POMONA: Grupo busca detener la construcción de estación de transferencia de basura

ALEJANDRO CANO/ESPECIAL PARA LA PRENSA
Miembros de la nueva coalición Voces Unidas de Pomona exhortan al Concejo Municipal a detener el proyecto.
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POMONA — En un intento por detener la construcción de una estación de transferencia de basura, la recién formada coalición Voces Unidas de Pomona, anunció el viernes 17 de agosto que entabló una demanda legal en contra de la ciudad de Pomona, el Concejo Municipal de la misma y la compañía Valley Vista Services, con sede en City of Industry.

Representados por el abogado James Sanbrano, con sede en Claremont, la coalición indicó en una conferencia de prensa celebrada en las escalinatas del ayuntamiento de Pomona, que no busca daños punitivos sino que intenta detener la construcción de la estación que fue aprobada el pasado 16 de julio y la cual sería administrada por la compañía Valley Vista Services.

La demanda indica que el proyecto fue aprobado a pesar de la inadecuada descripción del proyecto a la comunidad, la inadecuada presentación de la locación, el análisis inadecuado del impacto ecológico cumulativo, y la violación al Acta Brown.

“La demanda exige que la corte ordene al concejo a que vuelva a estudiar el proyecto y los resultados del estudio ambiental ya que creemos fue aprobado incorrectamente. Uno de los temas que más preocupa a la comunidad es la contaminación del agua, la calidad del agua. La realidad es que la ciudad entabló una demanda en contra de una corporación grande que hace fertilizantes. La contaminación ha infiltrado el subsuelo y ha contaminado el agua. Eso no fue incluido en el reporte”, indicó Sanbrano. “El reporte que nos entregaron dice que no hay nada malo con el agua. También no tomaron en cuenta que más de 100 mil personas viven en la proximidad al basurero, al ‘centro tóxico’, que es lo que es”.

La denuncia también indica que resultados de un laboratorio privado muestran elevados niveles de arsénico en la tierra, lo que requiere una investigación más a fondo; sin embargo, en el estudio presentado al concejo se ignora la problemática. En el estudio también se ignoran los elevados niveles de perclorato, químico utilizado en la manufactura de cohetes y fuegos artificiales, señaló la demanda.

Según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés), la exposición al arsénico inorgánico puede causar varios efectos sobre la salud, incluyendo vómitos, dolor abdominal, diarrea, irritación del estomago e intestinos, disminución de glóbulos rojos y blancos, cambios en la piel, e irritación de los pulmones.

CDC también indica que el arsénico inorgánico, puede intensificar las posibilidades de desarrollar cáncer, especialmente de piel, pulmón, hígado y linfa. Por su parte, CDC asegura los elevados niveles de perclorato dañan a la glándula tiroides, lo que a su vez daña la piel, el sistema cardiovascular, el sistema pulmonar, riñones, tracto gastrointestinal, el sistema óseo y los aparatos reproductivos de ambos géneros.

Sanbrano afirmó que el proyecto fue aprobado por un concejo que violó los estatutos del Acta Brown, mismo que vigila la transparencia de los cuerpos legislativos. Según Sanbrano, varios miembros del concejo han recibido donaciones a sus campañas por parte de la compañía Valley Vista Services, incluyendo el alcalde Elliott Rothman, quien se recusó de la votación, y a los concejales Paula Lantz, Danielle Soto, Stephen Atchley y Freddie Rodríguez, de los cuales sólo el último voto en contra del proyecto junto a la concejal Cristina Carrizosa.

“Basados en la Constitución de la Ciudad 1403, los concejales Rodríguez, Soto, Lantz y Atchley están descalificados para votar. Por lo tanto, no había un quórum calificado para un voto sobre este asunto el día 16 de julio del 2012”, indica la demanda.

Durante la conferencia, que también fungió como manifestación, la activista y organizadora de Voces Unidas de Pomona Linda Hinojos, dejó en claro el deslinde entre la coalición y la organización OneLA, la cual según Hinojos negoció con la compañía a espaldas y a costillas de la comunidad.

“Esa organización no representa a la comunidad. Esa organización sólo utilizó el nombre de la comunidad para hacer negociaciones que afectan a la gente. Los líderes de OneLA estuvieron de acuerdo en que la compañía reduzca el volumen de basura a cambio de dinero. Se sabe que la compañía accedió a destinar 100,000 dólares para un supuesto monitoreo”, dijo Hinojos.

La administración de la ciudad no pudo ser contactada ya que cierran los viernes. El Concejo y la compañía, a partir del viernes 17 por la tarde, aún no respondían a los llamados de La Prensa. OneLA, la cual está afiliada a Industrial Areas Foundation (IAF), celebró el viernes las “valiosas concesiones que ganaron” pese a que no pudieron detener la construcción del proyecto.

Ken Fujimoto, veterano organizador de IAF, se negó a brindar declaraciones alegando desconocer la situación, sin embargo, instó a los miembros locales a través de un correo electrónico a celebrar las relaciones obtenidas durante la campaña, el trabajo duro y las concesiones, incluyendo la reducción de tonelaje de basura de 1,500 a 1,000, el no reabastecimiento de diesel en la estación, los $100 mil que serán destinados a un fondo denominado “Clean and Green Pomona” y prioridad de empleo a residente de Pomona.

La estación de transferencia de basura sería construida en un lote de 10.5 acres de terreno ubicado en la cuadra 1300 de la Calle East Ninth. La estación funcionaría las 24 horas al día, los siete días a la semana y procesaría mil toneladas de basura al día, lo que requeriría decenas de viajes de camiones pesados por las calles de Pomona.