POLÍTICA: Grupos latinos no descansan después de las elecciones

TERRY PIERSON/THE PRESS-ENTERPRISE
La estudiante Teresa Morales, de Menifee, escucha al maestro Sergio Preciado, mientras su nieto Daniel Morales, de 5, descansa en ella, durante su clase de ciudadanía en el Centro Legal de TODEC en Perris, el 29 de noviembre del 2012.
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Después de las elecciones del 6 de noviembre que mostraron un auge sin precedente en el poder político latino, organizaciones a favor de la representación hispana llevan a cabo talleres de empadronamiento de votantes y preparación para el examen de ciudadanía diseñados para aumentar aún más su influencia política.

Varios grupos se preparan para visitar las universidades, preparatorias e iglesias en los próximos meses para empadronar nuevos votantes.

Los talleres de ciudadanía, incluyendo uno en San Bernardino el 1 de diciembre, buscan convertir a residentes legales en ciudadanos elegibles para votar.

“El voto latino verdaderamente cumplió con su potencial durante las elecciones pasadas de una forma en que no lo había hecho antes”, comentó Arnulfo De La Cruz, director de Mi Familia Vota, una campaña de empadronamiento de votantes que cubre seis estados y tiene su sede estatal en Riverside. “De aquí en adelante sólo podemos crecer”.

Varias organizaciones del Inland han empadronado a votantes durante años y llevan a cabo talleres de ciudadanía todo el año.

Pero este año vio la llegada de varias organizaciones regionales y nacionales al área del Inland que apoyaron y suplementaron los esfuerzos de empadronamiento de votantes. Y algunos de esos grupos piensan mantener su presencia en el Inland después de las elecciones.

La Asociación Nacional de Oficiales Latinos Electos y Designados y la campaña de empadronamiento de votantes ¡Ya es Hora! patrocinaron el taller del 1 de diciembre en la Librería del Pueblo en San Bernardino.

Fue ante la sugerencia de la organización que la Librería del Pueblo llevó a cabo el primer taller de ciudadanía en sus 30 años de historia, comentó Ramón Vera, director de programas para la agencia no lucrativa.

Mensaje a los líderes

Elisa Sequeira, directora interina de la Asociación de Compromiso Cívico en California, dijo que su organización y otras reconocen a los Condados de Riverside y San Bernardino y a su creciente población latina de 2 millones de habitantes como una parte primordial en el aumento de la influencia del voto latino en las elecciones federales, estatales y locales.

“Estos dos condados cuentan con 200,000 personas que son residentes permanentes y que son elegibles para convertirse en ciudadanos”, comentó. “Son más personas que en el estado de Arizona o Nevada”.

Mi Familia Vota también trabaja de cerca con organizaciones del Inland y depende de ellas para asesoramiento y conexiones con instituciones comunitarias y líderes. Algunos miembros de su personal y voluntarios provienen de grupos como el Proyecto de Empadronamiento de Votantes Latinos, con sede en Riverside.

Mi Familia Vota empadronó a más de 4,700 votantes en el Condado de Riverside este año, comentó De La Cruz.

El grupo se encuentra analizando datos electorales para presentarlos a oficiales electos, y mostrar el crecimiento del voto latino en sus distritos, agregó De La Cruz.

“Queremos usar esto para decir, ‘Vean, este es el grupo electoral que está creciendo’”, comentó. “‘En los próximos cinco años, crecerá en este porcentaje, y es importante que le presten atención a estos temas que son importantes para estos votantes’. La política se basa en números, y hay fuerza en estos números”.

Posteriormente Mi Familia Vota y otras organizaciones piensan escribir cartas, llamar y reunirse con oficiales electos para discutir temas de importancia para la comunidad latina, como la inmigración, comentó. De La Cruz y otros representantes de grupos latinos y de inmigrantes de todo el estado se reunieron recientemente en Los Angeles para discutir estrategias en la reforma de inmigración.

‘Algo hermoso’

Los votantes latinos fueron vistos como la clave de las victorias en varios distritos legislativos y del congreso en el Inland el 6 de noviembre, incluyendo en las contiendas de los congresistas Raúl Ruiz y Mark Takano.

El porcentaje de votantes que son latinos y parte del distrito del congreso número 41, donde fue elegido Takano, aumentó del 21 por ciento en el 2002 a casi el 37 por ciento en el 2012, de acuerdo a un estimado de una base de datos estatales que utiliza los apellidos hispanos en sus cómputos.

La proporción en el distrito 36, donde fue elegido Ruiz, creció del 19 por ciento al 26 por ciento.

Luz Gallegos, directora de programas para el Centro Legal de TODEC en Perris, dijo que muchos latinos se llenaron de júbilo después de la demostración de su poder político en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre en la que el presidente Barack Obama ganó cerca del 71 por ciento del voto latino.

Ella ha visto un creciente interés en la ciudadanía desde las elecciones del 6 de noviembre, comentó.

“Ven que su voto hace la diferencia”, agregó. “Tienen mucho entusiasmo”.

Alejandro Alarcón Gutiérrez, de 34 años y residente de Moreno Valley, se convirtió en ciudadano en junio.

Alarcón dijo que votar “fue algo hermoso para mí”.

“Fui capaz de votar por alguien que ha hecho muchas cosas por nosotros: Obama”, comentó durante un descanso en su clase de ciudadanía, la cual está tomando nuevamente en TODEC para reforzar su conocimiento de su país adoptivo. Él se refería a la orden ejecutiva firmada por Obama que protege temporalmente a muchos jóvenes indocumentados de la deportación.

Aunque Alarcón es ahora ciudadano, él tiene familiares que son indocumentados, y votó por Obama con la esperanza que el presidente pueda promover un programa de legalización en el congreso, agregó.

Cármen Stopani, de 68 años y residente de Wildomar, ha sido una residente legal de los Estados Unidos desde que llegó desde México en 1961.

Ella lamenta no haberse convertido en ciudadana antes – y no haber votado, así que solicitó su ciudadanía el 10 de octubre.

Stopani nunca ha vivido ilegalmente en los Estados Unidos, y ningún miembro de su familia o amigos son indocumentados. Pero, dijo, toma la severa retórica y las leyes anti-inmigrantes de manera personal, porque lo ve como un ataque a la gente de descendencia mexicana.

El cambio de las leyes de inmigración es su mayor motivación para votar.

“Me importan mucho”, comentó sobre los inmigrantes indocumentados. “¿Saben por qué? Porque veo a esas personas esperando en Home Depot, buscando trabajo y se ven tan asustados. Me duele. Son mi propia gente, incluso si son de El Salvador o Guatemala. Todos somos latinos”.