MORENO VALLEY: Westech College puede perder su acreditación

KURT MILLER/THE PRESS-ENTERPRISE
Westech College en Moreno Valley. Estudiantes se han estado quejando sobre los pobres resultados que ésta escuela técnica les ha dado.
1 de 2 Next Image

Una universidad local con fines de lucro y con un historial de quejas por instrucción inadecuada y falta de lugares de empleo para sus estudiantes está en peligro de perder su acreditación.

Westech College en Moreno Valley fue puesta bajo observación en junio por parte de la Comisión de Acreditación de las Universidades y Escuelas Vocacionales. Se espera que se tome una decisión en noviembre sobre si la institución va a conservar o va a perder su acreditación.

Westech fue señalada en un informe del año 2010 emitido por la Oficina Gubernamental para el Ejercicio Responsable de Funciones (GAO), la cual examinó las quejas de prácticas injustas por parte de las universidades con fines de lucro. Tanto Westech — que tiene sedes en Ontario y Victorville — como la sede del Kaplan College en Riverside están entre las que se señalaron en el informe por engañar a los posibles estudiantes en relación con los costos de la educación, los préstamos estudiantiles y las oportunidades de empleo.

La gran mayoría de los ingresos de las instituciones vienen de los estudiantes con subvenciones federales y con préstamos. Es típico que los estudiantes paguen entre $12,000 a $15,000 por cursos técnicos que normalmente se tardan nueve meses en completarlos.

Un informe reciente en el Senado de los Estados Unidos señaló que las 15 compañías registradas para fines educativos con fines de lucro reciben un 86 por ciento de sus ganancias de los fondos federales. La acreditación es importante porque los estudiantes en instituciones no acreditadas no son elegibles para obtener subvenciones o préstamos federales.

Aunque el informe publicado por la GAO no da los nombres de las instituciones en forma individual, algunos medios de comunicación obtuvieron una lista. En respuesta al informe, Kaplan cerró temporalmente su proceso de inscripción y dijo que se estaban haciendo cambios. La dueña de Westech Mary Zad negó que su institución fuera parte del informe. Los miembros del personal en Westech dijeron que Zad no estaría disponible para hacer comentarios acerca de esta historia.

Desde ese momento, los estudiantes han estado contactando periódicamente a este diario sobre sus inquietudes, tanto sobre la calidad de la educación en Westech como de la falta de ayuda para conseguir empleo una vez que se han graduado. Esas quejas se intensificaron en marzo, después de que una nueva administración asumió cargos en la institución.

Los estudiantes y los instructores anteriores al problema reclaman que se trajeron a instructores no calificados a las aulas. Un estudiante dijo que, para incentivar a los futuros estudiantes que se iban a inscribir, le dieron a ella un certificado por el que ella jamás hizo nada por obtener.

Los estudiantes y los instructores dijeron que nueve de los 19 profesores fueron despedidos. La directora del campus Linda Holden dijo que algunos miembros del personal fueron despedidos, mientras que otros se fueron voluntariamente. Ella dijo que no sabía cuáles eran las cifras exactas.

Los cambios ocurrieron en vísperas de la visita de la comisión del estado en diciembre y que se envío una lista subsecuente de las deficiencias a la institución. En un documento publicado, la comisión dijo que nueve de las deficiencias originales no se habían solucionado para el momento cuando la institución se puso bajo observación.

Holden dijo que la acción de la comisión es “un pequeño obstáculo en la vía. Lo considero como una oportunidad para moverse y reorganizarse”. Añadió que su “creencia exacta” es que la acreditación de la institución será restablecida. “Nos hemos esforzado en ser una institución educativa para la excelencia”, dijo Holden.

Las razones de la comisión para colocar a la institución en observación incluyeron:

Falta de suficientes empleados en las áreas de gerencia y administrativa.

La falta de aplicación de una política justa e igualitaria para el reembolso. La falta de información sobre los índices aceptables de graduación de los estudiantes y de empleo de los ya graduados.

Fallas al demostrar que los miembros del personal de profesores estaban entrenados en los métodos instruccionales y las destrezas de enseñanza.

Por lo menos en una instancia, un administrador que no tenía experiencia de aula dijo que sorpresivamente le pidieron que diera clases.

Bobby Herrera, de 34 años de edad, de Moreno Valley, dijo que comenzó a trabajar en Westech en 2009, poco después de graduarse de su programa de planificación de seguro médico y facturación y codificación medica. Comenzó a trabajar como asistente administrativo y fue promovido a secretario de admisiones.

Cuando un instructor del programa de facturación y codificación se fue repentinamente – no está claro si el profesor fue despedido o estaba de permiso – los administradores de la institución le dijeron a Herrera que lo necesitaban para dar esa clase, dijo él. Los lineamientos de la industria exigen que los instructores tengan un mínimo de tres años de experiencia en sus campos de trabajo. Herrera no tenía ninguna experiencia. Él dijo que se paso dos semanas dando la clase antes de que se encontrara otro instructor.

Certificado falso

Dawn Wolff, de 42 años de edad, de Wildomar, dijo que la institución le ofreció un certificado que reflejara que ella había finalizado un curso en flebotomía – análisis de la sangre – curso que jamás hizo.

