RIVERSIDE: Más de 1,000 personas recibieron cuidado de salud gratuito

DAVID BAUMAN/THE PRESS-ENTERPRISE
Jorge Manzo, de 23 años, residente de Riverside, es examinado por un optometrista en la 2da. feria comunitaria anual de salud en el Centro Comunitario César Chávez, 23 de febrero.
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Empezaron a reunirse antes de la media noche con caries severas, diabetes sin control médico y visión borrosa.

Para cuando la clínica dental, de salud, y visión abrió a las 8 de la mañana del sábado, 23 de febrero, ya habían por lo menos 500 personas haciendo cola en las afueras del Centro Comunitario César Chávez en la parte Este de Riverside.

Adentro, dentistas, doctores, optometristas, enfermeras, acupunturistas y otros voluntarios – algunos que viajaron de tan lejos como el área de la Bahía – se preparaban para la avalancha de pacientes.

Más de 1,000 personas fueron atendidas, obtuvieron anteojos gratis o exámenes de presión sanguínea, glucosa, densidad ósea, y otros, durante la clínica de ocho horas, dijo Yolanda Esquivel, organizadora a cargo del evento.

Demostraciones de ejercicios físicos, talleres de salud y otros servicios también estuvieron disponibles.

Manuel Sánchez, residente de Perris, ha estado con dolor por meses cada vez que come porque no puede pagar por la extracción de su diente.

Sánchez llamó algunas clínicas dentales, y le dijeron que costaría cerca de $500.

Como muchos otros en la clínica, Sánchez, tuvo en algún momento seguro dental. Lo perdió en septiembre cuando lo despidieron de su trabajo por recorte de personal en una fábrica de vehículos recreacionales.

Sánchez llegó al centro comunitario a las 6:30 de la mañana. Esperó seis horas para que un dentista le saque el diente. A unos metros de distancia, una mujer residente de Riverside, la cual también perdió su seguro dental después de ser despedida, le extraían 16 dientes.

La demanda por cuidado dental fue tan alta que un poco después de las 10 de la mañana, los organizadores de la clínica anunciaron con desagrado a aquellos aún en línea de espera que el último número para recibir tratamiento dental – 170 – ya había sido entregado.

Audrey Harrison fue una de las que quedaron fuera. La mujer de Riverside tiene siete dientes con caries, pero desde que se le despidió por recorte de personal como maestra de educación preescolar en el 2010, no ha podido pagar por una visita al dentista.

Harrison, de 32 años, ha entregado un sin número de solicitudes de empleo, como maestra, como trabajadora de bodega, como empleada en restaurantes de comida rápida, y, desde que recibió una Maestría en servicios de orientación, como terapeuta.

Pero no ha tenido suerte, y tampoco seguro médico.

“Una vez que tenga trabajo e ingresos, voy a resolver esto”, dijo Harrison, quien después de enterarse que no podría recibir cuidado dental, se puso en línea de espera para otro tipo de exámenes médicos.

LA FALTA DE SEGURO DENTAL

El cuidado dental es una necesidad urgente para muchos porque MediCal dejó de ofrecer cobertura para adultos en el 2009, y un número creciente de empleadores están desistiendo de ofrecer seguro dental, dijo el Dr. Larry Tabor, un dentista del área suburbana de San Francisco.

Tabor fue uno de 20 dentistas, asistentes dentales e higienistas dentales de los Flying Doctors con sede en Auburn, que volaron hacia el área de Inland desde el norte de California.

El grupo de voluntarios iban antes sólo a áreas rurales de Latinoamérica, pero decidieron expandirse a la empobrecida parte Este del valle de Coachella, y en octubre del 2011, a Riverside.

La clínica del 2011, como la del sábado pasado, fue organizada por la división de Riverside de la Liga de Ciudadanos Unidos de Latinoamérica y por Chicanos/Latinos for Community Medicine del Riverside City College.

Algunas personas llegaron el sábado sin algunos dientes – y se fueron con menos dientes. Tabor dijo que muchas personas pobres y de clase trabajadora se han privado de cuidado dental por años, y cuando llegan a la clínica, las caries son tan severas que es muy tarde para hacer algo, y lo único que queda es extraer los dientes.

Paul Roland Gallant de Riverside, quien vive en las calles desde que perdió su trabajo en la construcción hace seis meses, había perdido ya la mitad de su dentadura.

Un dentista hizo la recomendación el sábado de sacar tres dientes más. Sin embargo, Gallant de 49 años, dijo que ya le es muy difícil encontrar trabajo con tantos espacios entre los dientes.

Pidió que solamente se le sacaran uno.

Gallant tenía la esperanza de recibir una dentadura postiza el sábado, pero éstas no se ofrecieron en la clínica.

“Nadie tiene dentaduras postizas gratis”, dijo el Dr. Mark Carpenter, un dentista y profesor auxiliar en Facultad de Odontología de la Universidad Loma Linda, quien estaba de voluntario el sábado, junto con una docena de estudiantes de Odontología.

Loma Linda tiene uno de las pocas opciones de cuidado dental gratuito o de bajo costo en el Inland Empire: una clínica en Redlands que abre dos veces por semana. Pero no ofrece dentaduras postizas, implantes, coronas u otros servicios de alto costo, y la lista de espera para recibir servicios es de varios meses, dijo Carpenter.

Loma Linda, quien también opera clínicas semanales o mensuales en Riverside y San Bernardino que se enfocan en personas desamparadas, espera poder agregar una clínica semanal en Redlands para cuidado dental de emergencia, para que así, las personas no tengan que estar por meses en lista de espera con dolores de dientes severos.

“Una infección fuerte en sus dientes o encías puede ser fatal” si no se le presta atención por mucho tiempo, agregó Carpenter.

CUIDADO DE PREVENCIÓN

Al entender que muchas de las personas en la clínica no pueden pagar visitas regulares al dentista, los voluntarios enfatizaron el cuidado preventivo a cada paciente, dijo Debra Boudreaux, presidente ejecutivo del Buddhist Tzu Chi Medical Foundation con sede en El Monte, quienes ofrecieron dos dentistas y otros voluntarios el sábado.

Tzu Chi copatrocinó una feria de salud en junio del 2012 en San Bernardino que contó con más de 2,000 personas. Hay otra feria planificada del 21 al 23 de junio, dijo Boudreaux.

Del otro lado del gimnasio que albergaba la clínica dental, el Dr. Adolfo Aguilera ofrecía exámenes médicos.

La clínica del sábado no contaba con procedimientos médicos. A los pacientes se les refería a clínicas gratuitas o de bajo costo.

Aguilera, un doctor del Centro Médico Regional del Condado de Riverside en Moreno Valley, dijo que entre los males más comunes que diagnosticó estaban diabetes sin control e hipertensión arterial. Muchas de las personas no sabían que tenían esos problemas médicos porque no pueden pagar por la visita a un doctor, dijo Aguilera.

La ley federal del Cuidado de Salud a Bajo Costo (Affordable Care Act), que entrará en vigencia el 1ro. de enero del 2014, expandirá la cobertura de MediCal/Medicaid y ordena la compra de seguro médico privado para miles de millones de estadunidenses, con subsidios para personas de bajo y mediano ingreso.

Pero la ley tiene deficiencias, el cuidado dental no lo cubre. Los inmigrantes indocumentados, quienes estaban entre los asistentes de la clínica del sábado, no son elegibles.

Esquivel dijo que mientras haya demanda para el cuidado médico, la clínica de un día regresará a Riverside.

“Ver tanta necesidad parte el corazón”, agregó Esquivel. “Duele. El sistema no funciona”.