FONTANA: Reúnen suficientes firmas para destituir a García, Green

ALEJANDRO CANO/ESPECIAL PARA LA PRENSA
Fontana Recall Group, el grupo que intenta destituir a Leticia García (en la foto) y a Sophia Green, ambas miembros de la Junta educativa del distrito escolar de Fontana, recolectó 11,658 firmas en contra de García.
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FONTANA – Un grupo juntó más de 3,000 firmas de las requeridas para poner en la boleta electoral la destitución de dos miembros de la Junta Educativa del Distrito Escolar Unificado de Fontana.

Esta será la primer elección de destitución en nueve años en el Condado de San Bernardino.

El grupo, que lleva el nombre de Fontana Recall Group, intenta destituir a Leticia García y Sophia Green y por ende entregaron el martes, 29 de enero – dos días antes de la fecha límite – más de las firmas necesarias para colocar el tema en la boleta de la oficina del Registro de Votantes del Condado de San Bernardino.

Como requisito oficial, el grupo necesitaba reunir 7,905 firmas válidas para forzar a una elección de destitución en contra de García y Green.

Sin embargo, el grupo recolectó 11,658 firmas en contra de García y 11,432 firmas en contra de Green.

Felisa Cardona, portavoz de la oficina de Registro de Votantes, dijo que la agencia tiene hasta el 13 de marzo para contar y hacer válidas las firmas recolectadas. Después el distrito escolar decide la fecha de la elección.

García indicó que todo el movimiento es una venganza de la Alcaldesa Acquanetta Warren, simpatizante del grupo, luego de que ambas miembros de la Junta cuestionaran un programa de después de escuela y que ganó interés en la comunidad a través de falsos rumores y mentiras en su contra.

“Muchos residentes de Fontana están disgustados por las tácticas perniciosas utilizadas por la alcaldesa y su pandilla para amedrentar, intimidar y engañar para reunir las firmas para la destitución. Su deseo de venganza personal es mayor que su deseo de ayudar a los residentes de Fontana, a crear empleos seguros, vivienda y una mejor calidad de vida”, indicó García. “El hecho de que ella esté dispuesta a desnudar fondos críticos de las escuelas en un estimado de un cuarto de millón de dólares para usar en una boleta de destitución es lo más divisivo que un alcalde puede hacer”.

En efecto, según la oficina de Registro de Votantes, la elección le costaría al distrito entre $200,000 y $260,000.

El dinero debe ser para mejorar servicios, dar materiales a las escuelas, a los deportes o para restaurar programas integrales de asesoramiento, dijo García.

“Si los niños realmente le importaran a la alcaldesa no pondría una prioridad tan alta y costosa como lo es su venganza personal”, añadió García.

En respuesta al elevado número de firmas recolectadas en su contra, Green dijo sentirse decepcionada con la comunidad y agregó que la participación de la alcaldesa en el proceso estuvo fuera de lugar. La alcaldesa debería enfocarse en temas municipales y dejar que la Junta Educativa haga su trabajo, dijo Green.

“El distrito escolar de Fontana y la ciudad son dos entidades gubernamentales completamente independientes y la alcaldesa de la ciudad no debe tener tal influencia sobre los votos fiduciarios como para declarar la guerra y la manifestación de destitución cuando ella no esté de acuerdo con el voto de algún miembro de la Junta”, comentó Green. “La primavera pasada voté en contra de la renovación del contrato del programa de después de escuela por haber encontrado discrepancias relativas a la rendición de cuentas y justificación de las medidas adoptadas, junto con la falta de concesión de informes a la junta directiva”.

Green añadió que el programa ASES, por su sigla en inglés, nunca fue eliminado tal y como los recolectores de firmas supuestamente argumentaron durante su trabajo.

“Los recientes informes de ASES demostraron que habían hecho muchas mejoras con respecto al año pasado, mejoras que vinieron de mis preguntas y expectativas. Fontana no está en riesgo de perder el programa ASES. Es una pena que los que firmaron la petición fueron engañados con el argumento incluso de que yo esta malversando fondos”, dijo Green.

Green también insistió en decir que ella no tiene “acceso a fondos públicos directos”, como las acusaciones indirectamente lo hacen parecer.

La alcaldesa Warren por su parte, dijo que como servidores públicos tienen la obligación de respetar a la ciudadanía y que tratar de menospreciar el trabajo de Jesse Armendárez, coordinador principal del movimiento de destitución, es irrespetuoso e irresponsable.

Warren también indicó que su prioridad como jefe de cabeza de la ciudad son los niños y su educación y que si el grupo recolectó más de las firmas necesarias es muestra de que la comunidad desea lo mismo.

“Es muy fácil que me echen la culpa de todo y estoy de acuerdo porque yo defenderé a mi pueblo contra todo y contra todos. Estoy orgullosa de esta coalición formada por ciudadanos, padres de familia, empresarios, y estudiantes, muchos estudiantes. No dejaré de apoyarlos”, indicó Warren.

Por su parte, García prometió pelear la elección exigiendo todas las firmas sean revisadas para asegurar su validez. García también dijo que piensa postularse para alcaldesa de Fontana en las elecciones del próximo año.

“Estaré hablando con mis constituyentes. Muchos residentes me han pedido que me postule. No he descartado la posibilidad”, dijo García.

Warren dijo que ella no puede negarle ese derecho a nadie y que García tiene todo el derecho constitucional de postularse para cualquier cargo. Por ahora Warren dijo que se enfocará en la educación de los niños de su ciudad.

Las elecciones para destituir no son comunes, dijo Cardona, la portavoz del Registro de Votantes.

La última vez que el Condado de San Bernardino miró una elección de destitución fue en el 2004 en el Concejo Municipal de Highland, cuando el Alcalde Brad Sundquist, el Alcalde Interino Ray Rucker y el Concejal Steve Graves, fueron eliminados de sus puestos por los votantes de la ciudad. Todos recibieron más del 62 por ciento del voto.