Aun cuando la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos (LULAC, por sus siglas en inglés) es la organización nacional más antigua de defensa de derechos civiles de los latinos, sólo cuenta con una pequeña presencia en el área del Inland.
Sin embargo, eso podría cambiar dentro de poco debido al acelerado crecimiento poblacional y una mayor participación política.
En los últimos tres años, después de años de inactividad, seis capítulos de LULAC han sido establecidos en el área del Inland y existen planes para añadir cinco más en los próximos meses. Los miembros hacen uso de la palabra en las sesiones de las juntas de supervisores de los condados de Riverside y San Bernardino, se reúnen con funcionarios escolares y oficiales de policía y organizan ferias de salud. Recientemente ejercieron influencia en los mapas de redistribución de los distritos electorales y están planificando foros con candidatos.
El rápido crecimiento en el Inland de la organización de 83 años de historia es parte de una expansión y resurgimiento agresivo en California, pero también es una señal inequívoca de que la influencia política y la visibilidad de los 2 millones de latinos de la región podrían estar reflejando el poder de esa comunidad.
Un estudio realizado en el 2008 por la Universidad de California en Riverside (UCR) descubrió que las organizaciones latinas del Inland tienen menos influencia que sus homólogos mejor establecidos en el Condado de Los Angeles.
“Aquí estamos notando el crecimiento de la población y el número de votantes”, dijo el supervisor del Condado de Riverside, Bob Buster. “Pero aún estamos esperando por las organizaciones. Hay algunas, pero no hay una gran organización”.
Pero la presencia de LULAC se sintió en las reuniones sobre los mapas de redistribución electoral el verano del año pasado. Buster añadió que el presidente del capítulo de LULAC en Riverside, Gilberto Esquivel, fue uno de los activistas que ayudó a asegurar que los vecindarios históricamente latinos de Riverside, los cuales representa, no resultaran divididos en distritos diferentes.
El área del Inland experimentó el más grande crecimiento de residentes hispanos comparado con cualquier otra área metropolitana entre el 2000 y 2010 y los latinos ahora constituyen casi la mitad de la población de la región.
Pero Shaun Bowler, profesor de ciencias políticas de UCR, dijo que esas cifras necesitan una organización sólida que las respalde para convertirse en un poder político.
“En cierto modo, es así como funciona la política”, dijo. “La gente que organiza y logra que sus voces sean escuchadas son los que consiguen la atención del público”.
Bowler añadió que sólo el 37 por ciento de la población del Inland es blanca, pero son los latinos quienes, con mayor probabilidad, se encuentran políticamente más activos y ejercen el derecho al voto, y eso se traduce en mayor influencia.
Bowler señaló que la presencia de los miembros de LULAC en las reuniones de los supervisores, en las sesiones de redistribución electoral y otros lugares tiene un efecto positivo.
“Si cree que alguien esrá observando y vigilando”, dijo Bowler, “los políticos se comportarán de forma diferente”.
Los nuevos consejos del Inland están localizados en Riverside, Colton, Corona, Chino Hills, Barstow y en la Base de Aérea March en San Bernardino. La membresía está disponible a personas de cualquier grupo étnico. Para más información, visite en www.lulac.org.
La organización LULAC, con sede en Washington, D.C., fue creada en 1929 y actuó como demandante en la histórica decisión de la corte de justicia de 1947 que puso fin a la segregación legalizada para los latinos en las escuelas de California. En el transcurso de los años han existido algunos capítulos en el Inland que luego se han disuelto.
En California, la organización se enfocó en las becas educativas y eventos sociales durante la década de los 90 y la primera década del siglo XXI, dijo Tomás Gonzáles, director ejecutivo de LULAC en California, quien añadió que en los últimos dos años ha habido un mayor énfasis en los temas de los derechos civiles, atrayendo a más personas jóvenes y añadiendo más capítulos, a los cuales LULAC denomina “concejos”.
Gonzáles señaló que funcionarios de LULAC se han reunido con residentes de Calimesa, Yucaipa, Victorville, Adelanto y Blythe para la creación de nuevos concejos en esas localidades.
El director estatal, Benny Díaz, dijo que en la década de los 70, LULAC contaba con aproximadamente 100 concejos pero la cifra disminuyó a 50 en años recientes. En la actualidad existen 82 consejos de LULAC en California, de los cuales 26 se formaron el año pasado.
Cuando Joe Olague y otras 15 personas querían crear una organización que trabajara por los problemas educativos, como el alto índice de deserción escolar entre los latinos, optaron por afiliarse a LULAC en febrero del 2010, en vez de formar un grupo separado. Olague, presidente del concejo, dijo que eso les otorga mayor credibilidad.
El concejo, el cual se reúne en Colton, pero cuenta con miembros de toda el Inland, decidió ampliar posteriormente su enfoque y, en septiembre, se opusieron mediante el uso de la palabra al nuevo mapa de redistribución electoral en el Condado de San Bernardino.
Esquivel fundó el capítulo de Riverside poco después de asistir a una reunión del concejo presidido por Olague. El concejo de Riverside organizó una feria de salud en octubre que proporcionó atención e información gratis a 1,600 personas. Los miembros del concejo asisten a reuniones de los supervisores del condado y, a medida que se acercan las elecciones, el grupo está planeando campañas de inscripción de votantes y foros de candidatos.
“Creemos que mientras más se eduque la gente para votar, los políticos prestarán más atención a nuestras necesidades”, dijo Esquivel.


