EDUCACIÓN: Padres hispanos se gradúan

OLGA ROJAS/LA PRENSA
"No podemos exigir. Tenemos que aconsejar al distrito", dijo Israel Portillo.
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Más de 30 padres hispanos, cuyos hijos asisten al Distrito Escolar Unificado de Corona-Norco, se estarán graduando el 10 de mayo luego de asistir al primer nivel del Programa Inspirar.

Dicho programa es facilitado por la Asociación de Educación Bilingüe de California, conocida por sus siglas en inglés como CABE (California Association for Bilingual Education), la cual promueve estas clases para comprometer a la comunidad, las familias y las escuelas.

El Programa Inspirar está dividido en tres niveles y estos padres y madres que acaban de finalizar este primer nivel estuvieron asistiendo a 12 módulos de una hora y media cada uno durante las últimas semanas.

“Ya habíamos dado otras clases a padres, pero fue sólo para informarlos. Esta es la primera vez con este programa y esperamos que estos padres se conviertan en líderes en sus escuelas y sean como profesores para otros padres”.

Así lo explicó Nivia Gallardo-Ayala, directora de curriculum e instrucción para estudiantes aprendices de inglés del Distrito Escolar Unificado Corona- Norco.

En este programa les enseñaron sobre los distintos comités que los padres pueden integrar. Por ejemplo, hay uno dirigido a niños aprendices de inglés.

Indicaron que existen ocho áreas en las cuales los estiudiantes pueden estar divididos. Por ejemplo, además de ser un aprendiz de inglés, ese mismo estudiante puede también ser parte del grupo que necesita ayuda económica.

Señalaron que los comités consultivos para los estudiantes del segundo idioma se instalan sólo en las escuelas que tenga más de 25 estudiantes en esta categoría y los padres que son miembros de dichos comités son electos por los propios padres.

“Allí van monitoreando el aprendizaje del inglés del niño hasta que son reclasificados y después se les sigue monitoreando por un año más”, indicó una de las madres.

Asimismo, explicaron que las escuelas están clasificadas y que no todas, aunque estén en el mismo distrito escolar, tienen los mismos recursos.

Aquellas escuelas Tipo 1 tienen más recursos como computadoras, incluso más dinero.

“Las escuelas tienen un plan que fue hecho hace 10 años y aunque es un plan muy bueno, hay que modificarlo y arreglarlo para que pueda funcionar mejor”.

Así lo señaló Israel Portillo, un padre de 40 años, quien tiene dos hijos en la escuela primaria y quien forma parte del PTA, que son las siglas para ‘Parents and Teachers Association’ (Asociación de Padres y Maestros), que además está integrada por personas de la comunidad, aunque no tengan hijos en las escuelas.

“PTA no es más que una bolita de comadres”, dijo María Figueroa, madre de 41 años con cuatro hijos estudiando en una universidad comunitaria, en la escuela preparatoria, en la escuela intermedia y en la primaria.

Pero de la misma manera, Figueroa reconoció que “es muy difícil que los padres vengan a las juntas, pero tienen que venir e involucrarse. No sólo [pueden participar] los miembros del PTA”.

“Todo lo que hace el PTA es por el bienestar de los niños”, aclaró Antoinetta Hernández, especialista para padres del Proyecto Inspirar y facilitadora de esta clase.

Otra de las madres comentó que a veces los maestros ofrecen juntas y sólo asisten dos o tres padres.

“Da pena”, confesó.

Otra situación lamentable es que hay muy poca participación por parte de los hombres.

“El 90 por ciento son mujeres. Es muy raro ver hombres”, adimitió Hernández.

Por su parte, María A. Rojas es una mexicana que se vino del Distrito Federal a Estados Unidos hace 30 años. Tiene cuatro hijos, dos en la escuela primaria, una en preparatoria y el mayor es egresado de una universidad comunitaria.

“Estoy involucrada en la escuela a tiempo completo. Ayudo a otra gente que viene de pueblitos que a veces no saben las palabras. He aprendido cómo funciona el distrito y de lo noble que es la profesión de maestros y directores”, dijo.

Rojas ha estado involucrada ya en varios comités y el próximo año aspira a ser parte del PTA.

“EL PTA es puro estadounidense y los estudiantes de la escuela son 80 por ciento latinos. La gente estadounidense no atrae a los latinos y los latinos no hablan el inglés, no hay comunicación. Les digo a las madres, “Sí las invitan, pero no vienen por el mismo idioma’”. comentó.

Rojas busca participar en la Feria del Libro, en el Festival del Día de Niño y en el Día de los Muertos que realizan en su escuela.

Esta mexicana considera que los comité deben estar integrados por gente de diferentes nacionalidades.

“Lo más importante que veo es que nos informan cómo los ingresos son distribuidos, para dónde deben ir y, si no estamos de acuerdo, no votamos por eso”.

Integra uno de los comités en la escuela primaria donde asisten sus hijos, en la cual resultó electa por votación de otros padres.

“Si los grupos están integrados por puros padres anglosajones, no van a ver las necesidades de nosotros los latinos. Muchas veces los latinos nos hacemos un paso atrás, bien sea por el idioma, porque tenemos mucho trabajo o porque tenemos muchos chamacos. Allí nos involucramos con los superiores y entendemos que a la final son gente como uno”, dijo Rojas.

Igual opinión comparte Mónica Cuentas, otra madre que se vino a EE.UU. desde Bolivia hace 20 años y quien tiene un hijo en quinto grado.

“Lo más interesante que aprendí en estas clases fue cómo se manejan los comités y regularmente lo manejan anglosajones porque [los latinos] no nos ponemos las pilas”.

Comentó que en su escuela envía las comunicaciones sólo en inglés y ya ha pedido a la directora que las entreguen también en español.

“Eso de involucrar a los padres es importante. Hay hombres que sí pueden, lo que hay es que motivarlos un poco. Que vayan aunque sea una vez al año. Mi esposo sí va a la escuela de mi hijo”, dijo.

Otra madre que integra otro de los comités recordó que “tenemos que saber por qué estamos votando y votar con responsabilidad porque nuestro voto va a afectar o beneficiar a muchos”.

Para la especialista para padres del Proyecto Inspire, Antoinetta Hernández, “no sólo debemos estar quejándonos, debemos de cambiar de mentalidad y preguntarnos: ¿qué puedo aportar?”.

Por ello, el distrito buscó la manera de impartir estas clases en español e involucrar a los padres latinos.

Otro de los aspectos que mencionó Hernández es que está comprobado que los padres que se involucran en el proceso educativo de sus hijos los hacen más exitosos.

Estiman que para septiembre estos padres deberán estar asistiendo al segundo módulo del Programa Inspirar.

“En el distrito escolar estábamos concientes que algunos padres sólo dejaban a su hijos en las escuelas porque confiaban en nosotros y es bueno que confíen, pero creemos en el triángulo: estudiantes-padres-maestros. Todos deben ser partícipes de la educación de los hijos. Estamos enseñando a los padres a pescar, no le estamos dando el pescado”, dijo Gallardo-Ayala.

Israel Portillo, quien está a punto de salir de una de los comités para padres, expresó que la mejor lección que ha aprendido es que “no podemos exigir. Tenemos que aconsejar al distrito”.