SAN BERNARDINO: Concejo adopta plan de bancarrota, 5-2

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El alcalde de San Bernardino Patrick Morris habla durante una reunión del consejo, donde se discutieron los recortes presupuestarios como consecuencia de la quiebra de la ciudad.

El Concejo Municipal de San Bernardino adoptó un plan de austeridad con una votación de 5-2, el 26 de noviembre después de un despliegue inusual de unidad de parte del alcalde y del procurador de la ciudad y de una apasionada discusión en contra del documento por Chaz Kelley.

El concejo debe presentar su plan a la corte de bancarrota el viernes 30 y tomó acción durante una reunión especial el lunes 26 por la tarde.

El plan de 19 meses funcionará como el presupuesto operativo de la ciudad, pendiente del proceso de bancarrota.

El alcalde Pat Morris y el procurador James Penman, quienes difieren a menudo, hicieron a un lado sus diferencias para apoyar al documento e instaron al concejo a hacer lo mismo.

Es esencial que los líderes de la ciudad demuestren unidad a la corte así como a los residentes, comentó Penman.

“Tenemos difíciles batallas en el horizonte en la corte de bancarrota, un verdadero desafío”, comentó. “Si el alcalde y el procurador pueden resolver sus diferencias, el concejo también puede hacer lo mismo”.

Morris le dijo al concejo que un compromiso era requerido y la mayoría de los 7 miembros estuvo de acuerdo. Pero Kelley abogó enérgicamente en su contra. “Este presupuesto es el equivalente financiero de usar sanguijuelas para tratar a un paciente enfermo”, comentó. “Este presupuesto ondea la bandera blanca de darnos por vencidos económica y financieramente”.

Él objetó a su dependencia en aumentos de impuestos para elevar los ingresos y al fracaso de no incluir un plan económico estratégico que promueva los negocios y la compra de viviendas.

El concejal John Valdivia dijo que no podía apoyar la votación porque no incluía un Departamento de Policía con suficiente personal. Aunque el jefe de policía dijo que el departamento podría funcionar con 260 puestos de oficiales juramentados, Valdivia dijo que no era suficiente.

“Simplemente no es aceptable”, comentó. “En una ciudad con las cifras de criminalidad más altas en su historia, y con el actual nivel de peligro, no quiero que simplemente estemos bien. Quiero que estemos en un nivel excepcional”.

La directora temporal de la ciudad, Andrea Travis-Miller, señaló a varios cambios en el documento desde que se hizo público por primera vez, incluyendo una reducción en la deficiencia financiera de la ciudad para el ciclo fiscal del 2013 de 54,629,000 a 52,429,000 dólares.

El plan está disponible en el sito web de la ciudad, aunque aun está sujeto a cambios, agregó.

La concejal Wendy McCammack dijo que “no era algo placentero pero que iba a votar sí”.

Ella le dijo a Kelley y a Valdivia que las consecuencias de no aprobar el plan son desastrosas.

“Sin un plan de suspensión que funcione, nos disolvemos”, comentó. “Es un hecho. Si no lo creyera no lo estaría diciendo públicamente”.

Varios miembros del concejo y Morris, quienes se han reunido con la juez de bancarrota Meredith Jury, han dicho que ella habla muy en serio sobre la situación financiera de la ciudad.

“No anda con rodeos”, comentó la concejal Virginia Márquez. “Está tomando esto muy seriamente y yo también”.

Lo más pronto que la ciudad podría recibir un veredicto sobre su bancarrota es el 21 de diciembre, con énfasis en “lo más pronto”, comentó Penman.