REGIÓN: Florecen Misas en español

KURT MILLER/THE PRESS-ENTERPRISE
Una feligrés reza durante la Misa en la Iglesia Católica Evangelista en Jurupa Valley el 21 de diciembre 2012. Con el paso de los años, ha crecido la población hispana, y con ella el número de Misas que se ofrecen en español.
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Hace veinte años, la Iglesia Católica San Juan Bautista en el Valley de Jurupa ofrecía solamente Misas en inglés, así que Myriam Del Castillo viajaba con su familia al otro lado de la ciudad para asistir a otra congregación que contaba con servicios litúrgicos en español.

Hoy en día, la Iglesia San Juan Bautista cuenta con cinco misas en español y dos en inglés los fines de semana. Y los servicios en español son siempre los más concurridos. El sacerdote, quien inmigró desde México en el 2009, habla inglés de manera limitada.

Del Castillo, de 29 años, ahora sólo asiste a Misas en español en la Iglesia San Juan Bautista. También enlistó a su hija de 7 años, Cecilia, en una clase de educación religiosa en español.

“Mi rutina diaria es en inglés”, comentó Del Castillo, quien es nacida en este país y habla los dos idiomas. “Pero mi iglesia es en español”.

Con el aumento en el número de hispanohablantes en las iglesias católicas del Inland durante las últimas décadas, las parroquias han respondido añadiendo misas en español. La Diócesis de San Bernardino ha reclutado sacerdotes de América Latina y los feligreses como Del Castillo ya no tienen que viajar varias millas para asistir a servicios religiosos en español. La diócesis ahora requiere que los sacerdotes que no hablan español aprendan el lenguaje.

Más del 70 por ciento de los católicos en la Diócesis de San Bernardino – la cual incluye a los Condados de Riverside y San Bernardino – son ahora latinos, según John Andrews, portavoz de la diócesis.

Algunos hablan poco o nada de español. No hay datos sobre cuántos feligreses asisten a las Misas en inglés y cuántos a las misas en español, pero Andrews dijo que en la mayoría de las parroquias con una alta población hispana, “la asistencia a las misas en español es tal que la gente no cabe en la iglesia, mientras que las misas en inglés no tienen el mismo lleno”.

La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Ontario ofrece solamente Misas en español. Otras parroquias en áreas con una alta población latina cuentan con solamente una o dos Misas en inglés.

De las 92 parroquias de la diócesis, 86 ofrecen Misas en más de un idioma al menos una vez al mes, usualmente en inglés y español, comentó Andrews. También hay misas en coreano, vietnamita, tagalo, árabe, portugués, latín, igbo, tongano y en lenguaje de señas estadounidense.

Un inventario de parroquias en el sitio web de la diócesis muestra que al menos 186 – o más de la tercera parte – de las misas semanales de sábado y domingo en la diócesis son en español y cerca de 340 son en inglés.

Pero la proporción de misas en inglés y español es en cierta forma una reflexión del pasado de la diócesis y no de su presente. Las parroquias consideran los resultados de todo un año antes de descontinuar una misa en un lenguaje determinado, agregó.

En una muestra del crecimiento de los feligreses hispanohablantes, el número de personas tomando clases de liderazgo en español es tres veces más grande que en inglés, comentó.

A nivel nacional, cerca del 30 por ciento de las parroquias católicas cuentan con misas en más de un lenguaje, un aumento del 20 por ciento comparado con cifras del 2000, comentó Mary Gautier, investigadora asociada para el Centro de Investigaciones Aplicadas del Apostolado de la Universidad de Georgetown en Washington, D.C.

Pero esa cifra no se compara a los datos de principios del siglo 20, según Timothy Matovina, director ejecutivo del Instituto de Estudios Latinos en la Universidad de Notre Dame.

Hace un siglo, cuando, las misas eran en latín, los sacerdotes en cerca de un tercio de las parroquias predicaban y aconsejaban a sus feligreses en otros lenguajes además del inglés, según Matovina. En ese entonces, la mayoría eran inmigrantes europeos, y los sacerdotes hablaban italiano, polaco, alemán y lituano.

Algunas parroquias de habla hispana también fueron establecidas a principios de 1900.

Tony López, de 93 años y residente de Riverside, comenta que la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Eastside, a la cual ha asistido toda su vida, fue fundada en los años 20s para que los hispanohablantes del área tuvieran una casa de oración en su propio lenguaje.

Cambio de vecindarios

El área del Inland tuvo el mayor aumento en habitantes latinos entre las áreas metropolitanas de los Estados Unidos en los primeros años del 2000.

Hoy en día, el vecindario cerca de la Iglesia San Juan Bautista es principalmente latino. Hace 20 años, el lugar era una mezcla de grupos étnicos, recuerda Del Castillo, quien de niña asistía a Misas en español a tres millas de su vivienda junto con sus padres quienes eran inmigrantes mexicanos.

Lorena Méndez, de 30 años, inmigró de México hace ocho años. Ella tomó clase de inglés y cuando ocasionalmente asiste a las Misas en inglés en la Iglesia San Juan Bautista, entiende todo lo predicado excepto las palabras más complejas.

Ella prefiere las misas en español.

“Si es en tu propio lenguaje, lo disfrutas más”, comentó Méndez. “Lo sientes más espiritualmente. Es algo que está en tu corazón. Las palabras son más dulces, más tiernas”.

Méndez comenta que cuando escucha la Misa en inglés, pasa el tiempo concentrándose en el significado de ciertas palabras.

En las Misas en español, “Me siento más cerca de Dios”, agregó.

Para los feligreses de la Iglesia San Juan Bautista que hablan poco o no inglés, las Misas en inglés no son una opción real.

“Sería muy aburrido porque no entendería nada”, comentó con una sonrisa Eliseo Mendoza, de 50 años, mientras salía de la Misa en español un jueves por la noche.

Cerca de él estaba su hijo Álvaro, de 21 años y quien es bilingüe. Álvaro asiste a Misa en ambos lenguajes – pero siempre en español cuando va con sus padres.

El sacerdote de la Iglesia San Juan Bautista, Saúl Alonso García Ávila, se encuentra estudiando inglés y ha aprendido las palabras en inglés que necesita para celebrar la Misa. Pero la mayor parte de su día la pasa hablando en español porque es el lenguaje que hablan sus feligreses.

“Estamos aquí para cumplir con las necesidades espirituales de la gente”, finalizó García.