COLORADO: Acusado de tiroteo usó internet para pertrecharse

  /THE ASSOCIATED PRESS
Jacob Stevens, 18, fue testigo del tiroteo. Su mamá lo consuela después de haber sido entrevistado por la policía el viernes, 20 de julio, 2012 en Aurora, Colo.
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AURORA, Colorado — Mientras el sospechoso de la reciente masacre en un cine de Colorado se dirige a su primera presentación en una corte, las autoridades revelaron que se niega a cooperar y que podrían pasar meses para saber las causas de ese espantoso ataque contra los espectadores del estreno de medianoche de una película de Batman.

James Holmes, un graduado de la Universidad de California, Riverside quien egresó en el 2010 con una licenciatura en neurociencia, está confinado ahora en una celda solitaria del condado de Arapahoe en Colorado. El lunes, 23 de julio, estaba programado para comparecer a una audiencia donde le formalizarán el cargo de asesinato premeditado.

Holmes tiene un defensor público. El jefe de la Policía de Aurora, Daniel Oates, indicó que el también ex estudiante de doctorado, de 24 años, ha “guardado silencio legal” desde que fue detenido en los primeros minutos del viernes poco después del ataque a tiros en un cine de la ciudad de Aurora que dejó al menos 12 muertos y 58 heridos, algunos de gravedad.

“No nos habla”, dijo Oates.

Holmes está detenido sin derecho a fianza en una prisión de la ciudad de Centennial, en Colorado, a unos 21 kilómetros (13 millas) del cine de Aurora. Los cargos podrían también incluir agresión agravada y violación a la ley de armas.

El domingo 22 de julio, las autoridades del recinto médico Anschutz de la Universidad de Colorado averiguaron si Holmes había utilizado su posición en un programa educativo para conseguir materiales peligrosos, pero los funcionarios escolares se limitaron a decir que el sospechoso era un estudiante muy dedicado.

La Policía ha dicho que Holmes comenzó a comprar armas en tiendas de la zona de Denver hace casi dos meses.

La Universidad de Colorado dijo que coopera con la Policía, pero esa declaración es una de las pocas que ha hecho sobre el caso. La universidad dijo que Holmes no explicó los motivos para retirarse en junio de un programa de doctorado.

Sin embargo, los investigadores sí han estan descubriendo un poco sobre el plan de ataque de Holmes. En un mundo donde la cibertienda Amazon puede rastrear las compras de sus usuarios para hacerles recomendaciones y donde es necesario registrarse para comprar antialérgicos, Holmes pasó meses abasteciéndose de municiones y equipo blindado de pies a cabeza sin despertar sospecha alguna entre las autoridades.

El hombre acusado de una reciente matanza a tiros en un cine se aprovechó de un mercado en línea no reglamentado que permite a las personas adquirir algunos de los instrumentos de la guerra moderna como si fueran artículos de un guardarropa nuevo.

Internet está inundado de sitios de este tipo, como BulkAmmo.com, el cual ofreció esta semana un paquete de mil balas de rifle por $335, hasta eBay, donde la subasta de un casco blindado de fuerzas especiales subió a $799.

“Somos diferentes de otras culturas”, aventuró Dudley Brown, director ejecutivo de Rocky Mountain Gun Owners, quien defiende los derechos de los propietarios de armas de fuego. “Nosotros sí le permitimos a los estadounidenses poseer el equipo que generalmente tienen nuestras fuerzas armadas”.

Los activistas en favor del derecho a poseer armas, como Brown, celebran esa libertad, pero algunas de las personas involucradas en ese mercado se sienten molestas por la manera tan sencilla en que el sospechoso se abasteció.

Chad Weinman dirige TacticalGear.com, que surte tanto a los policías deseosos de aumentar su equipo, como a miembros de las fuerzas armadas que no desean esperar el permiso de la burocracia para tener nuevos pertrechos de combate. Entre sus clientes también hay aficionados, obsesivos con supuestas catástrofes futuras y jugadores con armas de aire que disparan bolas de pintura.

Ese sitio recibe “miles” de pedidos diariamente, en ocasiones de pelotones completos que están por ir a zonas de guerra.

El 2 de julio, Holmes hizo en ese sitio un pedido de $306 por un chaleco de combate, portacargadores y una navaja. También pagó una tarifa adicional para agilizar en dos días el envío a su apartamento en la ciudad de Aurora. El pedido, refirió Weinman, no fue algo extraordinario.

Weinman afirmó que el 99.9 por ciento de quienes desean comprar armas son “ciudadanos respetuosos de la ley”, pero dijo que le “enferma” saber que Holmes haya comprado armas.

Las autoridades han aclarado que todas las compras de armas que hizo Holmes fueron legales y no existe un sistema oficial para detectar si la gente acumula grandes cantidades de poder de fuego.

En Estados Unidos no hay restricciones a la venta de municiones, salvo para las balas que perforan blindajes, las cuales sólo pueden ser adquiridas por las autoridades, dijo Ginger Colbrun, vocera de la federal Oficina para el Control de Bebidas Alcohólicas, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF por sus iniciales en inglés). Esta es la razón de que haya una proliferación de cibersitios que como Amazon.com ofrecen material que incluye munición para fusiles con mira de láser o balas trazadoras.