MÉXICO: Residentes del Inland no están contentos con el regreso del PRI

  /AGENCIA EFE
El presidente electo méxicano, Enrique Peña Nieto (i), que asumirá la jefatura de Estado el próximo sábado, habla con los medios de comunicación en el capitolio de Washinton, EE.UU. martes 27 de noviembre de 2012.
1 de 4 Next Image

El sábado 1 de diciembre México vivirá un momento histórico. El Partido Revolucionario Institucional (PRI), regresa al poder después de 12 años de ausencia.

Enrique Peña Nieto será el encargado de devolver la continuidad a los 71 años de poder que se interrumpieron cuando Vicente Fox, candidato de la oposición por el Partido Acción Nacional (PAN), ganó las elecciones del 2000, más tarde en el 2006 el PAN volvió a ganar las elecciones con Felipe Calderón Hinojosa, presidente saliente de México.

El 1 de julio pasado las cosas cambiaron nuevamente, las elecciones presidenciales dieron el triunfo a Enrique Peña Nieto, candidato del PRI, la cuenta regresiva comenzó ese día y hoy a tan solo horas de que el presidente electo tome posesión hay sentimientos de descontento entre los mexicanos que residen en el Inland Empire.

José Rosales, residente de Fontana, originario del estado de Jalisco no está muy contento con los cambios que en México, su país natal se aproximan.

Rosales emigró de México a los Estados Unidos hace más de 30 años, ahora tiene 48 y se dedica a todas las tareas posibles para salir adelante económicamente.

“No veo nada bien el regreso del PRI, aunque tampoco veo bien el papel que el PAN ha desempeñado, hasta que no se termine la corrupción el país no va a lograr cambiar”, dijo Rosales padre de tres hijos de 22, 18 y 5 años respectivamente.

No sólo los mexicanos están al pendiente del cambio de gobierno sino todo el mundo.

Para Julio Menard de origen guatemalteco, residente de Riverside el regreso del PRI al poder es un fracaso no solo para los mexicanos sino también para los centroamericanos que están muy ligados al pueblo de México.

“No puedo decir que Vicente Fox o Felipe Calderón han sido los mejores gobernantes”, dijo Menard, “Aquí lo más lamentable es que México no logra deshacerse de la continuidad, nuevamente a lo mismo”, dijo Menard quien a sus 55 años sigue muy de cerca la vida política de México.

“Yo soy de pueblo por eso me desilusiona esto, hay que romper con la corrupción, con un gobierno que se esta pudriendo”, apunto Menard.

El 1 de diciembre Enrique Peña Nieto dirigirá su primer mensaje a la nación, inmediatamente después de su toma de posesión como Presidente Constitucional de México, prevista para las 10:00 de la mañana en el Palacio Legislativo de San Lázaro. El mensaje que dirigirá Peña Nieto al pueblo de México a través de los medios de comunicación en el Palacio Nacional, comenzará a las 11 de la mañana.

Gabriela González, residente de Ontario también opina que las cosas no cambian de la noche a la mañana.

“Yo emigre de Baja California cando tenía 17 años ya entonces se hablaba de corrupción y del PRI; ahora se habla de tantas otras cosas, el país ha empeorado, hace 12 años no mejoro con la llegada del PAN, ahora no me imagino que pueda pasar que no hayamos visto ya”, dijo González, ama de casa y madre de tres hijos.

Para González las cosas que pasan en México aún le son importantes porque una parte de su familia vive allá todavía.

“Mis hermanos y mi mamá todavía viven allá así que todo lo que pase me sigue afectando, hace unos años la situación en Tijuana se puso muy fea y no queríamos ir, el gobierno es el único que puede arreglar esto, la desesperanza y desilusión que viven muchos de los mexicanos”, dijo González.

Alejandra Collin-Martínez originaria del Distrito Federal, residente de Chino desde hace 5 años opina que las cosas para México ya no pueden estar peor.

“No creo que el PRI y Peña Nieto sean la mejor opción para México pero tampoco quiero que Calderón siga en el poder. México es un país tan rico en su gente y en sus tradiciones que se merece un mejor gobierno. El narcotráfico y la violencia están acabando con nuestro país y el gobierno no hace nada. El sentimiento de Collín-Martínez es el mismo de muchos mexicanos en ambos lados de la frontera.

