Jurupa Valley: Dos pit bull atacan a una mujer de 84 años

JOHN ASBURY/THE PRESS-ENTERPRISE
Juan Ortiz, dueño de los perros pit bull, habla con investigadores del departamento de control de animales y del Alguacil, sobre el ataque contra una mujer de 84 años de edad.
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Dos perros pit bull atacaron a una mujer de 84 años de Jurupa Valley mientras buscaba su correspondencia, la mañana del jueves, 17 de enero.

“Esto fue un ataque realmente horrendo”, dijo John Welsh, portavoz del Servicio de Control de Animales del condado de Riverside. “A esta señora casi la dan por muerta”, agregó.

Los dos perros de tamaño mediano, un macho y una hembra, se llevaron a la perrera municipal y se les realizó la eutanasia, como lo citó el dueño de los perros.

La mujer, cuyo nombre no se dió a conocer, salió de su casa en la calle 54th Street. Justo antes de las 11 a.m. a buscar su correspondencia en la esquina de la calle Beach, mencionó Welsh.

Los dos perros escaparon de un jardín cercado del otro lado de la calle y la atacaron, al mismo tiempo que la derribaban al suelo, dijo Welsh, en una entrevista telefónica; un vecino fue a su auxilio y ahuyentó a los perros.

El departamento de control de animales, los alguaciles y los paramédicos llegaron y atendieron a la mujer con heridas de gravedad; después fue llevada por ambulancia a un hospital cercano.

El dueño de los perros, Juan Ortiz de 34 años, dijo que no se encontraba en su casa al momento del ataque; las autoridades le informaron lo sucedido al regresar a su hogar. Ortiz dijo que los perros escaparon a pesar del hecho que su puerta estaba cerrada y su jardín es seguro.

“Estos son perros de casa; siempre trato de defender a los pit bull de que ellos no hacen este tipo de cosas. Mis perros crecieron jugando con mis hijos”, agregó Ortiz. “Pero hicieron lo que hicieron, y yo le doy más valor a la vida humana que a la vida de mis perros, así que no voy a justificar lo que hicieron”.

Los perros no estaban registrados y tampoco vacunados contra la rabia, dijo Welsh. Eso contradice lo que argumentó Ortiz, que ambos perros estaban vacunados. Welsh dijo que a los perros no se les hizo una prueba de la enfermedad.

Aunque oficiales del alguacil cuestionaron a Ortiz, Welsh, mencionó que no anticipaba que se formularan cargos criminales porque no había intención que los perros atacaran a la mujer. Ortiz fue citado por violaciones de licencia y por permitir que sus perros se escaparan.

“Ella era la abuela o madre de alguien que simplemente estaba revisando su correspondencia”, mencionó Welsh. “Esta es una de las razones por la cual los perros grandes deben de tener cercos seguros – para prevenir este tipo de ataques”.