QUINCEAÑERA: ‘Sólo pasa una vez en la vida’

FAMILIA MORENO/CORTESIA
Nataly Moreno, 15, celebró su Quinceañera en junio 2012. Entre sus padres, familia y padrinos, la fiesta costó unos $12,000.
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Moreno Valley – “Sólo pasa una vez en la vida”, dijo Savannah Martínez mientras habla de la celebración de su Quinceañera que se va a llevar a cabo el próximo 1 de noviembre. Nada la tiene más ilusionada que su fiesta.

“Desde que tengo 9 años pienso en ese día y ahora estoy muy contenta de que ya comenzamos a organizar todo”, dijo la adolescente, que actualmente cursa el octavo grado en la escuela secundaria Sunnymead en Moreno Valley.

Savannah como muchas otras jovencitas de su edad, vive la ilusión de su próxima fiesta. Aunque todavía faltan casi nueve meses para el gran día, los preparativos marchan a toda prisa, ya que son muchas cosas las que hay que hacer, como escoger el lugar, decidir qué tipo de vestido quiere usar, la comida que se desea ofrecer y la música con la que se va a amenizar la fiesta, entre otras muchas cosas que ahora están de moda entre las quinceañeras.

La ilusión de Savannah la comparten sus padres, Nadia Valdovinos y Henry Martínez de 34 y 38 años respectivamente, quienes a pesar de estar divorciados, participan de la emoción de su hija mayor.

Cientos de familias como ésta asistirán a la expo de quinceañeras el domingo, 17 de febrero en Pomona Fairplex, 1101 W. McKinley Ave. en Pomona. El costo es de $7 por persona. Visite www.quinceanerasmagazine.com para más detalles. Este es un evento con el cual La Prensa se asoció, al igual que con la joyería Gemma’s Jewelers.

Opiniones distintas

“No será nada muy grande. A mí me gustaría una fiesta en un lugar abierto. Un rancho estaría muy bien, con comida típica mexicana”, dijo su papá. “Me hubiera gustado llevarle un grupo norteño, pero ella no quiere”.

Mientras su padre hace planes para la fiesta, Savannah lo mira cariñosamente y aunque hay cosas que a ella no le interesan para su fiesta, sabe que al final su papá hará lo que ella prefiera.

“Yo haría unas carnitas, pero creo que ya se decidieron por dar birria en la comida. Por lo menos habrá unas 200 personas... ya sé que dije que sería algo pequeño, pero tenemos mucha familia”, dijo el orgulloso padre.

A Savannah lo que más le ilusiona es su vestido, la limousina, los centros de mesa, la música y el “Photo Booth” que quiere instalar para que los invitados se tomen fotos.

“Ya he comenzado a ver vestidos. Mi mamá me ayuda buscando fotos en revistas y en el internet. Quiero un vestido color clarito y también una coronita para el cabello”, cuenta la joven.

De chambelanes no hay mucho que decir. Parece que están pasados de moda. La futura quinceañera no quiere acompañantes, ella quiere ser el centro de atención ese día.

Nadia Valdovinos, madre de Savannah, no comulga mucho con la idea de una gran fiesta, sin embargo la ayuda a planear el festejo.

“Yo no soy mucho de la idea de las Quinceañeras, pero no le quiero robar la ilusión, así que busco las cosas en las que creo que conozco bien sus gustos, como su vestido y el pastel”, dijo Valdovinos. “Yo le digo a Savannah que más que una fiesta es importante ser responsable, e ir al colegio pero ella está muy ilusionada”.

La mejor Quinceañera

El consejo de los expertos como Raúl Corona, diseñador de vestidos para XV años y organizador de eventos es en primer lugar, establecer el presupuesto. Tomando esto en cuenta es posible que las fiestas queden como las niñas la están planeando.

“En la búsqueda del vestido mi recomendación es que comiencen por lo menos un año antes, así se puede hacer un diseño exclusivo bajo un presupuesto establecido”, dijo el experto. “En cuestión de salón y banquete también hay que buscar con tiempo, de lo contrario sale caro y muy a la carrera”.

