INMIGRACIÓN: Procesión hace llamado a reforma comprehensiva

STAN LIM/THE PRESS-ENTERPRISE
Un grupo marcha por la calles del centro de Riverside el 15 de diciembre 2012, durante la posada navideña anual que celebra los derechos de los inmigrantes.
1 de 3 Next Image

El sábado 15 de diciembre una procesión con velas en Riverside hizo un llamado a un camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes indocumentados, parte de un esfuerzo nacional por una reforma exhaustiva de inmigración que pocos pensaron sería posible antes de las elecciones de noviembre.

El récord de votantes latinos en las urnas el 6 de noviembre, y su apoyo significativo a candidatos que apoyaban la revisión del sistema de inmigración del país, ha alentado a líderes y organizaciones que abogan por los derechos de los inmigrantes.

“En este momento tenemos la oportunidad, y tenemos que tomar ventaja de ella”, comentó Benjamin Wood, coordinador de la procesión, la cual fue patrocinada por la Coalición de Justicia para los Inmigrantes del Sur de California.

La procesión llegó tres días después que líderes latinos representando a ocho grandes organizaciones anunciaron en Washington, D.C. una movilización en búsqueda de una reforma comprehensiva de inmigración en el 2013.

Wood dijo que la procesión del sábado, la cual incluyó a inmigrantes indocumentados y miembros de sus familias, personalizó el debate sobre la inmigración entre políticos y comentaristas.

“Pone un rostro humano al tema de la inmigración y permite que la gente muestre simpatía”, comentó. “Escuchas historias personales, ves que son seres humanos. Ellos comparten las injusticias que viven en el sistema de inmigración”.

Cerca de dos docenas de personas caminaron por el centro de la Ciudad de Riverside, finalizando en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, una iglesia católica donde cerca de 100 personas los recibieron. El grupo caminó después a una vivienda cercana, donde cantaron y pidieron refugio antes de regresar a la iglesia.

El evento, conocido como una posada, es una tradicional procesión navideña latinoamericana que describe la infructuosa búsqueda de albergue de María y José antes del nacimiento de Jesús. En años recientes, grupos religiosos y a favor de los derechos de los inmigrantes en todo el país han llevado a cabo posadas.

“La sagrada familia viajaba por un territorio desconocido buscando refugio, la cual es la realidad para muchos inmigrantes”, comentó John Andrews, vocero de la Diócesis Católica Romana de San Bernardino, la cual es parte de la coalición del Inland junto con grupos laborales y a favor de los derechos de los inmigrantes. “La posada muestra que es un camino difícil, y al final, se trata de enseñar que debemos darle la bienvenida a extraños entre nosotros, y esto es personificado por los inmigrantes”.

En la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, los participantes cenaron tamales de pollo y de cerdo que María Carbajal les ayudó a distribuir.

Carbajal, de Riverside, es uno de los rostros mencionados por Wood. Ella es indocumentada, como lo es su hija Nadia Ayala, de 17 años, y quien estuvo a su lado frente a la iglesia.

Ambas han vivido ilegalmente en los Estados Unidos desde 1999. El esposo de Carbajal también es indocumentado. Su hija de 11 años es nacida en los Estados Unidos. Ellos esperan la aprobación de legislación que les permita un eventual camino a la ciudadanía.

“Hemos construido una vida aquí”, comentó Carbajal. “Tenemos a nuestros niños aquí y su bienestar es lo más importante para nosotros. Aquí hay una mejor vida para ellos”.

Ayala se encuentra solicitando la residencia legal temporal bajo un programa de la Administración Obama que otorga aplazamientos de deportación a inmigrantes indocumentados de 30 años o menos que llegaron a los Estados Unidos como niños y que cumplen otros requerimientos.

Ayala no ha visitado México desde los 5 años y dijo que no puede imaginar ser deportada a su país natal.

“Sería difícil porque crecí aquí con la cultura de este país”, comentó Ayala, quien vestía un sudadero de la Escuela Preparatoria John W. North. En el 2010, el senado estadounidense bloqueó la aprobación del Dream Act, una ley que hubiera ofrecido un camino a la ciudadanía para muchos de los jóvenes que califican bajo el programa de residencia legal temporal.

Pero las ocho organizaciones representadas en el anuncio del miércoles 12 en Washington dijeron que el Dream Act ya no es suficiente.

“Eso fue entonces y esto es ahora”, comentó Eliseo Medina, secretario general del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios y uno de los líderes en el tema de derechos de los inmigrantes que participó en el anuncio del miércoles 12. “Acaban de ver a 13 millones de latinos que votaron claramente por la reparación del sistema de inmigración y ellos quieren que el congreso lo haga”.

Las encuestas del día de la votación muestran que más del 70 por ciento de latinos y asiáticos estadounidenses votaron por Obama, quien apoya un camino a la ciudadanía.

Su desafiante Republicano Mitt Romney, no apoyaba la propuesta.

Las ochos organizaciones también anunciaron que calificarían a cada miembro del congreso sobre su dedicación a una reforma comprehensiva de inmigración y presentarían una “tarjeta de calificaciones” a los votantes antes de las elecciones del 2014.

“La comunidad latina ha despertado, está de mal humor y haciendo una lista de aquellos que la han enfadado”, comentó Medina.

En semanas recientes, ha habido propuestas para algunas reformas limitadas de inmigración, incluyendo medidas que ofrecen residencia legal – pero no un camino a la ciudadanía – para algunos inmigrantes indocumentados.

Clarissa Martínez De Castro, directora de compromisos civiles e inmigración para el Concejo Nacional de La Raza, dijo que esas propuestas ofrecen solamente un “estado de segunda clase” y que deben ser rechazadas.

“Significa que puedes estar aquí y trabajar pero nunca te permitirán integrarte por completo a la sociedad”, añadió.