INVIERNO: Diversión en la nieve

DIANA CERVANTES/ESPECIAL PARA LA PRENSA
En lo alto de la montaña Eva Guerrero con su hija Angélica, esperan a que llegue el chocolate caliente y prepararse así para salir a jugar el martes 1 de enero 2013.
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Pocas cosas están tan a la mano en el Inland Empire que las montañas. Las hay por todos lados, y ahora en plena temporada invernal, estas hermosas cumbres no sólo significan bellos paisajes, sino también mucha diversión.

Aunque tradicionalmente se cree que los deportes de invierno son muy caros e inaccesibles para la mayoría de los bolsillos, lo cierto es que aún sin un gran presupuesto se puede obtener una buena diversión.

Durante el feriado de la víspera del año nuevo, muchas familias salieron en busca de diversión en las montañas locales y vaya que si encontraron. Gracias a las bajísimas temperaturas que se experimentaron en los días previos, las montañas tenían una capa de nieve que bajaba hasta los 3,000 pies de altura.

En los alrededores del Inland Empire existen numerosos “resorts”, donde se puede esquiar como todo un profesional, hacer “skiboarding”, o simplemente subirse a los tubos de llanta y deslizarse en pendientes mucho más suaves y controladas.

La Prensa estuvo en Mt. Baldy, y la experiencia es única.

Después de ascender por una estrecha carretera hasta los 3,000 pies de altura, en medio altísimos pinos y paisajes que recuerdan cualquier estampa de los alpes suizos, se llega hasta el punto donde se venden los boletos para ascender hasta la cumbre.

Para los que no tienen experiencia en los “resorts” de invierno, la sensación de subirse a las canastillas de ascenso es impresionante. El costo es de $25 para adultos y a $15 para niños. El trayecto dura entre 15 y 20 minutos.

Cuando se empieza a ascender, lo primero que llama la atención es el paisaje arbolado, las cumbres llenas de nieve, las enormes rocas y a lo lejos, la enorme mancha urbana. A esa altura, a lo lejos se alcanza a observar el reflejo dorado del sol sobre el océano.

Pero conforme uno va subiendo la temperatura va bajando, hasta que al llegar a la cumbre el frío cala hasta los huesos.

“Pero eso es lo de menos”, dijo Eva Guerrero, mientras saborea un delicioso chocolate caliente en el restaurante que se encuentra en la cumbre. “Lo único que hay que hacer es venir bien equipado”, dijo con una sonrisa.

Guerrero vive en Pomona, y cada año vienen a celebrar el último día del año. “La verdad es que este 2012 nos fue bien, pero esperamos que este 2013 sea mejor”, dijo mientras comparte con su esposo y su familia.

Guerrero subió a la montaña con sus dos hijas, su esposo, su nieto y su yerno quienes venían desde la ciudad de San José a pasar los días festivos.

Idalid Covarrubias, también es aficionada a las actividades de invierno. Aunque no esquía ni hace snowboarding, a ella le gusta caminar entre la nieve y disfrutar el paisaje. Ella trabaja en una tienda de departamentos en Upland, un sitio en el que muchas familias paran para abastecerse de lo necesario antes de iniciar el ascenso.

“Siempre les digo que tengan cuidado y sobre todo que vayan bien preparados”, dijo Covarrubias, quien tenía entre sus planes subir a disfrutar de la nieve el día 1 de enero.

En la cumbre todo es diversión. La renta de los “tubos” para deslizarse es de $5 para los niños y $10 para los adultos, así que esa parte de la diversión no es muy cara.

“Nosotros venimos siempre con la familia. Antes sólo nos quedábamos abajo pero para subirnos a las llantas hay que subir”, dijo Lina Egaña. Comprar todo lo que se ocupa es muy caro, pero para las llantas solamente se ocupa que los niños vengan muy bien cubiertos dijo Egaña, mientras se acomoda la bufanda y la chamarra antes de bajar la montaña.

Hay quienes prefieren no gastar los $25 de las canastillas, y se divierten con sus familias en las faldas de la montaña.

Ahí también la diversión es en grande, porque hay tanta nieve que cualquier pendiente es aprovechada para deslizarse y divertirse.

Si nunca ha ido a los “resorts” de los alrededores, le recomendamos que lo haga, la diversión puede ser infinita.

Le aconsejamos que lleve:

Una buena chamarra

Gorro

Bufanda

Guantes

Botas

Muda de ropa, especialmente calcetines

Cadenas para el auto (en caso de que lo recomiende la Policía de Caminos de California).

Para conocer las condiciones del camino llame al 1-800-427-7623.