MENIFEE: Programa de entrenamiento ayuda a maestros y estudiantes

FRANK BELLINO/THE PRESS-ENTERPRISE
Dennis Regus, un entrenador con el Menifee Distrito Escolar trabaja el estudiante Armstrong Zacarías, 12 utilizando fichas de álgebra en la escuela secundaria Hans Christensen en Menifee, 23 de enero de 2013.

Vonda Rogers, maestra en la Escuela Secundaria Hans Christensen, trató algo diferente en su salón de clase la semana pasada.

Ella y sus estudiantes empezaron a utilizar azulejos de álgebra – representaciones de ecuaciones algebraicas pequeñas y de colores brillantes – para empezar a resolver problemas.

El tratar algo nuevo con una clase de casi 30 estudiantes de séptimo grado puede ser un desafío para un maestro. Pero Rogers no lo hizo sola.

Dennis Regus, entrenador de currículo, se encuentra apoyando a Rogers y a sus colegas en el departamento de matemáticas de la escuela durante las próximas semanas, mientras empiezan a utilizar los azulejos en sus clases. Investigaciones han demostrado que el cambio entre el plano abstracto y el concreto es como el cerebro aprende matemáticas, según Regus.

Regus es uno de los miembros del equipo de maestros con asignaturas especiales que fungen como entrenadores de currículo en el Distrito Escolar Unificado de Menifee. Su trabajo es ayudar a los maestros a desarrollar “comunidades profesionales de aprendizaje” más fuertes, grupos de maestros que se reúnen para discutir las calificaciones de los estudiantes, y formas para mejorar la instrucción y compartir sus mejores prácticas.

El programa de entrenamiento, que ha funcionado por cuatro años, recientemente ganó un premio Golden Bell de la Asociación de Concejos Escolares de California. Los premios reconocen a los programas ejemplares que apoyan el aprendizaje en los distritos escolares de California y en las oficinas de educación del condado.

Menifee empezó a utilizar a entrenadores casi al mismo tiempo que implementó a las comunidades profesionales de aprendizaje para que el entrenamiento ayudara a los maestros con el proceso y a utilizar su tiempo efectivamente.

Las investigaciones muestran que el entrenamiento de maestros no es muy efectivo a menos que este acompañado por un apoyo constante, según la administradora Cindy Woods, quien dirige el programa.

Es así como los entrenadores ingresan en la ecuación. Ellos trabajan por seis semanas con un equipo de maestros – ya sea por grado o materia – enfocándose en las metas u objetivos identificados por el grupo. Los entrenadores también se encuentran disponibles para ofrecer consejos o asistencia después de las sesiones de seis semanas.

Los entrenadores pueden modelar nuevas lecciones, ayudar a los maestros con nuevos materiales (como en la clase de Rogers) u observar las clases de los maestros y ofrecer sugerencias para mejoras. Estos entrenadores no son evaluadores de maestros y las discusiones sobre problemas o preocupaciones son confidenciales.

“Observamos a los niños – ¿cómo reaccionan?”, comentó la entrenadora Martha Reyes. “Ayudamos a los maestros a ser más específicos, a enfocarse más en cada estudiante”.

Algunos maestros mostraron preocupación en un principio sobre el funcionamiento de las sesiones de entrenamiento. Los entrenadores tuvieron que asegurarles que no estaban allí para evaluar su desempeño y reportar problemas al director.

“Tratamos de asegurarnos que sepan que está bien cometen errores”, comentó la entrenadora Bonnie Chilton. “Nadie es perfecto”.

Ahora que el programa ha estado en funcionamiento por años, los maestros están ansiosos de recibir la asistencia de los entrenadores.

“Nos envían correos electrónicos. Nos buscan” en los pasillos de la escuela, comentó Reyes.

El sistema de entrenamiento también está siendo utilizado para ayudar a los maestros a cambiar a los nuevos estándares académicos “de currículo común” que están siendo introducidos en las escuelas de California en los próximos años, comentó Karen Valdes, asistente del superintendente para servicios educativos.

“En verdad es una cultura”, comentó. “No es algo que va a desaparecer. Estamos en un lugar donde la gente no teme en pedir ayuda”.

Rogers, quien ha enseñado en las escuelas de Menifee por seis años, dijo que el apoyo ha sido invaluable. Cuando los maestros y sus entrenadores se reúnen y hablan sobre cómo han funcionado las nuevas lecciones, también discuten lo que funcionó y lo que no.

“Es para hacerte mejor”, comentó. “Es lo que ha hecho para mí”.