Wolff estudiaba para asistente médico mientras estuvo en la institución. Ella hizo algunos trabajos con dibujos de las venas mientras estudiaba su curso. Nunca trabajó con las arterias, ni estudio los gases de la sangre, ambos elementos clave en la educación en flebotomía.

“Ellos estaban intentando que consiguiera un empleo, así que me ofrecieron ese certificado”, dijo Wolff. Ella dijo que no se dio cuenta al principio de que le estaban ofreciendo hasta que el certificado le llegó por correo.

“Vi el diploma y pensé, ‘Yo no debería ni tocarlo’”, dijo ella. “Me dije, ‘Oh, está sucediendo algo muy sucio en todo esto’”.

Los funcionarios en el Departamento de Salud Pública de California dijeron que ellos no harían comentarios en cuanto a los programas específicos de Westech. Ellos dijeron que los programas de flebotomía tenían que poseer una licencia. Los programas de asistente médico no.

Holden dijo que la institución no tenía un programa de flebotomía cuando Wolff era estudiante. Holden buscó una copia del certificado que Wolff dijo que ella había recibido de la institución y lo llamó fraude. Inicialmente, Holden negó que ese certificado hubiese sido emitido por la institución. Pero después de una investigación interna, ella confirmó que sí lo habían emitido.

“Me siento feliz al decir que la persona que fue responsable por crear ese documento ya no forma parte del personal empleado en Westech”, dijo Holden. “Espero y rezo que no se hayan repartido más. Sería un certificado fraudulento”.

Una inquietud importante para las instituciones con fines de lucro es que muchos estudiantes se inscriben aún cuando no están preparados para cursos después de la preparatoria. En junio, el Comité del Senado para la Salud, la Educación, el Trabajo y las Pensiones emitió un informe crítico acerca de las instituciones con fines de lucro, sus motivaciones y sus tasas de éxito.

El informe dijo que más de la mitad de los estudiantes que entran en universidades con fines de lucro la abandonan cuatro meses después que inician sus estudios, y el 63 por ciento de quienes buscan un título asociado de dos años, se van sin obtener un diploma. La tasa comparativa en las universidades de dos años en California es del 46 por ciento.

“La gran mayoría de los estudiantes abandonan con una deuda por préstamos estudiantiles que les perseguirá por el resto de sus vidas”, dijo el informe. El informe del comité del Senado también criticó el hecho de que, en promedio, por cada profesor o empleado del personal de apoyo que las instituciones con fines de lucro contratan, ellos contratan dos reclutadores. Casi un cuarto de las ganancias se dirigen a reclutamiento y mercadeo, y el margen promedio de ganancias fue del 19.7 por ciento, una tasa que parece ser muy atractiva para los inversionistas.

Lapso para encontrar empleo

Como muchas otras instituciones con fines de lucro, Westech tiene muchas quejas por parte de los estudiantes en cuanto a los puestos de trabajo. El ayudar a los graduados a conseguir empleo fue una de las deficiencias que fueron citadas por el informe de acreditación.

Los estudiantes de Westech que se graduaron hace dos años han dicho que, contrariamente a las promesas hechas cuando se inscribieron en la institución, ellos jamás recibieron ayuda para encontrar pasantías o puestos de trabajo en sus áreas de estudio.

Desde el comienzo del año, la institución ha despedido al personal que estaba a cargo de la ubicación de empleos y contrataron a tres nuevos empleados, dijo Holden.

Fue poco después de eso, dijo Wolff, que la institución la contactó para ver si estaba empleada en su campo. Eso la sorprendió a ella. Durante casi dos años, ella dijo, sus solicitudes de ayuda para encontrar un empleo habían sido ignoradas.

Después de tratar de conseguir ayuda durante los primeros seis o siete meses después de su graduación, dijo Wolff, “Simplemente dejé de intentarlo. No hubo ayuda para encontrar empleo sino hasta hace poco”.

Algunos estudiantes dijeron que habían sido descartados por posibles empleadores cuando esos empleadores se enteraban que habían estudiado en Westech.

Katrina White trabajó para la institución desde la época en que abrió en 2008, hasta que fue despedida en marzo. Ella comenzó como instructora y posteriormente fue promovida a directora del campus. Ella dijo que había escuchado historias similares de estudiantes que eran rechazados.

“Los estudiantes regresan sumamente molestos porque les dicen ‘No, tú fuiste a Westech’”, dijo White. “No sé si es debido a las cosas que [los empleadores] han escuchado. No puedo decir qué es exactamente, pero es verdad”.

White dijo que ella no tenía como parte de sus labores el supervisar si a los estudiantes les conseguían empleo o no. Ella está preocupada por cuántos antiguos estudiantes se encuentra que aún no han conseguido empleo en sus áreas.

“Me los encuentro en la tienda”, dice ella. “Les digo “¿estás trabajando?’ Ellos contestan, ‘Sí, en McDonald’s, en Jack in the Box, en Carl’s Jr., en el centro comercial’. Esos son los que se graduaron”.

Holden dijo que la institución está haciendo un esfuerzo renovado para ayudar a los estudiantes a conseguir empleo. “Hemos publicado en Facebook, hemos organizado talleres, hemos enviado cartas”, dijo ella. La colocación en empleos “es significativamente mejor de lo que era hace un año”.