrecer la mayor cantidad de servicios que podamos. Esa es la mejor manera que tenemos de llegar a la mayor cantidad de personas posible”.
La misión se ha hecho más difícil porque cada vez más residentes de San Bernardino necesitan ayuda. Los datos de la Oficina del Censo muestran que San Bernardino es la segunda ciudad más pobre del país, superada sólo por Detroit.
Las organizaciones luchan para lograr que les den subvenciones y donaciones para así poder ayudar a más personas porque las difíciles condiciones económicas actuales han dejado a los condados, las ciudades y las compañías con menos dinero para donar.
“Esas propuestas de subvenciones son difíciles de leer”, dijo Kathleen McDonnel, gerente de servicios de beneficios a la comunidad del Hospital Comunitario y de St. Bernardine. “La necesidad es muy grande. Uno solo quisiera poder dar dinero a todos. Las organizaciones sin fines de lucro de Inland Empire consiguen muy pocos dólares de las subvenciones”.
McDonald dijo que Ayuda Legal es una organización que es perfecta para recibir subvenciones por su misión.
“Son quienes sirven a las personas más vulnerables de la comunidad”, dijo. “Esos niños no tienen voz. Son niños que no pueden conseguir atención porque no tienen los documentos necesarios”.