“Prometen muchas cosas pero no cumplen nada”, dijo Collin-Martínez.

El martes pasado el presidente electo de México Enrique Peña Nieto se reunio con el presidente de los Estados Unidos Barack Obama en una visita oficial en la oficina Oval de la Casa Blanca.

Reunión con Obama

En esa reunión el presidente Obama expresó su confianza de poder construír una relación sólida con el nuevo presidente de México, Enrique Peña Nieto, también habló de su interés de trabajar en temas como la reforma migratoria, el comercio y la frontera, temas a los que Obama llamo de seguridad común.

Al inicio de un encuentro privado en el Despacho Oval de la Casa Blanca, Obama felicitó a Peña Nieto por su triunfo en julio pasado, y afirmó que México es, hoy por hoy, algo más que un socio importante de Estados Unidos.

“México se ha convertido no simplemente en un importante socio bilateral sino que hoy es un líder multilateral, multinacional, muy importante en una amplia gama de asuntos, desde la energía hasta el cambio climático, y esperamos trabajar con México no sólo en asuntos regionales, sino también globales”, afirmó Obama.

El mandatario estadounidense reiteró la voluntad de su Administración de fortalecer los vínculos económicos y comerciales con México, así como la coordinación bilateral en la frontera común y en la lucha contra el narcotráfico.

Obama destacó las “increíbles contribuciones” de los mexicanos a la economía, sociedad y vida política de Estados Unidos, al tiempo que reconoció el interés de México en que EE.UU. logre una reforma migratoria integral.

Esa reforma migratoria, estancada en el Congreso desde 2010 debido a la falta de consenso, permitiría regularizar a los inmigrantes indocumentados en EE.UU., buena parte de ellos procedente de México.

Tras ganar la reelección el pasado 6 de noviembre, Obama ha reiterado que comenzará a impulsar la reforma migratoria después de su toma de posesión para un segundo mandato en enero próximo.

Por su parte, Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), le propuso a Obama un “replanteamiento” de la relación bilateral, de manera que se haga énfasis en el intercambio comercial y económico.

Peña Nieto destacó que, con un pasado como legisladores locales, tanto él como Obama tienen “una gran sensibilidad sobre los problemas que enfrentan nuestros pueblos”, como la generación de empleos ante la ralentización global.

“Considero conveniente hacer un replanteamiento de nuestra mayor integración para lograr en Norteamérica una región más competitiva y con capacidad de generar un mayor número de empleos, fortalecer la integración de Norteamérica y además abrir espacios de mayor relación con la región de Asia”, dijo Peña Nieto.

En ese sentido, subrayó el interés de su entrante Gobierno por acelerar el Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP, por su sigla en inglés), en cuyas negociaciones México ha sido invitado a participar.

Si bien desde su campaña electoral Peña Nieto ha buscado reorientar la relación bilateral hacia el área económica, hoy reconoció, no obstante, que México sigue afrontando retos en materia de seguridad.

“Mi Gobierno tiene un gran compromiso con los mexicanos para lograr la reducción de la violencia, por lo que estaré proponiendo una nueva estrategia que nos permita lograr ese objetivo”, dijo.

Agregó que se propone aumentar la cooperación con EE.UU. para “construir fronteras modernas, seguras, que nos permitan estar mejor integrados en América del Norte”.

Respecto a los esfuerzos de Obama de impulsar la reforma migratoria, Peña Nieto aseguró que, más que “venir a demandar esa reforma”, quiere que México tenga un papel en ese proceso.

“Queremos ser o contribuir desde nuestro espacio a que se logre, a ver cómo podemos apoyar, respaldar tan importante iniciativa” para regularizar a la población indocumentada, y “eventualmente lograr un acuerdo de mayor movilidad de personas entre EE.UU. y México, subrayó.

Peña Nieto sostuvo reuniones privadas con la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y con la líder de la minoría demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Con información de un reporte de la Agencia EFE.