JENNI RIVERA: Nunca tuvo miedo de hablar sobre su vida; logró el éxito por ser ‘gente’, bilingüe

  /THE ASSOCIATED PRESS
Una mujer acomoda una flor frente varias velas y fotografías en honor de Jenni Rivera en la Plaza México en Lynwood, Calif., el lunes, 10 de diciembre 2012.
1 de 5 Next Image

Jenni Rivera era única.

La cantante-empresaria de 43 años quien se dice murió este fin de semana en un accidente aéreo en Monterrey, Nuevo León, logró trascender géneros musicales, naciones, lenguajes y pudo sobresalir en una industria dominada por hombres, dijo Josh Kun, profesor de comunicaciones y director del centro de estudios de música The Popular Music Project en el centro Norman Lear Center en la Universidad del Sur de California (USC).

Una de las razones por la cual Rivera pudo triunfar en las distintas plataformas en las que formó su fortuna, es porque nunca dejó de ser “gente”, dijo Kun sobre la cantante que vivió en Norco y que diversificó sus ganancias como empresaria de productos de belleza, en bienes raíces y en su propia línea de ropa.

“Muy temprano en su carrera comprendió su rol singular como mujer en un mundo dominado por hombres… y pronto descubrió que el futuro del Sur de California, del país, sería bilingüe, bicultural, binacional”, dijo Kun sobre la mujer cuyo nombre completo era Janney Dolores Rivera Saavedra.

Además, el hecho de que Rivera haya nacido en Long Beach, pero criada en una familia y en una comunidad que valoraba la cultura Mexicana, ayudó a que triunfara tanto en Estados Unidos como en México.

Su valentía al denunciar a los hombres infieles por medio de las letras de sus canciones y su misma fortaleza para denunciar a los hombres que la lastimaron en su vida personal, es algo que resuena con su público, el cual en su mayoría son mujeres, dijo Kun, quien por medio de un estudio de The Popular Music Project, se enfocó en los logros de artistas Latinos como Rivera, los cuales tienen impactos tremendos en la economía regional y del país, al igual que el la imagen de los inmigrantes.

“El poder hablar tan abiertamente sobre temas serios como lo es el abuso y la violación… acusar a hombres públicamente…la hizo una modelo para las mujeres”, comentó Kun.

Además, dijo Leila Cobo, periodista y directora ejecutiva de contenido Latino y programación para Billboard, Rivera fue una artista de mayor venta para su género, la música regional mexicana. Durante los 10 años de conocer su trabajo, Rivera siempre fue “muy inteligente y muy profesional”, dijo Cobo.

Una de sus grandes fortalezas fue el hecho de ser Méxicoamericana, dijo Cobo.

“No ha habido otra mujer en la última década que haya tenido el mismo impacto en su género”, dijo Cobo durante una llamada telefónica desde Miami. “Era bilingüe. Pudo abarcar a ambas audiencias”.

No en respecto a sus talentos, pero sí en lo similar que fueron sus logros que transcendieron públicos, la carrera de Rivera se puede comparar a la de Aretha Franklin, dijo Kun.

A nivel musical vendió más de 1.1 millones de discos en los Estados Unidos, ochos de los cuales estuvieron en los primeros 10 lugares de la lista Billboard bajo la categoría de Regional Mexicana.

Víctor Manuel Pérez, asambleísta de Coachella, dijo en un comunicado de prensa que en el 2011 él y sus colegas del Latino Caucus le entregaron el reconocimiento Espíritu Latino (Latino Spirit Award) por varias razones, entre ellas por ser una defensora de las sobrevivientes de violencia doméstica.

“Me dio mucho gusto conocer a esta gran Californiana quien en realidad fue parte de la fibra de la comunidad Latina en California”, dijo Pérez.

Reacciones

La familia de Rivera, al igual que algunos fans, no se dan por vencidos. En Twitter el hijo menor de Rivera, Johnny Angel López, el 10 de diciembre, enviaba constantes tweets indicando que la está buscando. En uno de ellos decía: “My Mama is alive. I may have posted a photo. I lost hope but I got it back. She is not dead”, puso el niño de 11 años al aparentemente estar pendiente de los mensajes de un síquico que le dice que su madre sigue con vida.

Juan Rivera, uno de los hermanos de la cantante, también envío su sentimiento: ‏@juanriveramusic: Aviso, mi hermana para mi sigue VIVA! Hasta que no tengo su cuerpo en mis manos yo sigo diciendo que VIVE. No se ha CONFIRMADO NADA”.

El equipo de trabajo de Rivera también usó Twitter para comunicarse con los fans. Comenzaron una cadena de oración la tarde del lunes: ‏”@EquipoJenni #CadenaDeOracion padre celestial tu que eres toda bondad te pedimos por @jennirivera que ella se encuentre bien, protegela con tu manto!”

Por su parte, personas del Inland que la conocieron también prefieren mantener el optimismo. Faby Llerandi, quien se identificó como la mejor amiga de Rivera, dijo que ambas se conocieron hace 20 años cuando vendían casas para una compañía en Long Beach. Llerandi ahora es dueña de Divina Realty, una empresa de bienes raíces en Corona.

“Suena irónico, pero ella definitivamente hubiera querido que la gente la celebrara a ella y a sus canciones. Hubiera querido que la gente hiciera una fiesta”, dijo Llerandi. Llerandi dijo que Rivera ocasionalmente vendía propiedades a celebridades desde esa oficina y que Rivera promocionó el negocio varias veces en estaciones de radio en español.

El lunes, 10 de diciembre, en el recibidor de Divina Realty, fans de Rivera tenían veladoras y cartulinas donde expresaban su cariño por la cantante. A Llerandi no le molesta porque sabe que eso le trae paz a los fans, dijo.

También dijo que Rivera le había dicho que ya quería tener menos giras para poder pasar más tiempo con sus hijos.

“Yo sé que no estaba lista para irse”, dijo Llerandi con los ojos llenos de lágrimas. “Sus hijos están tan chiquitos y ellos eran su prioridad”.

Rivera vivío en Norco entre el 2001 al 2009. Un vecino que aún vive en el vecindario donde Rivera tenía su casa en Norco, Daniel Paul, dijo que recuerdas las fiestas de la familia.

“Toda el área estaba llena de gente y de gente bailando y bailando y cada fiesta terminaba con la llegada de la policía”, dijo Paul, 76, entre risas. La gente se reunía entre las palmeras en el patio de la casa y disfrutaban de música en vivo. Muchas veces miró a los hijos de Rivera y a su perro jugando afuera, dijo Paul. El hermano de Rivera, Juan Rivera, siempre lo saludaba y era quien lo invitaba a las fiestas de la familia.

“Me siento mal por ellos y por los niños”, dijo Paul. “Mi pésame y mis oraciones para ellos”.

Para enviar sus recuerdos, fotos o comentarios sobre Jenni Rivera, comuníquese con Sandra Baltazar Martínez al 951-368-9330 o smartinez@pe.com. El reportero de The Press-Enterprise David Olson, contribuyó a este reportaje.