INMIGRACIÓN: Latinos obtienen capacitación sobre el proceso para la ciudadanía

KURT MILLER/THE PRESS-ENTEPRISE
Un taller de entrenamiento sobre pasos que las personas pueden tomar para hacerse ciudadanos americanos, se llevó a cabo en Mi Familia Vota en Riverside el 17 de enero 2013.
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Un taller, para guiar a los inmigrantes sobre el proceso de solicitud para la ciudadanía en Riverside, es el último esfuerzo de las organizaciones nacionales para aumentar el número de votantes latinos en el Inland Empire.

La National Association of Latino Elected and Appointed Officials, conocida como NALEO por sus siglas en inglés, ha patrocinado talleres similares en el condado de Los Ángeles por años, dijo Angélica Peña, quien ayudó a organizar el entrenamiento en Riverside.

El taller del jueves 17 de enero en Riverside fue el primer taller importante de NALEO, con base en Los Ángeles, en la región del Inland. Un taller más pequeño para cuatro grupos se realizó el año pasado. Hay planes para más talleres en otras ciudades del Inland Empire en las próximas semanas.

NALEO trabaja en el área del Inland desde el 2006, pero el grupo está aumentando su presencia. El año pasado empezó a brindar fondos, copatrocinar y ayudar para talleres de ciudadanía, inscripción de votantes y otros esfuerzos en el área del Inland a través de una asociación formal con cuatro organizaciones. NALEO y otros voceros de organizaciones latinas dicen que esperan que el número creciente de votantes latinos ponga presión al Congreso para aprobar legislación, que será presentada muy pronto, que brinde un camino hacía la ciudadanía para muchos de los inmigrantes indocumentados.

Las campañas de ciudadanía son claves para aumentar el número de votantes latinos, dijo Elisa Sequeira, directora a cargo de la participación cívica para NALEO. Existen cerca de 200,000 residentes permanentes elegibles para convertirse en ciudadanos en el área del Inland, más que en Arizona y Nevada; sólo los ciudadanos pueden votar.

“Si no puede votar, entonces no puede ser parte de la toma de decisiones que tienen un impacto en su comunidad”, dijo Mayra Aceves, una trabajadora bilingüe de alcance comunitario en la escuela Primaria Barton de San Bernardino, que se encontraba entre las más de 40 personas en el taller.

Aceves dijo que espera llevar a cabo foros de ciudadanía, en o cerca de, Barton. Ella habla a veces con los padres sobre los beneficios de la ciudadanía, pero la información del taller le ayudará para dar mejores consejos, agregó.

“Si son ciudadanos, hay más posibilidades que participen en reuniones del concejo escolar, reuniones del concilio del plantel escolar”, mencionó. “Creo que se sienten con más poder, que sí tienen voz”.

Erin Quinn, un abogado con Immigration Legal Resource Center, con sede en San Francisco, copatrocinador del taller, también habló sobre otros beneficios de la ciudadanía con los participantes.

Los residentes permanentes no son realmente permanentes, porque un paso en falso – tal como el pasar mucho tiempo fuera de los Estados Unidos – puede causar la perdida de la residencia permanente, enfatizó Quinn. Los ciudadanos pueden viajar con libertad.

Quinn guío a los participantes a través de los requisitos para convertirse en ciudadanos y los muchos factores descalificadores.

El taller se llevó a cabo mientras el Presidente Barack Obama promete impulsar una revisión de las leyes de inmigración en las próximas semanas, y días después que el Senador republicano por la Florida, Marco Rubio, delineó su propio plan de inmigración.

Las organizaciones líderes latinas, pro-derechos de los inmigrantes y asiático-americanas respaldan las propuestas que permitan, primero, a millones de residentes indocumentados el convertirse en residentes permanentes y eventualmente en ciudadanos – aunque en la mayoría de los casos, los residentes permanentes deben esperar por lo menos cinco años antes de poder solicitar la ciudadanía.

El tema de la inmigración regresó a lo alto del debate político nacional después del récord de participación de los latinos en las elecciones del 6 de noviembre, lo cual llevó a algunos de los líderes republicanos el advertir del riesgo político de ganarse la antipatía de los votantes latinos con lo que son vistos como posiciones anti-inmigración ilegal de línea dura.

Las organizaciones latinas ven las campañas de ciudadanía e inscripción de votantes como claves para aumentar el poder político latino –y la posibilidad de una reforma de las leyes de inmigración.

El taller se realizó en las oficinas de Mi Familia Vota, una campaña de seis estados para la inscripción de votantes latinos. La decisión de la organización de colocar sus oficinas centrales de California en Riverside es otra señal de la atención creciente que grupos regionales y nacionales están prestando al área del Inland.

Uno de los grupos que asistieron al taller fue la Librería del Pueblo de San Bernardino, la cual en diciembre llevó a cabo su primer taller de ciudadanía en sus 30 años de historia con la ayuda de NALEO.

Otro grupo fue TODEC Legal Center de Perris, que ha ofrecido talleres de ciudadanía a través del área de Inland desde su fundación en los 1980.

Varias personas de TODEC estaban en el entrenamiento del jueves.

“Siempre hay algo nuevo que aprender o que contribuir en la conversación”, mencionó Luz Gallegos, directora de programas comunitarios para TODEC.

NALEO aprende sobre las necesidades de la región del Inland a través de las organizaciones como TODEC y utiliza su experiencia, dijo Peña.

Erika Martínez, de 28 años de edad, de Riverside, estaba en el taller porque planea ser voluntaria en campañas de ciudadanía con Justice for Immigrants Coalition of Inland Southern California.

La inmigrante mexicana se convirtió en ciudadana en el 2007, y ayudó a su madre y hermana a convertirse en ciudadanas tres años después.

“Las personas que saben que yo he llenado solicitudes vienen a mí”, dijo. Ella puede ayudar a amigos y familiares con situaciones simples; pero algunos no están seguros, si por ejemplo, una condena de un delito menor o el vivir en el extranjero por un año los descalifica, y Martínez no siempre puede responder sus preguntas.

“No entienden los requisitos, y se intimidan con todo el proceso”, agregó.