JENNI RIVERA: Llegó el último adiós

KURT MILLER/THE PRESS-ENTERPRISE
Fans de Jennir Rivera afuera de Universal CityWalk, antes de que diera comienzo la ceremonia.
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Miles de personas dejaron rosas blancas frente al féretro rojo de la cantante y actriz Jenni Rivera, al concluir el servicio fúnebre en el Gibson Amphitheatre. Rivera murió en un accidente aéreo el 9 de diciembre en el norte de México.

Entre los fans que fueron a despedir a la cantante el miércoles, 19 de diciembre, estuvieron Sandra y Selina Chávez, madre e hija, residentes de Rialto. Ellas dijeron que respetaban a Rivera porque ayudaba por medio de su fundación a víctimas de violencia doméstica y madres adolescentes, como ella misma lo fue.

Ambas también dijeron que ella fue una voz que logró entrar al mundo de la música de banda, el cual es dominado por los hombres.

“Rompió muchas barreras”, dijo Sandra Chávez, 44.

Andrea Amaya, 18, y Jazmin Villanueva, 20, quienes manejaron desde San Diego la noche del martes para poder estar presente en la ceremonia.

“Hay tantas buenas memorias de Jenni Rivera”, dijo Amaya. “Queríamos darle nuestro adiós. Se fue en persona, pero estará en nuestros corazones por siempre”.

Durante el servicio la familia ofreció un tributo emotivo, el cual fue acompañado de presentaciones musicales por artistas como Joan Sebastian, Olga Tañón y Ana Gabriel.

“Les pido por favor que mantengan a esa mujer que tanto amamos viva en sus corazones”, dijo el hermano menor de la cantante, Juan Rivera.

La madre de los Rivera, conocida como Doña Rosa Rivera, contó que Jenni nació al poco tiempo de haber emigrado de México a los Estados Unidos, que no fue un embarazo planeado. Sin embargo, ella lo tomó como una “bendición adelantada”.

Los hijos de la cantante, Jacquie Melina Campos, Jenicka Priscilla Lopez, Janney “Chiquis” Marin, Trinidad Michael y Johnny Angel, también hablaron de su madre, en inglés y español, y le dedicaron sendos temas.

“Chiquis” Marin, envuelta en la controversia por supuestas diferencias con la “Diva de la banda”, afirmó que si hubiera una palabra para describir a su madre “esa será 'inquebrantable'“.

“Era inquebrantable y guerrera en todo lo que hacía y es un gran honor ser su hija”, agregó.

Johnny, el hijo menor de Jenni, de sólo 11 años, le dijo al público que había estado llorando mucho en estos últimos días. Sin embargo, pudo controlar su llanto frente a más de 6 mil personas y dijo que, “Es un honor decir que Jenni Rivera, la persona de la que ustedes están hablando, es mi mamá”.

Un emocionado Lupillo Rivera resaltó las cualidades de su hermana y frente a su ataúd dijo: “Te extrañaré, siempre estarás en mi corazón y nadie te igualará”, para luego dedicarle una canción.

En un otro momento, se reprodujeron las imágenes de un concierto de Rivera en el que ella misma habla de las dificultades que tuvo que sortear en su vida y que la llevaron a compararse con una mariposa, al presentar uno de sus temas más famosos, “Mariposa de barrio”.

“He comparado mi vida con la metamorfosis de una mariposa, mi vida ha sido difícil, podría compararla con la de una oruga que se arrastra por los suelos, que sufre mucho. Pero Dios es tan grande que a través de la metamorfosis esa oruga se convierte en una mariposa y llega un momento en que la mariposa puede volar libre con todos sus colores, como lo hago yo”, afirmó Jenni Rivera en aquella ocasión.

Los hermanos de Rivera hablaban conmovidos de su hermana y la llamaron “reina de reinas” y “diva eterna”. Su padre dijo que la felicidad de Rivera y su cariño por el público “nunca será olvidado”. Después interpretó una canción que compuso para su hija, quien ascendió de sus humildes orígenes hasta convertirse en una estrella.

El entierro de Rivera será privado.

Al final de la ceremonia, mariposas blancas de papel cayeron sobre amigos, familiares y fans mientras la banda tocaba “Que me entierren con la banda” y la familia besaba el ataud.

Rivera y seis personas más murieron el 9 de diciembre en un accidente de avión en el norte de México que sigue bajo investigación. La cantante de origen mexicano, era madre de cinco hijos y abuela de dos nietos. Tenía 43 años.

Rivera vendió más de 15 millones de copias de sus 12 discos con sellos discográficos importantes. Sus emotivas interpretaciones y su honestidad sobre las penas que enfrentó en la vida le granjearon admiradores a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. Además de ser cantante, Rivera participó en varios programas de realidad simulada y de concursos como “I Love Jenni” y “La Voz...México”.

Nació en Los Angeles y comenzó su carrera vendiendo casetes con sus interpretaciones en mercados de pulgas. A finales de la década de 1990 obtuvo su primer contrato con una gran disquera.

Muchas de sus canciones hablan sobre la dignidad tras una relación tormentosa, un tema del cual Rivera hablaba con franqueza con sus admiradores.

Poco antes de morir le había pedido el divorcio a su tercer esposo, el ex lanzador de Grandes Ligas Esteban Loaiza.

Los periodistas Sandra Baltazar Martínez de La Prensa, David Olson de The Press-Enterprise y E.J. Tamara y Sandy Cohen de The Associated Press contribuyeron a este reportaje.

David Olson de The Press-Enterprise contribuyó a este reportaje.