PARQUES: Los Transformers cobran vida en Universal Studios Hollywood

  /AGENCIA EFE
Fotografía sin fecha cedido por Universal Studios Hollywood que muestra a un grupo de personas observando las armas usadas en la película "Transformers: The Ride-3D", en el sitio de la nueva atracción de Transformers en Universal Studios Hollywood.
1 de 3 Next Image

Los taquilleros Transformers irrumpirán a partir del 25 de mayo en el parque Universal Studios de Hollywood con el estreno de una nueva atracción tecnológicamente revolucionaria que busca meter al visitante en un mundo de película.

“Transformers: The Ride-3D” se nutre de los elementos creados en la trilogía cinematográfica dirigida por Michael Bay e inspirados por los juguetes de Hasbro para presentar una trama original que volverá a enfrentar a Decepticons y Autobots por el control de la valiosa fuente de energía “All-Spark”.

La atracción incorpora los últimos adelantos en la producción y proyección de imágenes foto-realistas en 3D en catorce pantallas de gran tamaño y formas diversas ubicadas a lo largo de un recorrido en el que el visitante queda rodeado por la acción.

“Para hacer eso creamos un número de sets alrededor de pantallas de tal forma que no se diferencia dónde empieza la pantalla y dónde el set”, explicó a Efe el responsable del equipo creativo Chick Russell en una visita a la instalación.

Tras el proyecto, que empezó hace cuatro años, se encuentra la mano de Michael Bay y Steven Spielberg, que ejercieron como asesores y el trabajo de Industrial Light & Magic, división de efectos visuales de Lucasfilm para la que, en palabras de Russell, la atracción de Transformers fue su mayor reto profesional.

Industrial Light & Magic está detrás de la saga “Transformers” y filmes como “Avatar” o “Star Wars”.

“No hay nada exactamente como (la atracción de) Transformers”, comenta Russell ante la entrada del complejo que está decorado con unas figuras del malvado robot Megatron y su contrario, el heroico Optimus Prime, de 10 y 8 metros de alto respectivamente.

La inmersión en “Transformers: The Ride-3D” comienza al entrar a un edificio que simula el cuartel militar de máxima seguridad N.E.S.T. donde el visitante es recibido como un nuevo recluta para luchar junto con los Autobots frente a los Decepticons.

Tras un paseo introductorio de unos 30 minutos que sirve para poner en contexto la atracción y presentar a los personajes (que tienen la misma voz que en las películas) los visitantes se quedan con EVAC (diminutivo de 'evacuation'), un robot creado específicamente para la atracción.

Russell explicó que en el universo ficticio de Transformers desarrollado por Hasbro no existía un robot de transporte que se adecuara a las necesidades del proyecto por lo que se decidió fabricar uno nuevo que se convierte en el vehículo en el que se montan los visitantes.

La misión comienza cuando los Decepticons atacan N.E.S.T. y EVAC requiere de la ayuda de los visitantes para salvar la pieza “All-Spark”, una aventura de 4 minutos llena de persecuciones y combates.

El vehículo de transporte se traslada sobre una plataforma en movimiento que es “básicamente un simulador de vuelo”, dijo Russell, que está sincronizado con lo que sucede en las pantallas de tal forma que se genera la sensación de que viaja por momentos a 100 kilómetros por hora, se cae desde edificios o es golpeado en el curso de la acción.

“Es muy realista”, apuntó Russell que indicó que aparte de los efectos visuales en 3D, el visitante recibe ráfagas de aire y chorros de calor para reforzar la idea de velocidad o de ser atacados por misiles nucleares.

“Transformers: The Ride-3D” combina elementos presentes en “The Simpsons Ride” y la interacción visual de “King Kong 360 3-D”, ambas atracciones del parque, y los eleva “a un nuevo nivel”, explicó Russell.

En total quince personajes de Transformers aparecen en el transcurso de la historia, entre ellos Optimus Prime, Bumbleebee, Megatron y Devastator, así como el actor Glenn Morshower, quien en las películas interpreta al general Morshower.

“Transformers: The Ride-3D” se construyó en el emplazamiento que anteriormente ocupaba “Backdraft” y ha tenido un coste superior a 40 millones de dólares, según publicó Variety.