Corona, originario de Zacatecas, México llegó a Estados Unidos a los 6 años y desde que tenía 15 comenzó a diseñar vestidos. Ahora a sus 25 años y desde la ciudad de Riverside hace dos colecciones por año y los presenta en distintas expos en California. También vende sus creaciones a ciertos clientes en Las Vegas.

“Yo hago vestidos muy distintos. Son con faldas muy amponas y largas, de colores fuertes. Mis quinceañeras se ven desde cualquier lugar”, dijo Corona. “La quinceañera es una celebración que te permite hacer muchas cosas divertidas y eso me gusta”.

Tiene razón. Anteriormente, ésta celebración estaba regida por estrictos cánones sociales y religiosos, donde la norma era la formalidad.

Las cosas han cambiado y las fiestas de Quince Años se han transformado en verdaderas celebraciones, donde el único límite es el presupuesto.

Y es que además del vestido, (que puede costar entre $1,500 y $5,000 , en el caso de los diseños de Corona), el salón, la música, las bebidas y los alimentos, también hay que incluir numerosos “caprichos”, que están de moda, como las limousinas, las mesas de postres y botanas; fuentes de bebidas y chocolates; los escenarios para fotografías, y decoración dependiendo del tema o motivo que haya escogida la festejada.

Todo esto puede ser muy caro. Y ahí es donde los padrinos hacen su aparición. Cuando la familia puede contar con padrinos, se establece la diferencia entre una fiesta “modesta” y una celebración en la que se tira “la casa por la ventana”.

La Quinceañera de Nataly Moreno es un buen ejemplo de una fiesta con muchos compadres.

En junio pasado, la familia Moreno, residente de Chino celebraron una majestuosa Quinceañera.

Hubo de todo y los padrinos no pudieron faltar. Su tía Irela, fue la madrina de vestido, que le costó alrededor de $600 . Jenni, su otra tía, se encargó de la música y gastó alrededor de mil dólares. Entre el resto de los tíos le ayudaron con la bebida, con el guardia de seguridad y con el pastel. “La fiesta en total salió como en 12,000 dólares”, dijo Moreno.

“Lo bueno es que toda la familia nos ayudó y tuvimos una fiesta que no se nos va a olvidar nunca”, dijo Teresa Moreno, mamá de la festejada.

Los Moreno comenzaron a organizar la fiesta de su hija con dos años de anticipación.

“Yo comencé a decirle a mis papás desde que tenía 13 años y así fuimos apartando las cosas”, dijo Nataly.

La ceremonia

Para las familias que son católicas y quieren tener una ceremonia religiosa, se recomienda que vayan a la iglesia en la que participan y aparten sus Misas. El costo típico de una Misa para Quince años es de $200 y para apartarla se requiere un depósito de $50 , la liquidación puede hacerse un mes antes.

Los requisitos para celebrar una Misa de quince es estar bautizada y haber hecho la primera comunión.

También hay opciones para las personas que no practican ninguna denominación espiritual o para aquellas que no cumplen con el requisito de la primera comunión.

El reverendo Dante Alfaro, residente del Inland Empire, comenta que este tipo de ceremonias en las que no hay una denominación religiosa pueden realizarse en salones o en lugares abiertos justo antes de la fiesta.

“No hay ningún requisito, lo único que no podemos hacer es consagrar e hincarnos”, dijo Alfaro.

El precio promedio a pagar por una ceremonia de este tipo es de $150 , antes de la ceremonia debe participar de una breve plática el mismo día de la celebración.

Costos aproximados

Salón: Desde $2,500

Vestido: Desde $100. Vestidos de diseñador a partir de $600 hasta $5,000

Banquete: Paquetes desde $500, todo depende del tipo de comida y del número de personas

Música: Desde $50 por hora

Flores y decoraciones: Paquetes desde $700

Invitaciones: Desde .90 centavos por invitación

Limousina o Party Bus: Todo depende del día, el tipo de limousine o autobús y del número de horas. El precio comienza en los $350

Fotografía y video: Paquetes sencillo desde $345 hasta $1,295

Maquillaje y peinado: Desde $45 hasta $200

Pasteles: Depende del tamaño y el diseño, desde los $300

Lo de moda

Mesas para postres y botanas

Invitaciones hechas por uno mismo

Salas ‘Lounge’

Escenarios de fotografía

Vestidos de colores brillantes

No chambelanes