NAVIDAD: Tradiciones que dan felicidad

DIANA CERVANTES/ESPECIAL PARA LA PRENSA
Ricardo Díaz vive en Glen Avon, en la foto con sus hijos Joseph y Julianna, quien están felices de llevar un juguete a casa.
1 de 3 Next Image

ONTARIO – Ricardo Díaz va a estar con su familia en esta Navidad. A pesar de que tiene dos años sin trabajo y de que las dificultades han sido muchas, todavía tiene el ánimo de agradecer por lo que tiene, que por cierto, no es poco: salud, una pareja y el amor de su familia.

“Los últimos años han sido muy difíciles para nosotros. No he tenido trabajo, perdí mi casa y casi perdía mi matrimonio”, dijo Díaz de 38 años de edad y residente del Glen Avon. “Estuve muy deprimido, pero ahora que lo pienso, tener un techo en donde dormir y que mis hijos tengan salud es algo que valoro y agradezco”.

Sus hijos Jesse, Joseph y Julianna de 7, 5 y 3 años respectivamente, son felices de que su papá esté en casa y juegue con ellos. Él aunque lo disfruta, preferiría estar trabajando para que no le faltara nada a su familia.

El placer de compartir

José Castillo sabe que la Navidad es uno de esos momentos en que los que tienen un poco más deben compartir con los menos afortunados. Eso lo aprendió desde niño cuando su familia le enseñó que había personas que necesitaban ayuda no sólo en estas fechas, sino todo el año.

Hace dos años Castillo se dio a la tarea de fundar la organización “Unidos por la Música” que tiene por objetivo ayudar a los más necesitados.

“Nací en Los Ángeles, soy hijo de padres mexicanos y siempre quise ayudar a otros, especialmente en momentos de mucha necesidad como ahora”, dijo Castillo, mientras reparte juguetes en la segunda entrega anual de Unidos por la Música en Ontario.

Castillo lleva trabajando en este proyecto desde hace meses, con la ayuda del Distrito Escolar de Ontario- Montclair y Kids Come First, encargados respectivamente de la educación y del cuidado médico de los niños de la región.

La entrega de los regalos la hacen acompañada de una pequeña fiesta con Santa Claus, despensas y juguetes.

“¿Sabes qué es lo que más me gusta?” Se responde rápidamente: “La sonrisa y la gratitud de estos niños que se llevan un juguete a casa que los hace felices”, dijo Castillo.

El regalo de estar juntos

Una de las cosas que Jazmín ha aprendido, es que la Navidad es un tiempo de pasarla en familia. Todos los años, aunque ahora ella ya tiene 12, hacen el mismo ritual: Sacan del garage los foquitos, las casitas del nacimiento, el niño Jesús y sobre todo, las esferas.

“Mi mamá nos compra una esfera a cada uno cada año y cada quien es el encargado de cuidarlas”, dijo Jazmín. “La que más me gusta es ésta que me compró mi tía en Disneyland”, dice la niña, mostrando una esfera blanca opaca, con 'Minnie', diciendo ‘Feliz Navidad’.

Una vez que ponen el arbolito, viene otro ritual familiar todavía más divertido y agradable, es el de la cena navideña.

Eso si requiere una preparación distinta y se lleva grandes pláticas familiares.

Desde el 12 de diciembre, su mamá, su tía y hasta su abuela han celebrado grandes juntas familiares para determinar qué van a cenar, para hacer la lista de invitados y cómo repartirse las tareas.

Aunque la mamá de Jazmín prefería una cena con el tradicional pavo, la cena éste año será más que eso.

Esta Navidad para esta familia la situación económica está un poco mejor, así que se decidieron por un menú elaborado y muy mexicano.

La abuela María dijo que ella va a hacer tamales estilo Sinaloa (nunca los ha hecho y espera que le salgan bien).

La tía Ana, que está viviendo en Guadalajara y que vendrá para las fiestas, ya se comprometió con un pozole.

Ahora lo único que espera Jazmín es que sus primos lleguen a su casa y disfrutar como el año pasado, cuando el 25, la pasaron todo el día en pijamas viendo películas y disfrutando de estar juntos.