PERRIS: La patrulla aérea es ‘dinero bien invertido’

JOE VARGO/THE PRESS-ENTERPRISE
Después del vuelo, el oficial Michael Calhoun (izq.), el Concejal de Perris Mark Yarbrough y el oficial Eric Bashta, dan una señal de aprobación.

Desde su hangar justo al este de Perris, los pilotos de la unidad de aviación del Departamento del Alguacil del Condado de Riverside suministran un elemento vital en el grupo de servicios para el cumplimiento de la ley de la ciudad, los cuales incluyen unidades de patrulla en tierra, conductores, patrullas a caballo y especialistas forenses todos situados en Perris.

El concejal de la Ciudad de Perris, Mark Yarbrough, se unió recientemente a una patrulla en uno de los cinco helicópteros del departamento para aprender acerca de la unidad de aviación.

“Dinero bien invertido”, dijo Yarbrough al bajarse del helicóptero Euro-copter A-Star después de una hora de patrulla con los funcionarios Michael Calhoun y Eric Bashta. “Debemos asegurarnos de que nuestros funcionarios de la ley tengan todas las herramientas necesarias disponibles para mantener a nuestros residentes tan seguros como sea posible. Esta es una de esas herramientas. Tenemos que asegurarnos de mantenerlas”.

Los gastos públicos para la seguridad en la ciudad representan la parte más grande del presupuesto actual de Perris. La policía y la protección contra incendios totalizan cerca de $15.9 millones de los $26.06 millones de los fondos generales. El crimen en Perris ha disminuido más de un 20 por ciento en los últimos cinco años.

Mientras volaban en el helicóptero los funcionarios pudieron ver hasta 16 funcionarios en tierra. Las tripulaciones aéreas pasan de seis a siete horas por cada turno en el aire, vigilando desde el aire cientos de millas al día.

La unidad de aviación del alguacil tiene su sede en el Aeropuerto Hemet-Ryan, a casi cinco minutos por aire al este de Perris. Desde ahí, los funcionarios vuelan por encima de todo el Condado de Riverside. Durante una guardia típica cualquier día, los funcionarios en los helicópteros pueden recibir una llamada para ayudar en la búsqueda de un carro robado, dar cobertura aérea a un funcionario en tierra que haya sido enviado a un lugar remoto, revisar si hay graffiti, hurtos o vandalismo en un vecindario o buscar un niño o pacientes de Alzheimer que estén extraviados. La búsqueda de escaladores perdidos o heridos son llamadas comunes. En un año, el helicóptero ayudó a localizar a 67 escaladores.

Aunque tienen su sede en Hemet, los helicópteros a veces aterrizan en un espacio de helipuerto en la estación del alguacil de Perris.

El Capitán de la oficina del alguacil, John Hill, quien trabaja como jefe de la estación de Perris, dijo que la patrulla aérea suministra “el complemento perfecto para nuestros funcionarios en tierra”.

La unidad usa algunos elementos de alta tecnología para que les ayuden.

Los helicópteros tienen instalada una cámara infrarroja ideal para localizar sospechosos escondidos o que huyen en la noche. Una luz de búsqueda con la luminosidad de 33 millones de velas también ayuda a ubicar a la gente en la oscuridad. El equipo de imágenes a bordo puede tomar fotos y enviarlas por un transmisor de enlaces a los funcionarios en tierra.

Los policías en los helicópteros también usan binoculares especializados capaces de compensar por las vibraciones inherentes al vuelo y hace posible que los oficiales puedan leer las placas de los carros desde cientos de pies en el aire, donde los helicópteros a menudo patrullan de 100 a 120 millas por hora.

El trabajo tiene riesgos que no tienen que encarar las patrullas en tierra.

Un solo pájaro puede dañar un helicóptero o hacer que se estrelle. Las cometas o papalotes pueden enredarse en los rotores de un helicóptero. Los aviones a control remoto que despegan desde las pistas cercanas también son una amenaza al igual que otras aeronaves pequeñas, cables de electricidad y torres de transmisión de los teléfonos celulares. De vez en cuando, un sospechoso molesto puede dispararle al helicóptero.

El funcionario de la oficina del alguacil, Andy Rasmussen dijo que la conexión entre las aeronaves y el ejercicio del cumplimiento de la ley se remonta a 1940. Durante décadas la unidad fue pequeña, a menudo conformada por solamente un piloto quien volaba a medio tiempo. En los años 90 se introdujeron los helicópteros.

Hoy en día la flota aérea del departamento del alguacil incluye cuatro helicópteros y una avioneta Cessna de ala fija, además de contar con 17 funcionarios en el personal.

Tanto Calhoun como Bashta prestaron servicio en las Fuerzas Armadas, Calhoun como artillero con los Infantes de Marina y Bashta, cuando aún era un adolescente, estuvo con la 2do Cuerpo de Caballería Armada en la primera Guerra del Golfo.

Durante su reciente patrulla con Yarbrough, la pareja voló sobre comunidades no incorporadas y encontraron algunas siembras de marihuana en patios de casas que tenían cercados de planchas. Algunos cultivos de marihuana son para la producción autorizada de marihuana medicinal; otros están bajo el control de los cárteles de la droga. Los funcionarios notificaron a la operadora, quien en torno pasaría la información a los expertos en drogas del departamento.

Ellos también volaron sobre un carro patrulla que hacía una detención de un carro y respondieron a una llamada acerca de un vehículo abandonado en Lake Elsinore. El helicóptero voló en círculos sobre el lugar remoto donde estaba la camioneta, la cual estaba escondida en un canal sucio y camuflado con árboles, hasta que un funcionario en tierra pudo localizarla.

Rasmussen dijo que los oficiales de la aviación son primero funcionarios de la ley, después son pilotos y observadores en vuelo.

“Uno le puede enseñar a un policía a ser piloto, pero no le puedes enseñar a un piloto a ser policía”, dijo él.

Bashta y Calhoun dijeron que su trabajo les permite tener una oficina con una vista que no tiene comparación.

“Desde que era un niño siempre quise volar helicópteros”, dijo Bashta. “Este es un sueño. La vista es fenomenal”.