TRAGEDIA: Una tristeza nacional

DIANA CERVANTES/ESPECIAL PARA LA PRENSA
Wendy Cárdenas, 31, espera con sus hijas Ashley, 3, y Marianna Pérez, de 6 meses, a que Emily, su hija mayor de 5 años, salga de su jornada escolar en la Primaria Anna Borba en Chino el 18 de diciembre 2012.
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Las imágenes de la masacre ocurrida en la Primaria Sandy Hook, en Newtown, Conn., en la que perdieron la vida 28 personas, 20 de ellos eran niños, todavía se encuentran en la memoria aterrorizada de los norteamericanos.

A pocos días de esa masacre los residentes del Inland Empire se dieron cuenta que estaban mucho más cerca de lo que pensaban, de que aquí pudiera ocurrir una matanza similar.

El lunes, 17 de diciembre, el Departamento de Policía de Los Angeles, detuvo a Kyle Bangayan, de 24 años residente de Pomona y estudiante de Cal Poly, quien a través de su página de Facebook, lanzó una serie de amenazas en contra de las escuelas locales.

En su casa en Pomona las autoridades no encontraron nada, pero al investigar en la casa de su padre en el este de Hollywood, le confiscaron nueve armas, incluyendo rifles.

Después de sucesivos ataques masivos, (tan sólo este año han muerto más de 60 personas en incidentes similares), el debate de la posesión de las armas ha vuelto al centro de la discusión, sobre todo de aquellas que son consideradas de uso militar.

Aunque los expertos dudan que ninguna regulación habría evitado que Adam Lanza, de 20 años, hubiera cometido la masacre de Newtown, otros consideran que el problema es la excesiva cantidad de armas que se encuentra en las calles.

Wendy Cárdenas, de 31 años de edad, residente de Chino es un claro ejemplo del punto de vista algunos latinos en cuanto a las armas. En abril de este año el Centro de Políticas Públicas Pew encontró que en comparación con blancos y Afroamericanos, los latinos están a favor de controlar la venta de armas.

El mismo instituto en el 2011 encontró que el 86 por ciento de los votantes latinos apoyan que antes de vender un arma la persona que la va comprar sea sometida a una investigación de antecedentes penales, mientras que el 69 por ciento opinó que el control en la venta de armas debe ser más fuerte.

“Yo no me imagino tener un arma en casa, no son buenas, todo puede pasar”, dijo Cárdenas, madre de dos niñas de 5 y 3 años y de una bebé de 6 meses. Emily y Ashley cursan kinder y preescolar, respectivamente, en la Primaria Anna Borba en Chino.

Desde la tragedia del pasado viernes 14 de diciembre en Newtown, Cárdenas llega a recoger a su niña 20 minutos más temprano.

“La mayor sale a las 11:45. Prefiero llegar antes y ver todo lo que está pasando alrededor”, dijo esta madre quien no sólo se preocupa por sus hijos sino también por los maestros y por los compañeros de escuela. “Me ha dolido mucho esto, nunca se puede uno imaginar las cosas que pueden pasar. Esto me hace pensar en la posibilidad de que alguno de mis vecinos tenga una arma en casa”.

Lo que piensa Cárdenas podría ser verdad. Para dar una idea, basta citar un estudio de la empresa Gallup realizado en el 2010, en el que se destaca que en Estados Unidos existen en las calles alrededor de 300 millones de armas, sin contar por supuesto, las que utilizan las fuerzas armadas y los departamentos de policía.

Actualmente se calcula que entre 47 y 53 millones de hogares cuentan con algún tipo de arma de fuego. Además se estima que entre 70 y 80 millones de adultos también tienen un arma.

De acuerdo a este estudio, el 67 por ciento de los propietarios de las armas asegura tenerla para protegerse en contra del crimen; el 66 por ciento las utiliza para entrenarse en el tiro al blanco y el 41 por ciento para cacería.

Lorena Parra, residente de Riverside, está a favor de la posesión legal de armas.

“Creo que tenemos el derecho de elegir si queremos portar armas o no. Sin embargo, el derecho de atentar contra vidas inocentes nadie lo tiene”, dijo Parra, quién es asistente de enfermería en la Secundaria Sierra en Riverside y madre de dos hijos, Adrián y Andrew, 19 y 13 años de edad, respectivamente.

Para Parra el hecho de portar o tener una arma no significa que la persona vaya a matar a alguien.

Seguna Enmienda

En el fondo de la discusión política en torno al control de las armas se encuentra la Segunda Enmienda de la Constitución que ratifica el derecho de los ciudadanos norteamericanos a poseer armas y defenderse en caso de abusos del gobierno federal.

“El problema es que a nombre de este derecho consagrado en la Constitución se ha impedido una verdadera discusión que permita poner un alto a este tipo de masacres que han enlutado a cientos de hogares norteamericanos”, dijo Jonathan Lowy, director del Proyecto de Acción Legal del Centro Brady para Prevenir la Violencia, un grupo de Washington cuyo objetivo es el control de las armas. “Virtualmente en todos los casos de asesinatos masivos, los sospechosos han utilizado armas de asalto y de gran capacidad”.

A diferencia de lo que piensan los seguidores de la Segunda Enmienda, el objetivo del debate ni siquiera busca la prohibición del uso de armas en general, sino concretamente de las armas de tipo militar, como las que estaban incluidas en la Federal Assault Weapons Ban, implementada en 1994 por la Senadora de California, Dianne Feinstein y que expiró en el 2004, luego de que el Congreso no hiciera nada para extender la prohibición.

Luego del emotivo mensaje del Presidente Barack Obama del pasado domingo, en el que aseguró que no se estaba haciendo lo necesario para proteger a los niños y en el que se comprometió a tomar medidas importantes, la senadora Feinstein dio a conocer su intención de someter, en el primer día de sesiones del Congreso, una legislación que prohíba el acceso a las armas de asalto y a las armas con cargadores que contengan más de 10 balas. El objetivo, dijo, es “sacar las armas de guerra fuera de las calles”.

Obama pidió el miércoles, 19 de diciembre, ponerle fin a la “epidemia” de violencia causada por las armas que afecta al país “cada día” y puso de límite el próximo enero para que un grupo de trabajo liderado por su vicepresidente, Joseph Biden, presente propuestas para acometer “reformas reales”.

Según Obama, el país tiene “una profunda obligación” de debatir sobre el control de las armas, cuya posesión está protegida por la Constitución estadounidense, tras la tragedia de Newtown.

El presidente subrayó también durante su comparecencia en la Casa Blanca que la “mayoría” de los estadounidenses apoya prohibir la posesión de fusiles de asalto y de cargadores de alta capacidad, así como mayores controles de los antecedentes de las personas que compran armas, por lo que urgió al Congreso a actuar al respecto.

“Esta vez, las palabras deben llevar a la acción”, afirmó Obama sobre la masacre en la escuela Sandy Hook.

Admitir que el problema es complejo “no puede ser una excusa para no hacer nada” o, al menos, “intentarlo”, argumentó el presidente.

Obama también indicó que cree en la Segunda Enmienda de la Constitución y destacó que “la mayoría de los propietarios” del país “son responsables”.

Por su parte el senador demócrata de California Kevin De León, anunció el 18 de diciembre la presentación de una nueva propuesta de ley para restringir la compra de munición para armas de fuego tras la matanza sucedida el pasado viernes en Newtown.

El senador estatal dijo que “por la seguridad de nuestros niños y en memoria de las víctimas de la masacre de Sandy Hook” esta ley obligaría la obtención de un permiso del Departamento de Justicia para comprar munición, válido por un año y que implica aprobar una revisión de antecedentes.

De León destacó además que mientras California requiere una licencia para cazar o para pescar, o que incluso es necesario un permiso para cortar un árbol de Navidad, no hay ninguna legislación que restrinja o regule la compra de munición.

También indicó que esta propuesta deja que los organismos encargados de la ley tendrían acceso a información clave sobre quién está comprando munición en su jurisdicción y asegurando que los compradores han pasado una revisión anual de antecedentes.

No va a ser una pelea sencilla, porque es uno de los temas más polarizados. De acuerdo a la misma encuesta Gallup citada anteriormente, entre los republicanos el 41 por ciento favorece la posesión de armas de cualquier calibre, contra un 27 por ciento de los Independientes y un 23 de los Demócratas.

La poderosa Asociación Nacional des Rifle (NRA por sus siglas en inglés) envió un comunicado de prensa el martes diciendo que lamentaba la masacre en Newtown y que estaba preparada para “ofrecer contribuciones significativas para asegurar que esto no volviera a pasar”. La NRA indicó que el viernes, 21 de diciembre tendrá una conferencia de prensa para hablar más sobre el tema.

La NRA es la organización que representa a los fabricantes de armas de Estados Unidos y a lo largo de décadas, utilizando la Segunda Enmienda, ha utilizado toda su fuerza para evitar siquiera que se discuta el tema.

En la comunidad

Independientemente de lo que se resuelva en las altas esferas de la política, nacional a nivel local la preocupación es evidente.

Aunque no todos los distritos escolares tienen algún mensaje en sus páginas de internet, todos comparten la misma preocupación y todos desde el viernes pasado activaron la alerta de vigilancia en todas las escuelas públicas.

En respuesta a la preocupación y ansiedad que han manifestado padres, maestros y alumnos en el Distrito Escolar Unificado del Valle de Chino (CVUSD), el superintendente Wayne M. Joseph, dijo que sabe que es imposible garantizar la seguridad de por lo menos 30,000 estudiantes que hay en su distrito, pero que está trabajando en conjunto con las autoridades para asegurar que las escuelas estén siempre vigiladas.

“La tragedia en Connecticut nos hace renovar nuestra determinación de seguir haciendo simulacros, que nos permitan prever incidentes que no sólo incluyen la presencia de alguna persona armada, sino también simulacros ante terremotos y fuego”, dijo Joseph, quien además pidío a los padres de familia que expresen sus dudas y sugerencias para mejorar la seguridad de los estudiantes.

Acciones que están tomando los distintos distritos escolares:

- Se activó la alerta de seguridad en las escuelas

- Todas las escuelas tienen un plan de emergencia sobre qué hacer en caso de alguna emergencia, se retomaran los simulacros en caso de alguna emergencia.

- El distrito trabaja en conjunto con los departamentos de policía y del alguacil para cualquier emergencia

- Personal administrativo está siempre pendiente de los estudiantes durante las horas de escuela

-Las escuelas tienen consejería disponible para los estudiantes, en caso de requerir asesoría llame al director de la escuela a la que asiste su hijo para que se hagan los arreglos necesarios y reciba atención